Lo esencial de Biohazard
- Formados en Brooklyn, Nueva York, en 1987, son uno de los primeros grupos en fusionar de forma coherente hardcore punk, metal pesado y cadencias vocales del hip-hop
- Urban Discipline (1992) los lanzó al reconocimiento internacional con “Punishment”, uno de los videos más rotados en la historia de Headbanger’s Ball de MTV
- Su colaboración en 1993 con el grupo de rap Onyx en el remix de “Slam” fue certificada platino y abrió el camino para todo el rap-metal y nu metal que dominaría los 90
- Fueron acto soporte tanto para Slayer como para House of Pain: pocos grupos han cruzado esa frontera con tanta credibilidad
- La formación clásica —Graziadei, Seinfeld, Hambel y Schuler— se reunificó en 2022 y lanzó Divided We Fall en octubre de 2025
- En 2024 fueron incluidos en el Metal Hall of Fame, consolidando su lugar como leyendas vivas del metal extremo
Historia
Biohazard nació en 1987 en Brooklyn, Nueva York, de las mismas calles que habían visto surgir el punk y el hip-hop una década antes. El bajista y vocalista Evan Seinfeld, el guitarrista Bobby Hambel y el baterista Anthony Meo formaron el núcleo original; poco después se sumó el guitarrista y vocalista Billy Graziadei. Con la incorporación del baterista Danny Schuler —que reemplazó a Meo antes de la grabación de su primer disco—, la alineación clásica quedó definida en 1988.
Desde el principio, la banda rechazó cualquier etiqueta. No eran solo hardcore, no eran solo metal, no eran solo rap. Eran Brooklyn: la energía de las esquinas, la violencia de los barrios, la urgencia de quien no tiene nada que perder. El debut homónimo, publicado en 1990 a través de Maze Records, fue un documento crudo y sin pulir de esa realidad. Canciones como “Wrong Side of the Tracks” —con diálogos sampleados de la película The Warriors— pintaban un retrato sin filtros de la vida urbana.
Brooklyn, 1987–1992
Del underground de Brooklyn al mundo
El gran salto llegó con Urban Discipline, publicado el 10 de noviembre de 1992 por Roadrunner Records. Más sólido, más furioso y más hip-hop que su predecesor, el álbum contenía “Punishment”: una tormenta de groove y agresividad que se convirtió en uno de los videos más reproducidos en la historia del programa Headbanger’s Ball de MTV. El mundo del metal ya no pudo ignorarlos.
La clave de su éxito era simple: Biohazard no impostaba la calle, la vivía. Los riffs pesados de Hambel y Graziadei se entrelazaban con líneas de bajo contundentes de Seinfeld y los redobles implacables de Schuler, mientras las dos voces de la banda —una cantada, una rapada— narraban historias de marginalidad y supervivencia con una autenticidad que ninguna banda de los suburbios podía fabricar.
1994–2011
La era de Warner, las turbulencias y el regreso
State of the World Address (1994) los llevó a Warner Bros. Records y a su mejor actuación comercial: el álbum incorporó la colaboración con Cypress Hill en “How It Is” y produjo el himno “Down for Life”, una declaración de principios que resumía todo lo que Biohazard representaba. Su capacidad para abrir giras tanto con Slayer como con House of Pain habla de un cruce de fronteras que ningún otro grupo de su época logró con tanta naturalidad.
Mata Leao (1996) fue grabado como trío tras la salida temporal de Hambel, mientras que New World Disorder (1999) y Uncivilization (2001) —este último con colaboraciones de miembros de Pantera, Slipknot, Sepultura y Hatebreed— confirmaron su posición como figuras de culto que nunca cedieron a las modas. En 2011, Seinfeld abandonó la banda de forma amistosa. Biohazard continuó de forma esporádica hasta aproximadamente 2016, cuando entró en un período de siete años de inactividad.
El regreso anunciado en noviembre de 2022 fue una declaración de fuerza: la formación clásica completa —Seinfeld, Graziadei, Hambel y Schuler— volvía junta, sin concesiones. Las primeras actuaciones llegaron en 2023, abriendo para Megadeth. En octubre de 2025 publicaron Divided We Fall, su primer álbum en catorce años, con los sencillos “Forsaken” y “F*** the System”. En 2024 habían sido inductados al Metal Hall of Fame.
Sonido y estilo
El sonido de Biohazard es inseparable del lugar del que proviene. Brooklyn en los años 80 y 90 era un hervidero donde el hardcore de bandas como Cro-Mags y Agnostic Front convivía con el hip-hop que nacía en los parques y las esquinas. Biohazard absorbió todo eso y lo convirtió en algo propio: riffs de metal pesado con el peso del groove, ritmos que tomaban prestado del rap sin pedir permiso, y dos voces que podían cantar y rapear dentro del mismo tema sin que sonara a experimento forzado.
Biohazard no inventó la fusión entre metal y hip-hop por estrategia: la vivieron antes de que nadie supiera que eso era posible, y eso es lo que ninguna banda posterior ha podido replicar del todo.
La dualidad vocal entre Seinfeld y Graziadei es uno de los sellos más reconocibles del grupo: mientras uno canta con una voz de barítono áspero, el otro ocupa el espacio con cadencias más cercanas al rap, sin que la transición entre los dos registros suene a costura. Las guitarras de Hambel y Graziadei construyen paredes de sonido que van del thrash al groove metal sin aviso previo, y Schuler —sólido, contundente y sin artificios— ancla cada canción al suelo.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Biohazard | 1990 | Debut crudo en Maze Records. “Wrong Side of the Tracks”, “Justified Violence”. |
| Urban Discipline | 1992 | El gran despegue. “Punishment” arrasó en Headbanger’s Ball. Roadrunner Records. |
| State of the World Address | 1994 | Warner Bros. Su mejor actuación comercial. “Down for Life”, “How It Is” con Cypress Hill. |
| Mata Leao | 1996 | Grabado como trío. Producción de Dave Jerden. |
| New World Disorder | 1999 | Regreso a Mercury Records. Sonido más depurado. |
| Uncivilization | 2001 | Con colaboraciones de Pantera, Slipknot, Sepultura, Hatebreed, Cypress Hill y Type O Negative. |
| Kill or Be Killed | 2003 | Séptimo álbum de estudio. |
| Means to an End | 2005 | Regrabado completo tras un desastre en el estudio. |
| Reborn in Defiance | 2011 | Último álbum antes del hiato largo. |
| Divided We Fall | 2025 | Reencuentro de la formación clásica. Sencillos “Forsaken” y “F*** the System”. |
Legado e influencia
Treinta y cinco años después de publicar su primer disco, la influencia de Biohazard es tan amplia que muchas de las bandas que moldearon resulta difícil imaginar sin su existencia. Korn los reconoció como influencia directa. Machine Head, Hatebreed, Limp Bizkit y decenas de grupos del metalcore y el nu metal de los 90 y 2000 llevan el ADN de Brooklyn en su sonido. Fueron de los primeros grupos de metal en conseguir credibilidad real tanto en el mundo del hardcore como en el del hip-hop, y lo lograron sin sacrificar un gramo de autenticidad.
La reunificación de 2022 con la formación clásica completa y el lanzamiento de Divided We Fall en 2025 no son nostalgia: son la demostración de que un grupo con esa identidad tan arraigada en un lugar y una forma de vivir no necesita reinventarse para seguir siendo relevante. Biohazard sigue sonando a Brooklyn porque eso es exactamente lo que son: la banda que demostró que la calle podía sonar igual de poderosa que cualquier estudio de grabación del mundo.
Por dónde empezar a escuchar
- Punishment
- Shades of Grey
- Down for Life
- Wrong Side of the Tracks
- Slam (feat. Onyx)