Lo esencial de Candlemass
- Formados en 1984 en Upplands Väsby, Suecia, por el bajista y compositor Leif Edling, son uno de los cuatro pilares fundacionales del doom metal mundial
- Su debut Epicus Doomicus Metallicus (1986) no solo definió el género: su propio título acuñó los términos “doom metal” y “epic doom metal” para toda la posteridad
- El cantante Messiah Marcolin —con su voz operática y su inconfundible “Doom Dance”— se convirtió en el rostro más icónico de la banda durante los álbumes más celebrados
- Nightfall (1987) y Ancient Dreams (1988) son considerados por la crítica como dos de los discos de metal más importantes de la segunda mitad de los años 80
- “Solitude”, “Bewitched” y “At the Gallows End” son himnos del doom que influenciaron a generaciones enteras, desde Paradise Lost hasta My Dying Bride
- En 2019 contaron con una guitarra invitada de Tony Iommi en The Door to Doom, un disco nominado al Grammy, y siguen activos con el vocalista original Johan Längqvist
Historia
En 1984, en Upplands Väsby —un municipio al norte de Estocolmo— el bajista Leif Edling disolvió su banda anterior, Nemesis, y fundó Candlemass junto al baterista Matz Ekström. Edling tenía una visión muy clara: llevar el sonido pesado y lento de Black Sabbath a un territorio más épico, más oscuro, más solemne. Algo que hiciera del doom no un accidente sino una declaración de intenciones.
Upplands Väsby, 1984–1989
El nombre que bautizó un género
El 10 de junio de 1986, Black Dragon Records publicó Epicus Doomicus Metallicus, el debut de Candlemass. El vocalista era Johan Längqvist, contratado como músico de sesión. El álbum llegó en plena fiebre del thrash metal, cuando la velocidad era la moneda de cambio del metal extremo, y fue recibido con incomprensión por una parte de la crítica y con reverencia absoluta por otra. Su combinación de riffs masivos heredados de Black Sabbath, melodías de resonancia clásica casi medieval y una producción densa y deliberada era algo que no existía antes en esos términos.
El título del álbum no era una casualidad: las tres palabras en latín macarrónico —Epicus Doomicus Metallicus— se convirtieron literalmente en el nombre del subgénero. El epic doom metal nació ahí, con ese disco, en ese año. Paradise Lost, My Dying Bride, Solitude Aeturnus, Suicidal Angels y decenas de bandas más lo citarían después como el texto fundacional.
Para el siguiente disco, Edling convocó al vocalista Messiah Marcolin, un cantante sueco con un rango operático extraordinario y una presencia escénica imposible de ignorar. Nightfall (1987) fue el resultado: más elaborado que el debut, con composiciones más largas y orquestadas, una producción más rica y canciones como “Bewitched”, “At the Gallows End” y la devastadora “Solitude”. El doom épico tenía ahora su voz definitiva.
1989–2019
Separaciones, regresos y la consagración definitiva
Tales of Creation (1989) cerró la que muchos consideran la etapa dorada de la banda. Poco después, Messiah Marcolin abandonó el grupo por primera vez. Con Thomas Vikström en la voz, Candlemass publicó Chapter VI (1992) y se disolvió en 1993.
La primera reunión llegó en 1997, aunque sin Marcolin y con una formación inestable que produjo los álbumes Dactylis Glomerata (1998) y From the 13th Sun (1999) —discos más experimentales que recibieron una acogida tibia entre los fans del doom clásico. Una nueva disolución en 2002 precedió al regreso más esperado: en 2004, Edling reformó Candlemass con Messiah Marcolin recuperado y publicó el disco homónimo Candlemass (2005), que fue recibido como un triunfo por la comunidad del metal. La banda siguió activa con una rotación considerable de vocalistas a lo largo de la siguiente década —Robert Lowe, Mats Levén— hasta que en 2018 Johan Längqvist, el vocalista original del debut de 1986, regresó para quedarse.
El retorno de Längqvist coincidió con uno de los momentos más celebrados de la carrera reciente de la banda: The Door to Doom (2019), un álbum que contó con una guitarra invitada de Tony Iommi de Black Sabbath en la canción “Astorolus – The Great Octopus”. El disco fue nominado al Grammy a la Mejor Actuación de Metal, un reconocimiento sin precedentes para una banda de doom épico que llevaba más de treinta años en activo. En 2022 publicaron Sweet Evil Sun, su decimotercer álbum de estudio.
Sonido y estilo
El sonido de Candlemass parte de una premisa sencilla y radical: hacer el metal lo más lento, lo más pesado y lo más grandioso posible. Leif Edling compone desde el bajo, lo que le da a las canciones una arquitectura inusual: el riff es el fundamento y la melodía es la catedral que se levanta sobre él.
Candlemass demostró que el metal podía ser lento como una procesión y grandioso como una sinfonía sin perder un gramo de peso ni un grado de oscuridad.
Las guitarras de Mats Björkman y Lars Johansson se apoyan en riffs de herencia sabbática pero los llevan a un territorio más orquestado, con solos melódicos de largo aliento que buscan la emoción antes que la velocidad. El elemento que distingue a Candlemass de cualquier otra banda de doom, sin embargo, es la voz: desde Johan Längqvist en el debut hasta la figura icónica de Messiah Marcolin, los cantantes de Candlemass han sido siempre voces de registro amplio, de carácter operático o semioperático, que elevan las composiciones de Edling hacia una épica que el metal pesado convencional raramente alcanza. Canciones como “Solitude” —seis minutos de devastación melódica lenta sobre una letra de soledad y pérdida— o “Bewitched” demuestran que el doom épico puede ser tan emotivo como cualquier balada de rock y tan aplastante como cualquier disco de thrash.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Epicus Doomicus Metallicus | 1986 | Debut. Acuñó los términos “doom metal” y “epic doom metal”. “Solitude”, “Demons Gate”. |
| Nightfall | 1987 | Con Messiah Marcolin. “Bewitched”, “At the Gallows End”, “Solitude”. Obra maestra del género. |
| Ancient Dreams | 1988 | “Mirror Mirror”, “A Sorcerer’s Pledge”. Punto álgido de la etapa dorada. |
| Tales of Creation | 1989 | “A Tale of Creation”, “Dark Reflections”. Cierre de la era clásica. |
| Chapter VI | 1992 | Con Thomas Vikström en voz. Último disco antes de la primera disolución. |
| Dactylis Glomerata | 1998 | Primera reunión; sonido más experimental. |
| From the 13th Sun | 1999 | Continuación del período experimental. |
| Candlemass | 2005 | Regreso con Messiah Marcolin. Recibido como un triunfo. |
| King of the Grey Islands | 2007 | Con Robert Lowe en voz. |
| Death Magic Doom | 2009 | Décimo álbum. Consolidación del retorno clásico. |
| Psalms for the Dead | 2012 | Inicialmente anunciado como el último álbum de la banda. |
| The Door to Doom | 2019 | Con Johan Längqvist. Tony Iommi invitado. Nominado al Grammy. |
| Sweet Evil Sun | 2022 | Decimotercer álbum de estudio. Sólido regreso al doom épico clásico. |
Legado e influencia
El impacto de Candlemass en el metal pesado es difícil de exagerar. Junto a Pentagram, Saint Vitus y Trouble, forman el cuarteto fundacional del doom metal moderno, pero dentro de ese grupo tienen la distinción particular de haber acuñado el vocabulario del subgénero: sin Epicus Doomicus Metallicus, no existirían los términos con los que hoy describimos esta música. Paradise Lost mencionó el álbum debut entre sus favoritos de toda la historia. My Dying Bride, Cathedral, Solitude Aeturnus, Warning y decenas de bandas más construyeron sus carreras sobre los cimientos que Leif Edling trazó en Upplands Väsby en los años 80.
En México y América Latina, la influencia de Candlemass se siente en toda la escena del doom y el metal gótico: bandas como Dorso en Argentina o el ecosistema del doom chileno y brasileño crecieron escuchando Nightfall y Ancient Dreams como textos de referencia. La música de Candlemass tiene algo que trasciende modas y ciclos de mercado: su grandiosidad oscura conecta con algo profundo en el oyente, una solemnidad que pocas bandas de metal han logrado sostener con tanta consistencia a lo largo de cuatro décadas. Leif Edling, con sus composiciones construidas desde el bajo hacia arriba, sigue siendo uno de los arquitectos más originales del metal pesado europeo.
Cuarenta años después de su formación, Candlemass permanece activo con Johan Längqvist —el mismo vocalista que cantó “Solitude” en 1986— y sigue grabando y tocando en vivo. El doom épico que inventaron no es una reliquia del pasado: es un lenguaje vivo que sigue generando discípulos en cada nuevo ciclo generacional del metal.
Por dónde empezar a escuchar
- Solitude
- Bewitched
- Mirror Mirror
- At the Gallows End
- Well of Souls
- Demons Gate