Lo esencial de Alice Cooper
- Formados en Phoenix en 1968, Alice Cooper —la banda y el hombre— inventaron el shock rock: la fusión del hard rock con el teatro de horror y el espectáculo de variedades macabro
- “School’s Out” (1972) y “I’m Eighteen” (1971) los catapultaron a la fama mundial y se convirtieron en dos de los himnos más reconocibles de la historia del rock
- Billion Dollar Babies (1973) llegó al número uno en Estados Unidos y el Reino Unido, coronando la era dorada de la banda original
- Welcome to My Nightmare (1975) marcó el debut solista de Cooper: un álbum conceptual de pesadilla que consolidó al personaje como icono cinematográfico del rock
- Su regreso comercial con Trash (1989) y el hit “Poison” lo situó de nuevo en los primeros lugares tras una década de altibajos
- Incluido en el Rock and Roll Hall of Fame en 2011, Cooper sigue en activo a sus 77 años con giras internacionales y nuevas grabaciones
Historia
Todo comenzó en Phoenix, Arizona, cuando un adolescente llamado Vincent Damon Furnier convenció a cuatro compañeros del equipo de atletismo del Cortez High School para formar una banda en 1964. Empezaron como los Earwigs, luego cambiaron a los Spiders y más tarde a los Nazz, hasta que en 1968, al descubrir que Todd Rundgren ya tenía un grupo con ese nombre, adoptaron el más memorable de todos: Alice Cooper. Fue una elección deliberadamente perturbadora —un nombre femenino, aparentemente inocente, que ocultaba algo siniestro— y funcionó exactamente como pretendía: nadie lo olvidaba.
Phoenix / Detroit, 1968–1974
El nacimiento del shock rock
Los primeros dos álbumes —Pretties for You (1969) y Easy Action (1970)— no encontraron eco en California, donde la banda intentó abrirse camino. Fue el productor Frank Zappa quien les dio su primer contrato, pero la audiencia de la costa oeste no sabía qué hacer con ellos. La situación cambió radicalmente cuando se mudaron cerca de Detroit, Michigan, en 1970. La ciudad industrial, con su gusto por el rock duro y su público trabajador, los acogió con entusiasmo. Fue allí donde Alice Cooper encontró su tribu y su sonido.
Con el productor Bob Ezrin al timón, la banda grabó Love It to Death (1971), el disco que lo cambió todo. El single “I’m Eighteen” —una oda a la angustia adolescente— subió al top 25 de Billboard y les abrió las puertas del éxito masivo. Ese mismo año publicaron Killer, un álbum aún más sólido que asentó su reputación como la propuesta más teatral y provocadora del rock de principios de los 70.
1972–1975
El número uno, la pesadilla y el inicio de una carrera solista legendaria
School’s Out (1972) consolidó a Alice Cooper como fenómeno global. El single homónimo —uno de los riffs más instantáneamente reconocibles del rock— llegó al número siete en Billboard y al número uno en el Reino Unido, convirtiéndose en el himno definitivo del fin del curso escolar. Al año siguiente, Billion Dollar Babies (1973) encabezó las listas a ambos lados del Atlántico, con “No More Mr. Nice Guy” y “Elected” como joyas adicionales. Era la cima de la banda original.
En 1974, la formación se disolvió. Vincent Furnier dio entonces el paso más audaz de su carrera: adoptó legalmente el nombre de Alice Cooper y comenzó una carrera solista con un concepto de álbum cinematográfico. Welcome to My Nightmare (1975) —producido de nuevo por Bob Ezrin, con la participación del actor Vincent Price— fue un viaje conceptual a través de las pesadillas de un niño llamado Steven. El acompañamiento fue una gira televisada que apareció en el especial de ABC y definió el estándar del rock como espectáculo multimedia.
Sonido y estilo
El sonido de Alice Cooper combina el hard rock de garaje de Detroit con el dramatismo del teatro de Broadway, el horror de las películas de serie B y la energía visceral del punk antes de que el punk existiera. La guitarra es siempre el núcleo —riffs directos, con gancho, sin complejidades innecesarias— pero lo que distingue a Alice Cooper de sus contemporáneos es la narrativa: cada álbum de la era clásica construye un personaje, una historia, un mundo con su propia lógica oscura.
Alice Cooper no solo hizo rock: hizo teatro de terror con amplificadores de 100 vatios. Y cambió para siempre lo que significa ver a una banda en vivo.
La voz de Cooper es nasal y característica, con una capacidad para pasar de lo amenazante a lo burlesco en una sola frase. Su escritura de canciones tiene una ironía mordaz que a menudo se malinterpreta como pura provocación, cuando en realidad es una crítica disfrazada de carnaval. “I’m Eighteen” no es solo angustia adolescente: es una observación precisa sobre la desorientación de la juventud americana. “School’s Out” no es solo un himno veraniego: es la liberación de la represión institucional con tres acordes. El horror en Alice Cooper tiene siempre una segunda lectura.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Pretties for You | 1969 | Debut con el sello Straight Records de Frank Zappa. Psicodelia experimental. |
| Easy Action | 1970 | Segunda entrega, aún buscando su dirección definitiva. |
| Love It to Death | 1971 | El despegue. “I’m Eighteen” llega al top 25 de Billboard. Primer álbum de oro. |
| Killer | 1971 | Considerado por muchos su mejor álbum de banda. “Under My Wheels”. Doble de oro. |
| School’s Out | 1972 | “School’s Out” al número 7 en EE. UU. y número 1 en Reino Unido. Un himno universal. |
| Billion Dollar Babies | 1973 | Número uno en EE. UU. y Reino Unido. “No More Mr. Nice Guy”, “Elected”. Platino. |
| Muscle of Love | 1973 | Último álbum de la formación original. Menos teatral, más rudo. |
| Welcome to My Nightmare | 1975 | Debut solista. Álbum conceptual sobre las pesadillas de un niño. Con Vincent Price. |
| Alice Cooper Goes to Hell | 1976 | Continuación conceptual del universo de Steven. |
| Lace and Whiskey | 1977 | Concepto de detective noir. “You and Me” llega al número 9 en Billboard. |
| From the Inside | 1978 | Inspirado en su paso por un centro de rehabilitación. Honesto y oscuro. |
| Flush the Fashion | 1980 | Giro hacia el new wave. |
| Constrictor | 1986 | Regreso al hard rock. Banda incluye a Steve Hunter y Kane Roberts. |
| Raise Your Fist and Yell | 1987 | Metal duro. Incluyó la banda sonora del film Prince of Darkness. |
| Trash | 1989 | Regreso masivo al top. “Poison” al número 7 en Billboard. Producido por Desmond Child. |
| Hey Stoopid | 1991 | Con participaciones de Slash, Joe Satriani y Ozzy Osbourne. |
| The Last Temptation | 1994 | Álbum conceptual con novela gráfica de Neil Gaiman. |
| Brutal Planet | 2000 | Regreso al metal más agresivo. |
| Dirty Diamonds | 2005 | Hard rock de estadio, bien recibido por la crítica. |
| Welcome 2 My Nightmare | 2011 | Secuela oficial de su debut solista de 1975. |
| Road | 2023 | Álbum de estudio más reciente como solista. |
Legado e influencia
Es difícil exagerar lo que Alice Cooper significó para el rock y la cultura popular. Antes de Kiss, antes de Marilyn Manson, antes de Rob Zombie, antes de Slipknot —antes de cualquier propuesta que haya fusionado el rock con la teatralidad de horror—, estaba Alice Cooper. Él no solo inventó el shock rock como género: estableció el lenguaje visual, narrativo y escénico que todos los demás han heredado, adaptado o reinterpretado desde entonces.
Su influencia es transversal y generacional. Los 70 le deben el concepto del concierto como espectáculo total. Los 80 le deben el maquillaje y el vestuario como declaración de identidad en el glam metal, un género que sin Alice Cooper simplemente no existiría con la forma que tomó. Los 90 le deben la posibilidad de ser macabro sin ser tomado como una amenaza real, sino como arte. El grunge, el nu metal, el rock industrial y el metal alternativo tienen en Alice Cooper un antecedente directo aunque a veces no reconocido.
En México y América Latina, Alice Cooper llegó con la fuerza del rock norteamericano de los 70 y nunca se fue. “School’s Out” es, para varias generaciones de mexicanos, la canción del verano antes de que existiera ese concepto de marketing. “Poison” resonó en cada estación de rock de la AM y la FM en 1989. Su figura —el maquillaje, la serpiente, el escenario convertido en cámara de torturas de cartón piedra— forma parte del imaginario colectivo del rock tanto como los Rolling Stones o Led Zeppelin.
A sus 77 años, Vincent Furnier sigue siendo Alice Cooper en cuerpo y alma, recorriendo el mundo con una agenda de conciertos que avergonzaría a bandas la mitad de su edad. No hay señales de retiro. Hay, en cambio, un músico que lleva más de cinco décadas demostrando que el rock no necesita excusas para ser teatral, oscuro, divertido y completamente, absolutamente suyo.
Por dónde empezar a escuchar
- School's Out
- Poison
- No More Mr. Nice Guy
- I'm Eighteen
- Welcome to My Nightmare
- Only Women Bleed