Lo esencial de Blues Pills
- Formados en Örebro, Suecia, en 2011, fusionan el blues psicodélico y el soul de los 70 con una energía de hard rock contemporáneo
- La voz de Elin Larsson —comparada con Janis Joplin y Tina Turner, con capacidad para descender al contralto más oscuro— es el corazón de la banda
- Su debut homónimo Blues Pills (2014) llegó al número 4 en Alemania y los lanzó a los grandes festivales europeos
- Lady in Gold (2016) consolidó su propuesta con una madurez compositiva que los posicionó entre los mejores del renacimiento del rock clásico
- Holy Moly! (2020) y Birthday (2024) confirman que la banda sigue evolucionando sin abandonar sus raíces
- Son uno de los nombres más respetados del resurgimiento del hard rock y el psych rock vintage en la escena internacional
Historia
La historia de Blues Pills comienza con una coincidencia geográfica y musical que cruza continentes. En 2011, los hermanastros Zack Anderson —bajo— y Cory Berry —batería—, que entonces tocaban en Radio Moscow, conocieron a la cantante sueca Elin Larsson durante una gira por California. La química fue inmediata: grabaron dos demos juntos, los publicaron en YouTube y la respuesta de los oyentes fue suficientemente contundente como para que el sello Crusher Records les ofreciera un contrato. La banda se estableció en Örebro, Suecia, y comenzó a tomar forma.
Örebro, 2011–2014
De las demos de YouTube al número 4 en Alemania
El cuadro se completó cuando la banda giró por España y Francia, donde conocieron al guitarrista Dorian Sorriaux, que entonces tenía 16 años. Lo invitaron a Örebro y se convirtió en miembro de pleno derecho. Con esa formación, Blues Pills publicó el EP Bliss en mayo de 2012 y el sencillo “Black Smoke” en julio del mismo año. El sonido era inconfundible: blues psicodélico de raíz, guitarras cargadas de reverb, el órgano asomándose entre los riffs y la voz de Larsson dominando cada compás con una madurez vocal que nadie esperaba de una banda tan joven.
En julio de 2013 firmaron con Nuclear Blast Records —hogar de grandes del metal europeo— y publicaron el EP Devil Man en octubre. Para julio de 2014, su álbum debut homónimo estaba en las tiendas. Blues Pills debutó en el número 4 de la lista alemana de álbumes, un resultado extraordinario para una banda de rock clásico sin trayectoria en las radios comerciales. “High Class Woman”, “Little Sun” y “Black Smoke” se convirtieron rápidamente en sus canciones más escuchadas, acumulando millones de reproducciones en plataformas y colocándose como referencia del renacimiento del rock vintage en Europa.
2016–2024
De Lady in Gold a Birthday: una banda que no para de crecer
Con Lady in Gold (2016), Blues Pills dio un salto de madurez que sorprendió incluso a quienes ya los seguían. El álbum ampliaba el espectro sonoro hacia el soul de Muscle Shoals y el rhythm and blues más refinado: “I Felt a Change” —construida sobre un piano Rhodes y un Mellotron, con la voz de Larsson desnuda y suspendida en el aire— es uno de los momentos más impresionantes de su catálogo. La recepción fue unánime: AllMusic habló de un disco que “cumple la promesa del primero y la supera”.
Holy Moly! (2020) llegó en plena pandemia pero no perdió la oportunidad de confirmar que la banda podía sostenerse con canciones más introspectivas sin renunciar al groove. “Proud Woman”, con su urgencia rítmica, y “California”, con su nostalgia lírica, mostraron una nueva dimensión compositiva. En 2024 llegó Birthday, grabado en diez días en el campo sueco y producido por Freddy Alexander —el más personal de sus discos, concebido mientras Larsson descubría su embarazo durante las sesiones de grabación—. La banda sigue activa y vigente, con una base de seguidores que crece en cada gira europea.
Sonido y estilo
Blues Pills viven en una paradoja productiva: hacen música que suena a 1971 pero que se siente completamente contemporánea. Su punto de partida es el blues psicodélico de bandas como Cream, Big Brother and the Holding Company y Cactus, filtrado por el soul del sur de Estados Unidos y el hard rock más orgánico. Las guitarras están llenas de wah-wah y overdrive analógico, el bajo lleva el groove con autoridad, y el órgano —cuando aparece— añade una dimensión espiritual que convierte ciertas canciones en algo parecido a un sermón de iglesia electrificado.
Blues Pills no intentan sonar como una banda de los 70: simplemente sienten la música de esa manera, y esa autenticidad es lo que hace que su sonido atraviese la piel.
Lo que distingue a Blues Pills de la legión de bandas que surfean la ola retro es la convicción. No hay ironia ni distancia estética en su aproximación al blues y al soul —hay una entrega visceral que conecta directamente con la emoción del oyente. Larsson no interpreta el blues desde el exterior: lo vive desde adentro, con una honestidad vocal que hace que incluso los estribillos más simples suenen cargados de significado. A eso se suma una sección rítmica que sabe cuándo empujar y cuándo dejar respirar —algo que muchas bandas de rock moderno olvidan—, y la capacidad de Dorian Sorriaux primero, y después de Rickard Nygren, de construir solos de guitarra que cuentan una historia en lugar de simplemente demostrar técnica.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Blues Pills | 2014 | Debut vía Nuclear Blast. Número 4 en Alemania. “High Class Woman”, “Little Sun”, “Black Smoke”. |
| Lady in Gold | 2016 | Madurez compositiva. Soul de Muscle Shoals. “I Felt a Change”. Recibido con críticas unánimemente positivas. |
| Holy Moly! | 2020 | Álbum más introspectivo. “Proud Woman”, “California”. Publicado durante la pandemia. |
| Birthday | 2024 | Grabado en diez días en el campo sueco. El más personal del catálogo. Producido por Freddy Alexander. |
Legado e influencia
En poco más de una década de carrera, Blues Pills han demostrado que el blues psicodélico y el soul rock de los años 60 y 70 no son géneros muertos ni objeto de nostalgia arqueológica: son formas de expresión que siguen teniendo algo profundo que decir cuando están en las manos correctas. La banda ha abierto el camino a toda una generación de grupos europeos interesados en el rock orgánico y analógico, y han probado que es posible firmar con una discográfica de metal como Nuclear Blast y hacer música de raíz blues sin concesiones.
En el contexto latinoamericano, Blues Pills han ido ganando terreno de forma constante entre los oyentes que crecieron con Led Zeppelin y Cream pero que buscan referentes contemporáneos que ofrezcan algo más que nostalgia. La voz de Elin Larsson cruza barreras idiomáticas sin esfuerzo: el blues no necesita traducción. Para cualquier fanático del rock con raíz —del stoner al hard rock clásico, pasando por el soul más eléctrico—, Blues Pills son una de esas bandas que descubres y que inmediatamente sientes que debías haber conocido desde hace años.
Por dónde empezar a escuchar
- Little Sun
- High Class Woman
- Lady in Gold
- Proud Woman
- Black Smoke