Lo esencial de Babasónicos
- Formados en Lanús, provincia de Buenos Aires, en 1991, son una de las bandas más influyentes del rock argentino de las últimas tres décadas
- Emergieron del “nuevo rock argentino” y lideraron el movimiento sónico under de los 90 antes de dar el salto a la masividad
- Jessico (2001) fue su punto de inflexión: el disco que los convirtió en fenómeno popular con himnos como “El Loco” y “Deléctrico”
- Su núcleo sigue intacto desde 1991: Adrián “Dárgelos” Rodríguez y sus compañeros Uma, Panza, Tuñón y Roger
- El bajista fundador Gabo Manelli falleció en 2008; la banda continuó y siguió reinventándose disco a disco
- En México cultivaron un vínculo profundo: de tocar en bares y foros pequeños a llenar el Auditorio Nacional
Historia
Babasónicos nació en Lanús, en el conurbano bonaerense, a mediados de 1991. La formación original reunió a Adrián “Dárgelos” Rodríguez en voz, a su hermano Diego “Uma” Rodríguez en guitarra, a Diego Tuñón en teclados, a Diego “Panza” Castellano en batería, a Mariano “Roger” Domínguez en guitarra y a Gabriel “Gabo” Manelli en bajo. El nombre ya era una declaración de principios: un cruce irónico entre el gurú hindú Sai Baba y la modernidad futurista de la caricatura Los Supersónicos. Desde el primer día quedó claro que esta no iba a ser una banda que se tomara nada demasiado en serio.
El grupo apareció en plena ola del “nuevo rock argentino” de comienzos de los 90 y no tardó en volverse una de las referencias del circuito under. Con discos como Pasto (1992), Trance Zomba (1994) y Dopádromo (1996) fueron construyendo un sonido experimental, psicodélico y provocador que los distinguió del resto de la escena. Durante toda esa década se convirtieron en el estandarte del llamado rock “sónico”: guitarras densas, letras crípticas y una actitud que se reía de las solemnidades del rock argentino heredado de los 80.
El quiebre llegó en 2001 con Jessico, producido junto a Andrew Weiss. Ese disco los sacó del circuito under y los catapultó a la masividad sin traicionar su identidad. “El Loco”, “Deléctrico”, “Los Calientes” y “Rubí” se volvieron himnos generacionales, y la crítica lo consagró como uno de los mejores álbumes del rock argentino de su tiempo. A partir de ahí, cada entrega fue un paso más en una carrera que nunca dejó de mutar. La muerte de Gabo Manelli en enero de 2008, tras una larga lucha contra la enfermedad de Hodgkin, marcó a la banda para siempre, pero no la detuvo: siguieron grabando y girando con el núcleo fundador prácticamente intacto.
Sonido y estilo
Babasónicos es difícil de encasillar, y ahí está buena parte de su gracia. Empezaron como una banda de rock alternativo densa y experimental, pero con los años depuraron su fórmula hacia canciones más pop sin perder nunca el filo. Su marca registrada es la ironía: letras que juegan con el deseo, la seducción y la moral, cantadas con la voz inconfundible de Dárgelos, siempre a medio camino entre el susurro y la provocación.
El grupo hizo del riesgo un método. Discos como Infame (2003) y Anoche (2005) exploraron la canción romántica desde una óptica retorcida y elegante, mientras que temas como “Irresponsables” o “Putita” convirtieron la desfachatez en manifiesto: no se trata de cumplir con lo correcto, sino de vivir como uno siente. Nada en Babasónicos es literal; todo es juego, doble sentido y una modernidad que, curiosamente, envejece bien. Esa combinación de sofisticación y descaro es lo que los mantuvo relevantes cuando muchos de sus contemporáneos quedaron atrapados en la nostalgia.
Babasónicos convirtió la ironía en un lenguaje propio: hicieron del rock argentino algo elegante, sexual y desvergonzado, sin parecerse nunca a nadie.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Pasto | 1992 | Álbum debut. El nacimiento del rock sónico. |
| Jessico | 2001 | Su consagración. “El Loco”, “Deléctrico”, “Rubí”. |
| Infame | 2003 | Canción romántica retorcida. Éxito continental. |
| Anoche | 2005 | “Irresponsables”, “Putita”. Consolidación masiva. |
| Mucho | 2008 | Primer disco tras la muerte de Gabo Manelli. |
| Trinchera | 2022 | Madurez creativa intacta tras tres décadas. |
A estos se suman Trance Zomba (1994), Dopádromo (1996), Babasónica (1997), Miami (1999), A propósito (2011), Romantisísmico (2013), Discutible (2018) y Cuerpos Vol. 1 (2025), entre otros trabajos que completan una de las discografías más consistentes del rock en español.
Legado e influencia
Babasónicos es una de las bandas que redefinió lo que podía ser el rock argentino después de Soda Stereo. Frente a la solemnidad, ofrecieron ironía; frente a la nostalgia, modernidad. Su capacidad de mutar sin perder identidad los convirtió en una influencia clave para incontables bandas latinoamericanas que crecieron escuchando Jessico e Infame, y en un puente entre el rock alternativo de los 90 y el pop-rock más ambicioso del siglo XXI.
En México, el vínculo es especialmente fuerte. Desde sus primeras visitas, Babasónicos fue escalando de bares y foros pequeños a recintos cada vez mayores, hasta convertirse en una banda de culto masivo. Tocaron por primera vez en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México en 2006 y regresaron a ese mismo escenario casi dos décadas después, en agosto de 2025, con el público mexicano coreando himnos que ya son parte de la memoria colectiva del rock en español. Para muchas generaciones de mexicanos, Babasónicos no es solo una banda argentina: es la banda sonora de una forma irreverente y desprejuiciada de entender el rock.
Con más de tres décadas de trayectoria, una formación original casi intacta y discos que siguen sorprendiendo, Babasónicos demostró que se puede envejecer en el rock sin volverse previsible. Su historia es la de una banda que nunca pidió permiso: ni para experimentar, ni para volverse masiva, ni para reírse de todo en el camino.
Por dónde empezar a escuchar
- El Loco
- Deléctrico
- Irresponsables
- Los Calientes