Lo esencial de Def Leppard
- Formados en Sheffield en 1977, son una de las bandas de hard rock más vendidas de la historia con más de 100 millones de discos en todo el mundo
- Arrancaron como parte de la Nueva Ola del Heavy Metal Británico (NWOBHM) y se reinventaron como la banda de estadios más grande de los años 80
- Pyromania (1983) y Hysteria (1987) son los dos únicos álbumes de rock certificados Diamante por la RIAA en la misma banda, junto a The Beatles, Led Zeppelin, Pink Floyd y Van Halen
- El regreso del baterista Rick Allen tras perder el brazo izquierdo en 1984 es uno de los momentos más inspiradores de la historia del rock
- Hysteria tardó más de tres años en grabarse y superó los 20 millones de copias vendidas en todo el mundo, con siete sencillos en el Top 40
- Fueron incluidos en el Rock and Roll Hall of Fame en 2019
Historia
Sheffield, 1977. En una fábrica de cucharas reconvertida en sala de ensayo, cuatro jóvenes pusieron en marcha una banda con un nombre que Joe Elliott había garabateado en la escuela dos años antes: Deaf Leopard. Pronto cambiaron la ortografía —Def Leppard— para darle un toque más punk. Lo que empezó como un sueño adolescente en el norte de Inglaterra terminaría siendo uno de los fenómenos más masivos del rock mundial.
Sheffield, 1977–1983
De la Nueva Ola al trono del hard rock
Los fundadores fueron Rick Savage, Pete Willis y Tony Kenning. Joe Elliott llegó en noviembre de 1977 como vocalista y la banda adoptó el nombre definitivo. En enero de 1978 se sumó el guitarrista Steve Clark, completando la alineación con la que grabarían sus primeros discos. Debutaron en vivo en julio de 1978 en el Westfield School de Sheffield, y en cuestión de meses ya hacían temblar los clubs del circuito NWOBHM junto a Iron Maiden.
On Through the Night (1980) los puso en el mapa del heavy metal británico. Pero la banda tenía ambiciones más grandes: querían estadios, no clubs. Con el productor Robert John “Mutt” Lange al timón, High ‘n’ Dry (1981) refinó su sonido hacia el hard rock melódico. Y entonces llegó Pyromania (1983). Grabado con Phil Collen —quien había reemplazado al cofundador Pete Willis, despedido por problemas con el alcohol en 1982— el disco fue una explosión: “Photograph”, “Rock of Ages” y “Foolin’” coparon las radios y la recién nacida MTV. Más de diez millones de copias vendidas solo en Estados Unidos. Def Leppard ya no era una promesa: era una fuerza de la naturaleza.
1987–presente
Hysteria y el legado que no cesa
La producción de Hysteria fue una odisea de tres años y medio: el accidente de Allen, la adicción al alcohol del guitarrista Steve Clark y las exigentes sesiones con Mutt Lange en los estudios Wisseloord de los Países Bajos pusieron a prueba la resistencia de la banda. Pero cuando el álbum llegó a las tiendas en agosto de 1987, el esfuerzo quedó justificado con creces. Siete sencillos en el Top 40 —“Animal”, “Love Bites”, “Pour Some Sugar on Me”, “Armageddon It”, “Rocket”, “Women”, “Hysteria”— y más de 20 millones de copias vendidas en todo el mundo. “Love Bites” fue el único número uno en el Billboard Hot 100; “Pour Some Sugar on Me” es hasta hoy el sencillo más vendido de su carrera.
El 8 de enero de 1991, Steve Clark —el guitarrista que junto a Phil Collen formaba los apodados “Terror Twins”— fue encontrado muerto en su casa de Londres. Tenía 30 años. La banda tardó un tiempo en decidir si continuar: al final grabaron Adrenalize (1992) con el riff y las melodías que Clark había dejado esbozadas, y contrataron a Vivian Campbell —ex-Dio— como guitarrista permanente. Esa alineación lleva más de treinta años sin cambios.
Con Diamond Star Halos (2022), su duodécimo álbum de estudio, Def Leppard demostró que su apetito creativo sigue intacto a las puertas de los cincuenta años de trayectoria.
Sonido y estilo
Def Leppard hicieron algo que pocas bandas de hard rock lograron con tanta eficacia: fusionar la potencia del heavy metal británico con una melodía casi pop, capaz de llegar a públicos que jamás habían escuchado a Iron Maiden o Judas Priest. La clave estaba en las armonías vocales en capas —una firma que Mutt Lange perfeccionó pacientemente en el estudio— y en los riffs twin de Clark y Collen, que combinaban la agresividad del metal con ganchos inmediatos. La batería de Rick Allen, adaptada después de su accidente a un sistema electrónico que activa con el pie izquierdo las piezas que antes tocaba con ese brazo, nunca perdió fuerza ni precisión.
Def Leppard demostró que el hard rock más brutal y la canción pop más pegajosa no son opuestos: son el mismo animal, visto desde ángulos distintos.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| On Through the Night | 1980 | Debut. NWOBHM puro. Los presenta al mundo. |
| High ‘n’ Dry | 1981 | Producido por Mutt Lange. Refinamiento hacia el hard rock melódico. |
| Pyromania | 1983 | Certificado Diamante en EE. UU. “Photograph”, “Rock of Ages”. Breakthrough mundial. |
| Hysteria | 1987 | Su obra maestra. Más de 20 millones de copias. Siete sencillos Top 40. Certificado Diamante. |
| Adrenalize | 1992 | Primer álbum sin Steve Clark. Número uno en EE. UU. y Reino Unido. |
| Slang | 1996 | Giro experimental. Influencias alternativas y electrónicas. |
| Euphoria | 1999 | Regreso al hard rock clásico. Bien recibido por los fans. |
| X | 2002 | Producción más contemporánea. |
| Songs from the Sparkle Lounge | 2008 | Colaboraciones con Tim McGraw y otros artistas. |
| Def Leppard | 2015 | Álbum homónimo tardío. Regreso a las raíces del sonido de estadio. |
| Diamond Star Halos | 2022 | Su decimosegundo álbum. Invitadas: Alison Krauss y Chrissie Hynde. |
Legado e influencia
Pocos grupos del hard rock pueden presumir de la trayectoria que Def Leppard ha recorrido desde aquel sótano de Sheffield. Empezaron siendo parte de un movimiento —la NWOBHM— y terminaron creando uno propio: el hard rock de estadio, con melodías accesibles sin sacrificar músculo eléctrico. Ese cruce fue la semilla del glam metal de los años 80, un género que encontró en Def Leppard a su exponente más comercialmente exitoso y musicalmente sólido.
Su influencia va más allá de las cifras de ventas. Taylor Swift ha citado a Def Leppard como una de sus referencias; decenas de bandas de los años 90 y 2000 adoptaron su fórmula de hard rock melódico con producción impecable. Y la historia de Rick Allen —un baterista que perdió el brazo y no solo siguió tocando sino que se convirtió en símbolo de resiliencia para millones de personas— trasciende la música para convertirse en algo más grande: una lección sobre lo que el ser humano puede hacer cuando decide no rendirse.
Cuatro décadas y media después de su primer concierto en un colegio de Sheffield, Def Leppard sigue en activo, llena estadios y demuestra en cada gira que Hysteria y Pyromania no son reliquias del pasado: son el sonido de lo que el rock puede ser cuando todo —la canción, la producción, la actitud y el momento— se alinea de manera perfecta.
Por dónde empezar a escuchar
- Pour Some Sugar on Me
- Photograph
- Love Bites
- Rock of Ages
- Animal