Lo esencial de Black Star Riders
- Nacidos en diciembre de 2012 de la alineación de Thin Lizzy, decidieron no publicar nuevo material bajo ese nombre y forjaron una identidad propia
- El nombre lo eligió Ricky Warwick, vocalista de Irlanda del Norte, inspirado en una pandilla de forajidos de la película Tombstone (1993)
- Su debut All Hell Breaks Loose (2013) estableció de inmediato que esto no era un proyecto de legado sino una banda con voz genuina
- Heavy Fire (2017) llegó al número seis del UK Albums Chart, su mejor posición en listas hasta la fecha
- Another State of Grace (2019) alcanzó el número uno del UK Rock & Metal Albums Chart
- Siguen activos en 2026 con gira europea, demostrando que el hard rock de raíz irlandesa no tiene fecha de caducidad
Historia
Cuando Thin Lizzy regresó a los escenarios en 2011 para conmemorar los 25 años de la muerte de Phil Lynott, nadie esperaba que aquellas giras dieran lugar a una banda completamente nueva. Pero eso es exactamente lo que ocurrió. Los músicos que formaban esa alineación —encabezados por el vocalista norirlandés Ricky Warwick y el guitarrista americano Scott Gorham, veterano de Thin Lizzy desde 1974— comenzaron a componer material nuevo. El problema era evidente: publicarlo bajo el nombre de Thin Lizzy equivalía a usurpar un legado que pertenecía a la historia.
La solución fue radical y honesta. No sería Thin Lizzy. Sería algo nuevo, con sus propias canciones y su propia identidad. El 20 de diciembre de 2012, un comunicado de prensa oficial anunció la formación de Black Star Riders. La alineación original incluía a Gorham y Warwick junto al guitarrista Damon Johnson, el bajista Marco Mendoza y el baterista Jimmy DeGrasso. Gorham fue explícito desde el principio: la nueva banda tenía que sostenerse por sí sola, sin depender del nombre de Lizzy como muleta.
Belfast / Los Ángeles, 2012–2015
El nacimiento: de la sombra de Lizzy a la luz propia
El debut All Hell Breaks Loose llegó el 21 de mayo de 2013. Producido por Nick Raskulinecz —responsable de discos de Foo Fighters, Alice in Chains y Rush—, el álbum fue recibido como una declaración de principios: hard rock directo, guitarras duales que recordaban a Thin Lizzy pero miraban hacia adelante, y la voz rasposa y apasionada de Warwick dándole al conjunto una personalidad inconfundible. “All Hell Breaks Loose” y “Bound for Glory” se convirtieron en sus primeras canciones de referencia.
En 2014, Marco Mendoza fue reemplazado por Robbie Crane, ex miembro de Ratt y Lynch Mob, un bajista con experiencia en el rock de arena americano que aportó una solidez diferente. En febrero de 2015, llegó The Killer Instinct, su segundo álbum, con “Bullet Blues” como uno de sus momentos más celebrados. La banda ganaba en confianza y en consistencia.
2017–2023
El pico comercial y la reinvención sin Gorham
Heavy Fire, publicado el 3 de febrero de 2017, marcó su mejor resultado en listas: número seis en el UK Albums Chart. Era también el primer disco con Chad Szeliga en la batería, quien había reemplazado a Jimmy DeGrasso. La canción “Heavy Fire” se convirtió en su himno más reconocible, una pieza de hard rock que combinaba contundencia y melodía con una eficiencia admirable.
En 2018, Damon Johnson abandonó la banda. Su reemplazo fue Christian Martucci, guitarrista de los Wayward Sons. Con él grabaron Another State of Grace (septiembre de 2019), el disco que llegó al número uno del UK Rock & Metal Albums Chart. Pero el momento más decisivo de su historia llegó en septiembre de 2021, cuando Scott Gorham, el último eslabón directo con Thin Lizzy en la banda, la abandonó para concentrarse en el proyecto de su antigua banda. Gorham fue reemplazado por Zak St. John en batería —cuando también partió Szeliga— y la banda continuó como cuarteto. En noviembre de 2022, Sam Wood, también de los Wayward Sons, se incorporó como guitarrista. Con esa alineación grabaron Wrong Side of Paradise, publicado en enero de 2023, su disco más independiente de la sombra de Thin Lizzy y una declaración de que Black Star Riders existían por derecho propio.
Sonido y estilo
Black Star Riders anclan su sonido en la tradición del hard rock británico e irlandés de los años setenta y ochenta, pero sin ánimo nostálgico. Las guitarras duales —herencia directa del método de Thin Lizzy— generan un entramado melódico que distingue al grupo dentro del panorama del hard rock moderno.
Black Star Riders demostraron que se puede honrar a los gigantes del pasado sin vivir en su sombra: bastó con tener las canciones para probarlo.
La voz de Ricky Warwick es el elemento que más define el sonido de la banda: áspera, urgente, capaz de pasar de la balada oscura al grito de arena sin perder autenticidad. Sus letras hablan de forajidos, de lealtad, de redención y de supervivencia —temáticas que conectan directamente con el imaginario del rock clásico irlandés y americano. La producción de sus álbumes, nítida y contundente sin ser estéril, potencia esa dualidad entre tradición y modernidad. No hay experimentación electrónica, no hay desvíos hacia el metal extremo: Black Star Riders son una banda de rock sin adornos superfluos, y eso, en el panorama actual, es en sí mismo una postura.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| All Hell Breaks Loose | 2013 | Debut. Producido por Nick Raskulinecz. “All Hell Breaks Loose”, “Bound for Glory”. |
| The Killer Instinct | 2015 | Segundo álbum. “Bullet Blues”. Consolidación de su propuesta. |
| Heavy Fire | 2017 | Nº 6 en el UK Albums Chart, su mejor posición en listas. Canción titular icónica. |
| Another State of Grace | 2019 | Nº 1 en el UK Rock & Metal Albums Chart. Primer disco con Christian Martucci. |
| Wrong Side of Paradise | 2023 | Primer disco sin Scott Gorham. Grabado en Studio 606 y Toochtoon Sound. |
Legado e influencia
Black Star Riders partieron de una posición difícil: ser el siguiente paso después de una banda legendaria es, casi siempre, una trampa. La comparación con Thin Lizzy era inevitable, pero la banda la esquivó con inteligencia. En lugar de imitar el sonido de Lynott o de convertirse en un tributo con nombre diferente, construyeron un catálogo propio con canciones que se sostienen por sí solas, al margen de cualquier legado prestado.
En un panorama del rock donde las “reuniones de legado” y los “supergrupos nostálgicos” abundan, Black Star Riders representan algo diferente: músicos de primera que eligieron construir algo nuevo en lugar de vivir de rentas. Cinco álbumes en poco más de una década, una alineación que ha evolucionado sin perder el hilo conductor, y una base de fans fiel en Europa y América del Norte que los sigue con la misma intensidad que se reserva a las bandas de toda la vida.
En 2026, la banda continúa en gira por Europa, prueba de que el hard rock de raíz irlandesa —con guitarras que hablan entre ellas, voces que rascan y canciones que no piden perdón— sigue teniendo un lugar en el mundo.
Por dónde empezar a escuchar
- Bound for Glory
- All Hell Breaks Loose
- Heavy Fire
- Bullet Blues
- Kingdom of the Lost