Lo esencial de Deftones
- Formados en Sacramento en 1988, son uno de los actos más influyentes del metal alternativo de los últimos treinta años
- Aunque los encasillaron en el nu-metal de los 90, su sonido siempre fue mucho más: shoegaze, dream pop, post-hardcore y metal de peso convivían en el mismo disco
- White Pony (2000) es considerado uno de los mejores álbumes de metal de todos los tiempos; “Elite” ganó el Grammy al Mejor Desempeño Metal en 2001
- El accidente de su bajista Chi Cheng en 2008 y su muerte en 2013 marcaron profundamente la historia de la banda
- Private Music (2025), su décimo álbum, obtuvo 90 sobre 100 en Metacritic —“aclamación universal”— y fue nominado al Grammy al Mejor Álbum de Rock
- Han influido en generaciones de bandas que entienden que la brutalidad y la belleza no son opuestos sino compañeros perfectos
Historia
En los pasillos de la American River College de Sacramento, tres adolescentes empezaron a ensayar en 1988 sin ningún plan más ambicioso que hacer ruido juntos. Chino Moreno ponía la voz, Stephen Carpenter las guitarras, Abe Cunningham la batería. Nadie habría apostado mucho por ellos. Sacramento no era Los Ángeles, no era Seattle, no era ninguno de los epicentros del rock de finales de los ochenta. Pero precisamente esa distancia del ruido y las tendencias les permitió construir algo que no le debía demasiado a nadie.
Con Chi Cheng al bajo —que se incorporó en 1990— y Frank Delgado en teclados y tornamesas a partir de 1992, la alineación que definiría a los Deftones quedó establecida. Años de conciertos locales, demos y una reputación de directo salvaje les consiguieron un contrato con Maverick Records, el sello de Madonna. En 1995 publicaron Adrenaline, su debut: doce canciones de post-hardcore y metal alternativo, con la voz camaleónica de Chino alternando entre susurros narcóticos y gritos viscerales sobre guitarras de tonelada y media.
Sacramento, 1988–2000
Del garaje al panteón: los años que forjaron a Deftones
Around the Fur llegó en 1997 y fue el primer gran salto. “My Own Summer (Shove It)” se convirtió en uno de los temas definitorios del metal alternativo de la década: ese riff de apertura, esa tensión que explota, esa voz que pasa del murmullo al quiebre sin aviso. Los críticos los llamaron nu-metal, aunque la etiqueta nunca les quedó del todo bien. Mientras sus contemporáneos apostaban por el rap-metal y las actitudes de barrio, los Deftones escuchaban a Cocteau Twins, a The Cure, a Portishead. Querían peso, pero también atmósfera. Querían que sus canciones dolieran y flotaran al mismo tiempo.
La consagración llegó con White Pony en 2000. Producido por Terry Date, el disco fue una declaración de principios: aquí no hay reglas de género, aquí solo hay canciones que van donde tienen que ir. “Change (In the House of Flies)” llegó al número tres en el chart Billboard Alternative Songs. “Digital Bath” era trip-hop de pesadilla. “Elite” ganó el Grammy al Mejor Desempeño Metal en 2001 —el único Grammy de la banda hasta la fecha— y lo ganó con una canción que apenas se parecía a lo que el mainstream entendía por metal. White Pony los elevó por encima del nu-metal para siempre.
2008–2020
Chi Cheng, el golpe más duro y la resiliencia
El 4 de noviembre de 2008, Chi Cheng sufrió un accidente de tráfico grave en Santa Clara que lo dejó en estado de coma. Tenía 38 años y era el bajista que había construido con sus líneas de bajo inusuales —tocaba diferente a lo esperado, mezclaba estilos que nadie mezclaba— parte del ADN sonoro de la banda. Los Deftones continuaron: llamaron a Sergio Vega de Quicksand para cubrirlo en giras y grabaciones, y publicaron Diamond Eyes (2010), un disco de regreso que sorprendió a críticos y fans por su energía y cohesión. Chi Cheng murió el 13 de abril de 2013 de paro cardíaco, después de casi cinco años en estado semicomatoso. Tenía 42 años.
La pérdida fue enorme, pero la banda siguió adelante. Koi No Yokan (2012), Gore (2016) y Ohms (2020) mantuvieron a los Deftones en el centro de la conversación del metal alternativo, con una coherencia artística que pocas bandas de su generación han logrado sostener durante tanto tiempo. Ohms, en particular, fue recibido como uno de sus mejores trabajos: denso, atmosférico, con Chino Moreno en uno de los mejores momentos vocales de su carrera. Y en 2025, con Fred Sablan —su bajista de giras desde 2022— ya integrado de manera permanente, publicaron Private Music, un décimo álbum que obtuvo 90 sobre 100 en Metacritic y fue nominado al Grammy al Mejor Álbum de Rock.
Sonido y estilo
El sonido de los Deftones es una de las propuestas más difíciles de imitar del metal contemporáneo, y eso no es accidente. Stephen Carpenter es uno de los guitarristas más pesados y a la vez más melódicos del género: su uso de afinaciones muy bajas y de acordes que crean espacio en lugar de llenarlo todo dio a los Deftones una textura que ningún otro grupo en su escena reproducía. Frank Delgado añade capas de teclados y efectos que empujan las canciones hacia territorios de dream pop y ambient sin que pierdan un gramo de peso.
Los Deftones son la prueba de que en el metal la brutalidad y la belleza no son opuestos: son la misma cosa vista desde ángulos distintos.
Y en el centro de todo está Chino Moreno: una voz que puede ser un susurro hipnótico en un compás y un grito desgarrado en el siguiente, que maneja el falsete con la misma naturalidad que el screaming más visceral, y que lleva la carga emocional de las canciones como si cada una fuera su última. La comparación con Thom Yorke de Radiohead no es arbitraria; al igual que él, Moreno convirtió la voz en un instrumento capaz de expresar estados emocionales para los que no existe nombre.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Adrenaline | 1995 | Debut. Post-hardcore y metal alternativo desde Sacramento. |
| Around the Fur | 1997 | “My Own Summer (Shove It)”, “Be Quiet and Drive (Far Away)”. Consagración. |
| White Pony | 2000 | Obra maestra. Grammy 2001 a Mejor Desempeño Metal por “Elite”. |
| Deftones | 2003 | Álbum homónimo. “Minerva”, “Hexagram”. Sonido más oscuro y cinematográfico. |
| Saturday Night Wrist | 2006 | Grabado con tensiones internas; “Hole in the Earth”, “Beware”. |
| Diamond Eyes | 2010 | Regreso tras el accidente de Chi Cheng. Energía renovada. |
| Koi No Yokan | 2012 | Japonés: “el presentimiento de que te vas a enamorar”. Muy aclamado. |
| Gore | 2016 | Más experimental. “Prayers/Triangles”, “Doomed User”. |
| Ohms | 2020 | Denso y atmosférico. Recibido como uno de sus mejores trabajos. |
| Private Music | 2025 | Décimo álbum. 90/100 en Metacritic. Nominado al Grammy al Mejor Álbum de Rock. |
Legado e influencia
Pocas bandas de la generación nu-metal han salido de esa etiqueta con tanta dignidad —y con tanto catálogo encima— como los Deftones. Mientras la mayoría de sus contemporáneos quedaron atrapados en el sonido de una época, ellos eligieron seguir moviéndose: hacia el shoegaze, hacia el dream pop, hacia el metal progresivo, hacia territorios que no tenían nombre establecido y que ellos mismos contribuyeron a nombrar.
Su influencia se extiende a través de décadas y géneros. Bands de metalcore, de shoegaze, de post-hardcore y de metal alternativo citan a los Deftones como referencia central: ese equilibrio entre peso y atmósfera, entre agresión y vulnerabilidad emocional, entre la guitarra aplastante y la melodía que flota sobre ella, es un modelo que sigue siendo tan relevante hoy como en el año 2000. White Pony aparece regularmente en las listas de los mejores álbumes de rock y metal de todos los tiempos; Private Music (2025) demostró que, con más de treinta años de historia encima, los Deftones todavía tienen cosas que decir que nadie más puede decir de la misma manera.
La historia de Chi Cheng forma parte inseparable de su legado: la forma en que la banda enfrentó su ausencia, siguió tocando para honrar su memoria, y encontró la manera de seguir siendo Deftones sin él, dice algo profundo sobre la resiliencia y sobre lo que significa comprometerse con una banda más allá del éxito comercial. Sacramento no era el lugar desde el que nadie esperaba que saliera una de las bandas más importantes del metal moderno. Pero eso, también, forma parte de la historia.
Por dónde empezar a escuchar
- Change (In the House of Flies)
- My Own Summer (Shove It)
- Digital Bath
- Be Quiet and Drive (Far Away)
- Minerva
- Swerve City