Lo esencial de Blackout Problems
- Trío de Múnich fundado en 2012, liderado por el austriaco Mario Radetzky junto a Marcus Schwarzbach y Michael Dreilich
- Su sonido vive en la intersección del punk rock, el hardcore melódico y el pop: música de precisión quirúrgica con letras política y emocionalmente cargadas
- Su debut Holy (2016) llegó al puesto 57 de los charts alemanes y los estableció como una de las propuestas más honestas del rock alemán contemporáneo
- DARK (2021) fue su salto de madurez: 9.5 sobre 10 en varias publicaciones y un puñado de canciones que se volvieron himnos en vivo
- RIOT (2024) es literalmente un anagrama de “trio”, celebrando su identidad de banda de tres y su compromiso con el rock de urgencia social
- En 2026 celebraron el décimo aniversario de Holy con una gira de conciertos sold-out y un álbum en vivo grabado en Brighton, Frankfurt y Düsseldorf
Historia
Blackout Problems no surgieron de la nada: nacieron de la obstinación de Mario Radetzky, austriaco criado con las tensiones entre el punk y el pop, quien llegó a Múnich en 2009 con la intención de hacer música que importara. Junto a Marcus Schwarzbach, Radetzky fue construyendo la banda desde los cimientos, tocando en circuitos alternativos alemanes y ganando terreno concierto a concierto, sin el respaldo de una gran disquera. El formato lo pusieron claro desde el principio: un trío capaz de sonar más grande que su tamaño, con una intensidad que no pedía permiso.
Múnich, 2012–2016
Del circuito alternativo al debut que llegó a los charts
Tras años de EPs, giras compartidas con bandas como Massendefekt y Heisskalt, y una reputación construida en los garajes y salas pequeñas de la escena alternativa alemana, Blackout Problems lanzaron su primer álbum de estudio en 2016. Holy no fue solo un debut: fue una declaración de principios. Producido y distribuido a través de Munich Warehouse, su propio sello, el disco llegó al puesto 57 de los charts alemanes —un logro notable para una banda independiente que nunca había comprometido su sonido en busca de radio-friendly.
Las canciones de Holy combinaban la urgencia del punk rock con detalles melódicos que hablaban de influencias más amplias: el disco sonaba duro pero nunca unidimensional. Fue el comienzo de algo.
2018–2024
Del caos interior al riot político
KAOS (2018) fue el siguiente paso y el más personal hasta entonces. Escrito en un período de incertidumbre intensa —tanto personal como artística—, el álbum funcionó como un ejercicio catártico: sacar hacia fuera los sentimientos más negativos y convertirlos en música que otros pudieran reconocer como propia. Canciones como “Difference” y “Gutterfriends” mostraron una banda capaz de combinar piezas íntimas y de ritmo lento con absolutos disparadores de adrenalina en el mismo tracklist.
Tres años después llegó DARK (enero de 2021), su álbum más ambicioso. Desde la apertura de “MURDERER” —con su staccato inicial que explota en intensidad— hasta “LADY EARTH” como protesta ecológica y “DARLING” como la pieza más larga que habían grabado hasta ese momento, DARK demostró que Blackout Problems podían hacer todo a la vez: política, duda existencial, amor adolescente y crecimiento personal, sin que ninguna pieza sobrara.
RIOT (febrero de 2024) llegó con una idea que lo resume todo: el título es un anagrama de “trio”. Once canciones, 41 minutos, y colaboraciones como la de Rou Reynolds de Enter Shikari en “GLOFS”. Un álbum que celebra lo que son —tres personas con una visión clara— y que no necesita justificarse.
Sonido y estilo
El sonido de Blackout Problems es difícil de encajar en una sola caja y eso es exactamente lo que buscan. Tienen la urgencia del punk, los ganchos del pop, la densidad emocional del hardcore melódico y la capacidad de escribir canciones que te persiguen días después de escucharlas. Mario Radetzky lleva la voz con una honestidad descarnada que no pretende ser perfecta: es directa, a veces rabiosa, a veces casi susurrada. Marcus Schwarzbach ancla el sonido con un bajo que sostiene sin desaparecer. Y Michael Dreilich construye una batería que sabe exactamente cuándo empujar y cuándo contener.
Lo que distingue a la banda del resto de la escena punk-rock alemana es su disposición a moverse entre registros sin perder coherencia. Pueden ser devastadoramente duros y, en el mismo álbum, escribir algo que roza la melancolía más delicada. Esa tensión —entre el ruido y el silencio, entre la rabia y la ternura— es su firma sonora. Sus letras no evitan los temas incómodos: el desencanto político, la ansiedad existencial, el colapso ecológico y la complejidad de las relaciones humanas aparecen en sus discos sin eufemismos y sin soluciones fáciles.
Blackout Problems demostraron que el punk rock puede ser político sin ser panfletario, y sentimental sin ser complaciente.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Holy | 2016 | Debut independiente. Puesto 57 en charts alemanes. Base de su reputación en vivo. |
| KAOS | 2018 | Álbum catártico. “Difference” y “Gutterfriends” entre sus canciones más reconocidas. |
| DARK | 2021 | Su salto de madurez. Mejor recibido por la crítica. “MURDERER”, “LADY EARTH”, “BROTHER”. |
| RIOT | 2024 | Primer álbum como trío consolidado. Anagrama de “trio”. “GLOFS” con Rou Reynolds. |
| Songs | 2025 | Compilación de 12 rarezas y b-sides de diez años, con dos inéditas. |
| Holy (Live) | 2026 | Registro en vivo del décimo aniversario. Grabado en Brighton, Frankfurt y Düsseldorf. |
Legado e influencia
En poco más de una década, Blackout Problems construyeron algo que pocas bandas logran: un público fiel que creció con ellos, show a show, disco a disco, sin el respaldo de una multinacional ni el empuje de un hit viral. Su influencia en la escena rock alternativa de lengua alemana es concreta —abrieron el camino para que otras bandas independientes demostraran que se puede llegar a los charts sin comprometer la visión artística— y su reputación en vivo se extiende mucho más allá de las fronteras alemanas.
El décimo aniversario de Holy en 2026, celebrado con una gira de conciertos sold-out y un disco en vivo grabado en tres países, es la prueba más clara de que Blackout Problems no son un proyecto pasajero. Son una banda que construyó su mundo con sus propias manos y que sigue expandiéndolo, disco a disco, desde Múnich hacia todo lo demás.
Por dónde empezar a escuchar
- MURDERER
- Difference
- GLOFS
- 911
- WHALES