Lo esencial de Danzig
- Formados en 1987 en Lodi, Nueva Jersey, por Glenn Danzig tras disolver Samhain; el productor Rick Rubin fichó a la banda para Def American Recordings
- El cuarteto clásico —Glenn Danzig, John Christ, Eerie Von y Chuck Biscuits— definió el sonido de los cuatro primeros álbumes, considerados los más influyentes de su carrera
- “Mother” (1988), re-lanzada en 1993 como “Mother ’93”, se convirtió en su mayor hit: llegó al número 17 en el Billboard Mainstream Rock y al 43 en el Hot 100
- Su trilogía dorada (Danzig, Lucifuge, How the Gods Kill) fusionó el doom metal con el blues de Chicago, el gótico y la amenaza sobrenatural de forma completamente original
- Glenn Danzig pasó por los Misfits y Samhain antes de fundar Danzig, convirtiéndose en una de las trayectorias más cohesionadas y oscuras del rock americano
- Su influencia se extiende a bandas de varios géneros, desde Metallica hasta Type O Negative, y su imagen sigue siendo referencia visual del metal oscuro
Historia
Para entender a Danzig, hay que retroceder a Lodi, Nueva Jersey, a finales de los 70. Allí, Glenn Allen Anzalone —nacido el 23 de junio de 1955— fundó los Misfits en 1977, la banda que inventaría el horror punk y que décadas después seguiría siendo una de las más sampledas y referenciadas de la historia del rock underground. Cuando los Misfits se disolvieron en 1983, Glenn no desapareció: formó Samhain, un proyecto más oscuro, más cercano al deathrock y al doom, que funcionó como puente entre el punk acelerado de los Misfits y el heavy metal que estaba madurando dentro de él.
Nueva Jersey, 1987
El nacimiento de una bestia
El 14 de julio de 1986, Samhain tocó en The Ritz de Nueva York en lo que resultaría ser su último concierto. Entre el público estaba Rick Rubin, productor de Beastie Boys y Run-DMC que andaba buscando bandas para su sello. Rubin quedó fascinado con Glenn, pero quería ficharlo en solitario para armar un supergrupo de hard rock a su medida. Glenn rechazó la oferta a menos que Eerie Von, el bajista de Samhain, viniera incluido. Rubin aceptó, sumó al guitarrista John Christ y al batería Chuck Biscuits —ex Black Flag—, y Rubin mismo aconsejó cambiar el nombre del proyecto al apellido de Glenn. En 1987, Danzig quedó formado.
El debut homónimo, publicado en 1988 en Def American Recordings, fue una declaración de intenciones. Producido por Rubin con una potencia seca y amenazante, el álbum combinaba la pesadez del metal con el aullido del blues de Chicago. “Twist of Cain” abría el disco con James Hetfield de Metallica cantando coros en segundo plano —señal de quiénes eran los fans más devotos de Glenn—. “She Rides” y “Am I Demon” completaban un cuarteto de canciones que sonaban como si Robert Johnson se hubiera vendido al metal en vez de al diablo. Pero la joya de la corona era “Mother”: un himno anti-censura dirigido directamente a Tipper Gore y al Parents Music Resource Centre, escrita con un gancho melódico irresistible que tardó seis años en explotar.
1990–1994
La trilogía dorada
Danzig II: Lucifuge (1990) profundizó en el camino trazado por el debut. Más oscuro, más denso, con “Long Way Back from Hell” y “Blood and Tears” elevando la apuesta hacia territorios de doom y de metal gótico. Pero fue Danzig III: How the Gods Kill (1992) el álbum que muchos consideran la obra cumbre de la banda. La producción de Rubin alcanzó su punto de mayor gravedad: “Dirty Black Summer” era casi accesible por sus estándares, pero la pieza central, “How the Gods Kill”, construía una arquitectura monumental de casi seis minutos que mezclaba el doom más opresivo con el blues más visceral. “Godless”, “Left Hand Black” y “Sistinas” completaban un disco sin fisuras.
Danzig 4 (1994) cerró la era dorada con la formación clásica al completo —sería su último álbum juntos—. Chuck Biscuits abandonó la banda ese mismo año por desacuerdos económicos; John Christ y Eerie Von renunciaron en julio de 1995. El núcleo que había construido el sonido Danzig quedó disuelto, y Glenn se quedó como único propietario del nombre y de la visión.
A partir de Danzig 5: Blackacidevil (1996), el proyecto tomó giros más electrónicos e industriales que dividieron a la fanbase. Los siguientes discos —6:66 Satan’s Child (1999), 777: I Luciferi (2002), Circle of Snakes (2004)— mantuvieron la actividad pero nunca recuperaron la intensidad de los cuatro primeros. El guitarrista Tommy Victor, ex Prong, se convertiría en el colaborador más duradero de esta segunda etapa, y con Deth Red Sabaoth (2010) la banda encontró un regreso parcial a sus raíces más pesadas, celebrado por la prensa especializada como el mejor álbum de Danzig desde los 90.
Sonido y estilo
El sonido de Danzig —al menos en su etapa dorada— es uno de los más fácilmente reconocibles del heavy metal americano, y también uno de los más difíciles de imitar. Su punto de partida no es el thrash ni el speed: es el blues de Chicago llevado a una temperatura infernal. John Christ construía riffs parsimoniosos, pesados como losa, enraizados en la escuela del blues de raíz pero amplificados a niveles de doom metal. Eerie Von ponía un bajo que no corría, que se arrastraba. Chuck Biscuits golpeaba con contundencia, sin adornos.
Danzig demostró que el heavy metal más oscuro y el blues más primitivo son la misma cosa con distinto apellido.
Sobre esa base, Glenn Danzig construye con su voz. Baritono de extensión considerable, su estilo ha sido comparado con Elvis Presley en el registro más bajo, con Jim Morrison en la teatralidad y con Howlin’ Wolf en la amenaza animal. No grita: proclama. Sus letras orbitan alrededor de mitología pagana, erotismo oscuro, figuras del mal bíblico y una fascinación genuina —no posera— por lo sobrenatural. “Mother” se leía como poema de control social. “How the Gods Kill” era una meditación sobre el conocimiento y sus costos. “She Rides” era deseo puro envuelto en amenaza. Glenn nunca fue un letrista de consignas: fue un letrista de atmósferas.
La imagen también fue parte del paquete desde el inicio: el cráneo con ocho patas —el “Verotik skull”—, los carteles en blanco y negro, la estética que bebía del cómic de horror y del ocultismo clásico. Nada de esto era accesorio: era una extensión coherente de la música.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Danzig | 1988 | Debut. “Mother”, “Twist of Cain”, “She Rides”. Certificado platino (tardíamente). |
| Danzig II: Lucifuge | 1990 | “Long Way Back from Hell”, “Blood and Tears”. El disco más oscuro de la era clásica. |
| Danzig III: How the Gods Kill | 1992 | Obra cumbre para muchos. “Dirty Black Summer”, “How the Gods Kill”, “Godless”. |
| Danzig 4 | 1994 | Último álbum con la formación clásica. Chuck Biscuits y John Christ se marchan ese año. |
| Danzig 5: Blackacidevil | 1996 | Giro industrial y electrónico. Divisivo entre los fans. |
| Danzig 6:66 Satan’s Child | 1999 | Regreso parcial al metal. Primeras colaboraciones con Tommy Victor. |
| 777: I Luciferi | 2002 | Producido por Glenn en su propio estudio. |
| Circle of Snakes | 2004 | Regreso al sonido más pesado, con Tommy Victor afianzado en la guitarra. |
| Black Aria II | 2006 | Secuela orquestal de Black Aria (1992). |
| Deth Red Sabaoth | 2010 | El regreso más aclamado por la prensa desde los 90. |
| Skeletons | 2015 | Álbum de versiones de canciones de rock y blues de los 60 y 70. |
| Danzig Sings Elvis | 2020 | Tributo personal de Glenn a su influencia más confesada: Elvis Presley. |
Legado e influencia
La trayectoria de Glenn Danzig —de los Misfits a Samhain a Danzig— es una de las más coherentes y singulares del rock americano de las últimas cinco décadas. Pocos músicos han construido tres proyectos tan distintos entre sí y tan influyentes dentro de sus respectivos mundos. Los Misfits inventaron el horror punk y siguen siendo una de las bandas más referenciadas del underground. Samhain construyó el puente hacia el doom y el deathrock. Y Danzig fundió el blues y el metal con una seriedad y una convicción que pocos han igualado.
“Mother” es la canción que la mayoría del mundo conoce, y es un hit legítimo con méritos propios. Pero los cuatro primeros álbumes de Danzig son una colección de una consistencia notable: pocos grupos del heavy metal americano de los 80 tardíos y 90 tempranos tienen una racha de cuatro discos así de sólidos. La trilogía Danzig / Lucifuge / How the Gods Kill es citada con regularidad por críticos y músicos como una de las cumbres del género.
Glenn Danzig, ya con más de setenta años, sigue activo. Sigue produciendo discos bajo el nombre Danzig, sigue haciendo giras, sigue siendo fiel a una visión artística que nunca cedió a modas ni a presiones del mercado. Esa obstinación —a veces elogiada, a veces criticada— es también parte de su legado: la figura del artista que construye su mundo desde adentro y no lo negocia. En un género donde la imagen puede ser más importante que la música, Danzig fue siempre primero la música, y luego todo lo demás.
Por dónde empezar a escuchar
- Mother
- Twist of Cain
- She Rides
- How the Gods Kill
- Dirty Black Summer