Lo esencial de Eclipse
- Formados en Estocolmo en 1999 por Erik Mårtensson y Anders Berlin, son el referente actual del hard rock melódico y el AOR suecos del siglo XXI
- Su sonido se basa en ganchos melódicos masivos, riffs de guitarra contundentes y producción impecable, todo liderado por Mårtensson como vocalista, multiinstrumentista y productor principal
- El álbum Paradigm (2019) con el sencillo “Viva La Victoria” —casi 25 millones de reproducciones en Spotify— marcó su consolidación internacional
- Wired (2021) fue recibido como su disco más logrado hasta entonces, llegando a los puestos más altos en listas de melodic rock a nivel mundial
- Debut en la televisión sueca en Melodifestivalen 2016, seguido de giras por Japón, Australia, América y Europa abriendo para Aerosmith y Def Leppard
- Con más de 100 millones de streams y once álbumes de estudio, son uno de los actos de hard rock sueco más activos e influyentes de los últimos veinte años
Historia
Estocolmo, 1999. Erik Mårtensson y el baterista Anders Berlin querían hacer hard rock sin concesiones: melodías de las que no te puedes desprender, riffs que te golpean en el pecho y una producción digna de los grandes estudios de los años ochenta. Con la incorporación del guitarrista Magnus Henriksson, la fórmula quedó lista para conquistar primero los círculos del AOR underground europeo y, con paciencia y trabajo, el mundo.
Estocolmo, 1999–2012
Del underground al reconocimiento internacional
Su debut The Truth and a Little More (2001), editado por el sello inglés Z Records, los estableció en los circuitos del melodic rock europeo como una propuesta seria. Second to None (2004), ya con el sello italiano Frontiers Records, amplió su alcance: la disquera especializada en AOR y hard rock melódico era la plataforma perfecta para una banda que sonaba como si los grandes del rock de los ochenta hubieran decidido actualizar su sonido sin renunciar a ninguno de sus atributos clásicos.
Los años que siguieron fueron de construcción constante. Are You Ready to Rock (2008) y Bleed & Scream (2012) confirmaron que Eclipse no eran un proyecto circunstancial: cada disco afilaba más el sonido, apretaba más los tornillos de la producción y añadía capas de sofisticación a una propuesta que en su superficie podía parecer directa, pero que escondía un trabajo artesanal enorme.
2015–2024
Ganchos masivos y el salto a las grandes ligas
Armageddonize (2015) fue el disco bisagra. La banda encontró en ese título una palabra que resumía su filosofía musical: hacer rock que suene apocalíptico en el mejor sentido, gigante en cada nota. El álbum atrajo atención internacional y los llevó a girar por Europa de manera más ambiciosa.
En 2016, Eclipse llegó a la audiencia más amplia de su historia cuando apareció en Melodifestivalen, el famoso concurso de selección para Eurovisión que cada año reúne a millones de espectadores frente a la televisión sueca. Ese escaparate los colocó en el mapa mainstream de su propio país y demostró que su hard rock, sin concesiones en cuanto a actitud, podía resonar mucho más allá de los círculos de iniciados.
Monumentum (2017), Paradigm (2019) y Wired (2021) conformaron la trilogía de su madurez. “Viva La Victoria”, el sencillo central de Paradigm, acumuló casi 25 millones de reproducciones en Spotify y se convirtió en el himno definitivo de la banda en festivales de todo el mundo. Wired llegó en plena pandemia y fue aclamado como su mejor trabajo hasta ese momento: once canciones sin un solo relleno, producidas con una claridad y una energía que desafiaban el año más complicado para el rock en vivo. Los Megalomanium (2023) y Megalomanium II (2024) cerraron la segunda mitad de la década con la ambición que el propio nombre sugería: grandiosa, sin límites, volcada en el sonido más grande que Eclipse había logrado hasta entonces.
Sonido y estilo
Eclipse son, en esencia, una máquina de hacer canciones. Su fórmula no es un secreto —ganchos de coro que se graban en la memoria desde la primera escucha, riffs de guitarra con peso específico y producciones que envuelven al oyente en una muralla de sonido—, pero ejecutarla con esa consistencia durante más de dos décadas es una hazaña que muy pocas bandas logran.
Eclipse demostraron que el hard rock melódico del siglo XXI no tenía por qué sonar nostálgico: podía sonar como el presente y el futuro al mismo tiempo.
La voz de Mårtensson es el centro de todo: expresiva, potente y capaz de adaptarse tanto a los pasajes de balada como a los momentos de explosión de energía sin perder un gramo de afinación ni de emoción. Magnus Henriksson aporta el contrapeso perfecto desde la guitarra: su estilo es directo, sin barroquismos innecesarios, al servicio de la canción antes que del lucimiento personal. Esa disciplina compartida es lo que hace que los discos de Eclipse funcionen tan bien: nadie compite con nadie, todos empujan hacia el mismo lado.
En el plano de las influencias, Eclipse beben del hard rock de los años ochenta —Whitesnake, Def Leppard, Journey— pero también del rock melódico escandinavo contemporáneo. Su sonido tiene la amplitud del AOR clásico y la contundencia del hard rock moderno, sin que ninguna de las dos facetas aplaste a la otra.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| The Truth and a Little More | 2001 | Debut. Editado por Z Records. Bases del sonido Eclipse. |
| Second to None | 2004 | Primer álbum con Frontiers Records. Alcance europeo ampliado. |
| Are You Ready to Rock | 2008 | Consolidación del sonido y de la audiencia AOR internacional. |
| Bleed & Scream | 2012 | Disco de madurez. Riffs más contundentes y melodías más afiladas. |
| Armageddonize | 2015 | Punto de inflexión. Sonido más grande y ambicioso. |
| Monumentum | 2017 | Séptimo álbum. Giras internacionales más extensas. |
| Paradigm | 2019 | “Viva La Victoria” supera los 25 millones de streams en Spotify. |
| Wired | 2021 | Considerado su mejor álbum. Aclamado por la crítica especializada. |
| Megalomanium | 2023 | “Hearts Collide” y “Anthem” como highlights. Noveno álbum. |
| Megalomanium II | 2024 | Continuación directa. Ambición sonora llevada al máximo. |
Legado e influencia
En el ecosistema del hard rock melódico y el AOR contemporáneos, Eclipse ocupan un lugar singular. No son los inventores del género —esa deuda se salda con Whitesnake, Journey o Def Leppard—, pero sí son uno de sus representantes más consistentes y vitales en el siglo XXI. En una época en que muchas bandas del estilo viven de la nostalgia y de la referencia constante al pasado, Eclipse construyeron su reputación sobre discos nuevos, giras activas y una capacidad de renovación que pocas bandas de su generación han igualado.
Su presencia en Melodifestivalen 2016 —el concurso sueco con más de tres millones y medio de espectadores— fue la señal de que el hard rock melódico puede convivir con las corrientes más populares sin perder su identidad. Sus giras junto a Aerosmith y Def Leppard los colocaron ante audiencias masivas que, en muchos casos, descubrieron a Eclipse como la apertura del show y terminaron convertidas en fans incondicionales. Más de 100 millones de streams en plataformas digitales y presencia activa en el circuito de festivales de Europa, Japón y Australia completan el panorama de una banda que no tiene intención de detenerse.
Para los fanáticos del rock en América Latina —y en México en particular—, Eclipse representan la mejor versión del hard rock melódico actual: canciones que golpean fuerte y que además te persiguen durante días. En ese equilibrio entre potencia y melodía, entre producción moderna y actitud clásica, está la clave de su permanencia. Dos décadas después de su formación en Estocolmo, siguen grabando, siguen girando y siguen demostrando que una gran canción de hard rock es tan relevante hoy como lo fue en cualquier otro momento de la historia del rock.
Por dónde empezar a escuchar
- Viva La Victoria
- Bleed and Scream
- Saturday Night (Hallelujah)
- Hearts Collide
- Anthem