Lo esencial de Black Veil Brides
- Formados en 2006 en Cincinnati por Andy Biersack y relanzados desde Hollywood en 2009, son la banda de glam metal moderno más influyente de su generación
- Su estética —maquillaje teatral, cuero negro, cruces y cuerpos pintados— bebe directamente de KISS y Mötley Crüe, pero la llevaron al siglo XXI con una actitud post-hardcore
- We Stitch These Wounds (2010) vendió más de 10,000 copias en su primera semana sin respaldo de una gran disquera, construyendo desde abajo el llamado “BVB Army”
- Wretched and Divine: The Story of the Wild Ones (2013) debutó en el número 7 del Billboard 200 y vino acompañado de un largometraje propio: la mayor apuesta conceptual del rock alternativo de la década
- En 2026 lanzan Vindicate, su séptimo álbum de estudio, confirmando que siguen siendo una fuerza activa y relevante en el metal moderno
- Su legado más duradero es haber demostrado que los “raritos” tienen su propio estadio: millones de fans alrededor del mundo encontraron en BVB una razón para sentirse orgullosos de ser diferentes
Historia
Todo comenzó en Cincinnati, Ohio, en 2006, cuando un adolescente de 14 años llamado Andy Biersack decidió que el mundo necesitaba una banda que tomara en serio a los inadaptados. Desde niño había crecido obsesionado con KISS, Mötley Crüe y la teatralidad del glam metal de los 80; lo que le fascinaba no era solo la música, sino la idea de que una banda podía ser un universo propio, con mitología, identidad visual y actitud inquebrantable. Esa obsesión se convertiría en Black Veil Brides.
Cincinnati, 2006 — Hollywood, 2009
Del sótano de Ohio a Hollywood
La banda original de Cincinnati no duró mucho: el proyecto era demasiado ambicioso para la escena local. En 2009, Andy tomó la decisión que definiría la historia de BVB: se mudó a Los Ángeles y reconstruyó la banda desde cero bajo el nombre actual. Incorporó al guitarrista Chris Hollywood y a la baterista Sandra Alvarenga para las primeras grabaciones, y poco después llegaron las piezas que completarían la alineación clásica: el bajista y corista Ashley Purdy, el guitarrista líder Jake Pitts y el polifacético Jinxx, quien aportaría guitarras, violín y teclados. El puesto de batería quedó definitivamente en manos de Christian “CC” Coma desde 2010.
Firmados con el sello independiente Standby Records, publicaron su EP We Stitch These Wounds (más tarde expandido a álbum completo) en 2010. Las primeras semanas fueron una declaración de intenciones: sin el respaldo de una gran disquera y en plena era del rock alternativo dominado por el post-hardcore y el dubstep, Black Veil Brides vendió más de 10,000 copias en siete días. El llamado “BVB Army” —el apodo que Andy le dio a su base de fans— no era una metáfora. Era un ejército real de jóvenes que se identificaban con la propuesta de la banda: ser diferente es un acto de resistencia.
2011–2018
De la ambición conceptual al Billboard 200
Set the World on Fire (2011) amplió el sonido: guitarras más pesadas, produción más épica y canciones como “Fallen Angels” que empezaban a sonar en radios de rock alternativo de todo el mundo. Pero la gran apuesta llegó con el tercer álbum.
Wretched and Divine: The Story of the Wild Ones (2013) fue la declaración más ambiciosa de la banda hasta ese momento. Un álbum concepto en forma de ópera rock narrado alrededor de un grupo de rebeldes llamados “The Wild Ones”, acompañado por un largometraje propio titulado Legion of the Black filmado como complemento visual de la historia. El resultado superó todas las expectativas: el disco debutó en el número 7 del Billboard 200, convirtiéndose en el primer top-10 de BVB en ese chart, y vendió 42,000 unidades en su primera semana a través de Lava Records/Universal Republic.
El álbum homónimo Black Veil Brides (IV) llegó en 2014 con un sonido más pulido y accesible, seguido de Vale en 2018, que marcó una etapa de introspección y madurez. A finales de 2019, Ashley Purdy —bajista y figura visual central de la época clásica— se separó de la banda. Su lugar fue tomado por Lonny Eagleton, quien ya había colaborado con Andy Biersack en su proyecto solista “Andy Black” y que incluso tenía tatuajes de BVB antes de unirse oficialmente al grupo.
Phantom Tomorrow (2021) confirmó que la banda no iba a bajar la guardia: un álbum maduro y atmosférico que expandía los horizontes del grupo sin renegar de su ADN. Y en mayo de 2026, Black Veil Brides publicó Vindicate, su séptimo álbum de estudio, producido por el propio Andy Biersack junto a Jake Pitts y mezclado por Zakk Cervini —conocido por su trabajo con Bring Me The Horizon, Evanescence y Bad Omens—. Con 14 canciones y colaboraciones de Machine Head y de Juliet Simms (alias Lilith Czar, pareja de Andy), Vindicate representa la banda en su momento más directo y pesado.
Sonido y estilo
Black Veil Brides no se pueden entender sin su imagen. La banda llegó en la era en que el rock alternativo le tenía miedo al maquillaje y a la teatralidad, y respondieron haciendo exactamente lo contrario: cuerpos pintados, cuero negro con tachuelas, cruces, cabello largo y una puesta en escena que recordaba deliberadamente al KISS de los 70 y al Mötley Crüe de los 80. Andy Biersack —quien durante años usó el seudónimo “Andy Six”— construyó su imagen como un alter ego épico: parte líder de ejército, parte antihéroe gótico.
Musicalmente, el punto de partida es el hard rock de estadio de los 80: solos de guitarra de Jake Pitts que no tienen miedo de ser melódicos y virtuosos, ritmos directos de CC Coma sin excesos técnicos innecesarios, y por encima de todo la voz de Andy Biersack —un barítono poderoso con una claridad inusual para el género que frecuentan—. Jinxx añade una capa de sofisticación con el violín y los arreglos de cuerdas que aparecen en los momentos más épicos. El resultado es un metal que se mueve entre el glam más puro, el gothic rock y el post-hardcore, con una producción siempre orientada hacia la grandiosidad.
Black Veil Brides agarraron la teatralidad que KISS inventó en los 70, la mezclaron con la agresividad del metal moderno y la entregaron a una generación que necesitaba desesperadamente sus propios héroes de estadio.
Las letras son el tercer pilar del universo BVB. Biersack escribe sobre resistencia, orgullo, marginación y la idea de que ser diferente es una fortaleza. No hay cinismo posmoderno: la banda cree en lo que predica, y eso —en una era de ironia por defecto— resultó refrescante y poderoso para millones de jóvenes que escuchaban “Knives and Pens” mientras navegaban su adolescencia.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| We Stitch These Wounds | 2010 | Debut. “Knives and Pens”. +10,000 copias en la primera semana. |
| Set the World on Fire | 2011 | Sonido más pesado. “Fallen Angels”, “Coffin”. |
| Wretched and Divine: The Story of the Wild Ones | 2013 | Ópera rock. Debut en el #7 del Billboard 200. Largometraje propio. |
| Black Veil Brides (IV) | 2014 | Sonido más directo y accesible. “Heart of Fire”, “Goodbye Agony”. |
| Vale | 2018 | Etapa introspectiva. Producción más refinada. |
| Phantom Tomorrow | 2021 | Álbum atmosférico y maduro. Lonny Eagleton en bajo. |
| Vindicate | 2026 | Séptimo álbum. Producido por Biersack y Pitts. Colaboraciones con Machine Head y Lilith Czar. |
Legado e influencia
En una era en que el maquillaje y la teatralidad habían desaparecido casi por completo del rock alternativo, Black Veil Brides llegaron con la convicción de que ese vacío era exactamente donde querían vivir. No fue un accidente calculado: fue una elección filosófica. Andy Biersack creció escuchando a KISS y a los New York Dolls, y decidió que esas ideas —el rock como espectáculo, como mitología, como refugio— no tenían por qué morir con los 80.
Su legado más tangible, sin embargo, es humano. Las cartas que Andy Biersack ha recibido durante 15 años —de fans que dicen que la música de BVB les impidió hacerse daño, que les ayudó a encontrar comunidad, que les enseñó que la rareza es una corona y no una condena— son el tipo de impacto que va más allá de los charts. Pocas bandas de su generación pueden afirmar algo así con la misma consistencia y la misma honestidad.
Con siete álbumes de estudio, un largometraje propio, giras mundiales que incluyen shows agotados en estadios de Norteamérica, Europa y Latinoamérica, y una segunda década de carrera que sigue sumando capítulos, Black Veil Brides son mucho más que una banda de rock con maquillaje. Son la prueba de que los inadaptados también llenan estadios. Y que a veces, el ejército que más importa es el que se construye de a uno, fan por fan, himno por himno.
Por dónde empezar a escuchar
- Knives and Pens
- In the End
- Fallen Angels
- Wretched and Divine
- Heart of Fire