Lo esencial de Angel Witch
- Formados en Londres en 1976 como Lucifer y rebautizados Angel Witch en 1978, son uno de los grupos fundacionales del New Wave of British Heavy Metal (NWOBHM)
- Su álbum debut homónimo (1980) es un pilar del género: denso, oscuro y melódico, con riffs que anticipan el thrash y el doom metal
- La canción “Angel Witch” ganó enorme difusión en el Friday Rock Show de BBC Radio 1 y se convirtió en uno de los himnos del NWOBHM
- Metallica, Slayer, Megadeth, Celtic Frost, Death y Candlemass los han citado como influencia directa en su desarrollo musical
- Kevin Heybourne, guitarrista y vocalista, es el único miembro continuo y motor creativo a lo largo de cinco décadas de historia
- Volvieron al estudio en 2012 con As Above, So Below —su primer álbum en 26 años— y siguieron activos con Angel of Light (2019) via Metal Blade Records
Historia
Todo comenzó en la habitación de un adolescente de 17 años en Londres. Kevin Heybourne, empapado de Black Sabbath, Judas Priest y Rush, fundó una banda llamada Lucifer en 1976. Era el año del punk, pero Heybourne tenía la cabeza puesta en otra parte: en riffs pesados, melodías de acero y letras impregnadas de misticismo oscuro. Ese camino lo llevaría, dos años después, a la historia del heavy metal.
Londres, 1976–1980
Del ocultismo al NWOBHM
En 1978, Lucifer se disolvió y Heybourne fundó Angel Witch junto al bajista Kevin “Skids” Riddles y el baterista Dave Hogg. El nombre nuevo era más amenazante, más preciso: capturaba la esencia de lo que la banda quería transmitir: una oscuridad que no era mero postureo, sino una atmósfera construida nota a nota.
La irrupción del NWOBHM en la escena británica les dio el viento a favor. En octubre de 1980, Bronze Records publicó el sencillo “Angel Witch” respaldado por “Gorgon”. El tema no tardó en sonar en el Friday Rock Show de BBC Radio 1, el programa que en aquella época era la antena de todo el metal en el Reino Unido. En diciembre de ese mismo año llegó el álbum debut homónimo, grabado como trío en los Roundhouse Studios con el productor Martin Smith. Diez canciones. Riffs que pesaban toneladas. Un debut que los colocó en primera fila del nuevo heavy metal británico.
1982–2019
Interrupciones, retornos y persistencia
A pesar del impacto de su debut, Angel Witch nunca consiguió monetizar ese éxito en su momento. Problemas con la discográfica y la dirección los llevaron a su primera disolución en 1982. Regresaron dos años después, en 1984, con una formación renovada, y en 1985 publicaron Screamin’ n’ Bleedin’ y en 1986 Frontal Assault, ambos con sonido más comercial y recepción dividida entre los fans del debut.
Las décadas siguientes fueron un ciclo de hiatuses y reformaciones bajo el mando de Heybourne. No fue hasta 2012 cuando la banda volvió al estudio con As Above, So Below, su cuarto álbum y el primero en veintiséis años, publicado por Metal Blade Records. Producido por Jaime Gomez Arellano —quien también trabajó con Ghost—, el álbum demostró que la llama original seguía viva. Siete años después, en 2019, llegó Angel of Light, el quinto disco, con una alineación estabilizada alrededor de Heybourne y críticas que destacaron pistas como “Don’t Turn Your Back” y la pesada “Condemned” como algunas de las mejores de su carrera. A sus más de cuarenta años de existencia, Angel Witch seguía lanzando material que sus propios fans consideraban a la altura de su legado.
Sonido y estilo
El sonido de Angel Witch no se puede separar de la personalidad de Kevin Heybourne: introspectiva, oscura y melódica al mismo tiempo. Sus riffs tienen un peso inequívoco, pero no son la brutalidad ciega del thrash que vendría después; son más deliberados, más atmosféricos, con una carga de misterio que los distingue del heavy metal straightforward de sus contemporáneos.
Angel Witch demostró que el heavy metal más oscuro y más melódico no son opuestos: en manos de Heybourne, son la misma cosa.
La voz de Heybourne —limpia, con un aire fantasmal que nunca cae en el histrionismo— añade una dimensión particular a la banda. Donde otros vocalistas del NWOBHM gritaban y escalaban, Heybourne canta con una gravedad contenida que refuerza el carácter ocultista de sus letras. Canciones como “Confused” y “White Witch” muestran esa dualidad: son accesibles, memorables, pero tienen un fondo oscuro que las hace más pesadas de lo que la melodía sugiere en una primera escucha.
Lo que Angel Witch aportó técnicamente al metal fue la conexión entre la oscuridad lisérgica del heavy metal de los 70 —Sabbath, Priest— y la velocidad y agresividad que el thrash llevaría al extremo en los 80. Sus riffs son el eslabón perdido entre esas dos generaciones, y eso explica por qué bandas tan distintas como Metallica, Candlemass y Celtic Frost las mencionan en la misma oración cuando hablan de sus influencias.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Angel Witch | 1980 | Debut seminal del NWOBHM. “Angel Witch”, “Confused”, “White Witch”. Esencial. |
| Screamin’ n’ Bleedin’ | 1985 | Primer regreso con nueva alineación. Sonido más accesible. |
| Frontal Assault | 1986 | Segundo álbum de la etapa de mediados de los 80. |
| As Above, So Below | 2012 | Regreso tras 26 años de silencio en estudio. Metal Blade Records. |
| Angel of Light | 2019 | Quinto álbum. “Don’t Turn Your Back”, “Condemned”. Producción madura. |
Legado e influencia
Angel Witch es una de esas bandas que impactaron de forma desproporcionada al número de discos que vendieron. Su debut de 1980 no fue un éxito comercial masivo en su momento, pero circuló como fanzine entre los guitarristas que estaban a punto de inventar el thrash metal. James Hetfield, Kerry King, Dave Mustaine y Tom G. Warrior de Celtic Frost escucharon ese álbum y absorbieron algo esencial: que el heavy metal podía ser al mismo tiempo más oscuro y más melódico de lo que nadie había intentado antes.
El mérito de Kevin Heybourne no es solo haber escrito esas canciones en 1980: es haber mantenido Angel Witch viva durante casi cincuenta años sin traicionar lo que esas canciones representaban. No hubo virajes al pop metal, no hubo giros oportunistas. Hubo hiatuses, problemas de alineación, años de oscuridad y, finalmente, dos regresos en estudio que demostraron que el material original no había sido un accidente de la historia sino el resultado de un talento genuino.
Angel Witch sigue activa y en gira. Para los fans del heavy metal clásico, del NWOBHM y de todo lo que vino después, son mucho más que un nombre en los agradecimientos de los álbumes de Metallica: son una de las razones por las que ese metal existe.
Por dónde empezar a escuchar
- Angel Witch
- Confused
- Sweet Danger
- White Witch
- I Am Infinity