Lo esencial de Eluveitie
- Fundados en 2002 en Winterthur, Suiza, por Chrigel Glanzmann como proyecto de estudio; el éxito del demo Vên (2003) impulsó la formación de una banda completa
- Son pioneros del “new wave of folk metal” europeo: fusionan death metal melódico con instrumentos celtas —zanfona, gaita, bodhrán, whistles, arpa— y letras en galo reconstruido
- Sus letras en galo antiguo son fruto de colaboraciones con lingüistas y celtólogos de universidades de Viena, Cambridge y Zúrich, convirtiendo cada álbum en un documento de revitalización cultural
- Slania (2008), su primer álbum con Nuclear Blast, los catapultó internacionalmente; Helvetios (2012), concepto épico sobre las Guerras Gálicas, es considerado su obra maestra
- En 2016 sufrieron una crisis brutal al perder tres miembros clave —incluyendo a la zanfonista Anna Murphy—; la banda se rehízo con seis nuevos integrantes sin interrumpir su actividad
- Su décimo estudio, Ànv (2025), demuestra que siguen siendo una de las fuerzas más originales e inclasificables del metal extremo europeo
Historia
En el invierno de 2002, el músico suizo Christian “Chrigel” Glanzmann comenzó a grabar en solitario una serie de canciones que nadie le había pedido y que casi nadie esperaba: death metal melódico con gaitas, whistles irlandeses y bodhrán, con letras que mezclaban inglés y galo antiguo reconstruido. Glanzmann no estaba intentando fundar un género nuevo; simplemente estaba poniendo en música algo que lo obsesionaba desde hacía años: la herencia celta de los Helvecios, el pueblo que habitó lo que hoy es Suiza antes de la conquista romana. El resultado fue el demo Vên (2003), grabado con músicos invitados, financiado de su bolsillo y distribuido en círculos underground. La respuesta fue tan sorprendente que, al año siguiente, relanzó el material como EP y comenzó a reclutar una banda completa para hacerlo en vivo.
Winterthur, 2002–2008
Un proyecto de estudio que cambió el folk metal europeo
El nombre de la banda proviene de una inscripción en una vasija de Mantua datada alrededor del año 300 a.C., escrita en caracteres etruscos. La palabra eluveitie ha sido interpretada como la forma etrusca del celta (h)elvetios, es decir, “el Helveción” —una referencia a un hombre de origen helvético que vivía en Mantua. Glanzmann eligió ese nombre porque capturaba exactamente lo que quería hacer: tender un puente entre la identidad suiza más antigua y el presente.
El primer álbum de estudio completo, Spirit (2006), fue un golpe de precisión: ocho canciones que alternaban growls furiosos con melodías de whistle y arpa, y que demostraban que los instrumentos folclóricos no eran un adorno sino la columna vertebral de la propuesta. La firma con Nuclear Blast en noviembre de 2007 fue la señal de que algo importante estaba ocurriendo en Winterthur. Slania (febrero de 2008) fue el resultado: doce cortes que circularon por todo el mundo del metal extremo con una velocidad inusual para una banda folk. “Inis Mona”, la canción con la que muchos fans descubrieron a Eluveitie, se convirtió en uno de los himnos del folk metal europeo de la década.
2009–2019
Helvetios, la crisis y la renovación
La serie Evocation exploró el lado más acústico y ceremonial de la propuesta: Evocation I: The Arcane Dominion (2009) fue un álbum completamente acústico de folk celta que descolocó a los fans del metal pero ganó admiradores en círculos de música tradicional. Everything Remains (As It Never Was) (2010) volvió al metal con más potencia que nunca, preparando el terreno para lo que vendría.
Helvetios (2012) es el disco al que los fans regresan siempre: un álbum conceptual de diecisiete cortes que narra las Guerras Gálicas desde la perspectiva de los Helvecios, el pueblo derrotado por Julio César en el año 58 a.C. La historia —contada desde el lado de los vencidos, con rigor histórico y letras en galo y en inglés— fue una declaración de intenciones: Eluveitie no hacen metal folclórico decorativo, hacen historia sonora. Pero 2016 trajo el golpe más duro de su trayectoria: los tres miembros más veteranos junto a Glanzmann —la zanfonista y vocalista Anna Murphy, el baterista Merlin Sutter y el guitarrista Ivo Henzi— abandonaron la banda en medio de conflictos internos. Murphy declaró que “no quería irse, pero no me dejaron otra opción”. Los tres fundaron una nueva banda, Cellar Darlings. Glanzmann respondió con una jugada arriesgada: en lugar de pausar, incorporó seis nuevos músicos de golpe. La apuesta funcionó: Evocation II: Pantheon (2017) y Ategnatos (2019) demostraron que la esencia de Eluveitie sobrevivía a cualquier tormenta de personales.
Sonido y estilo
Eluveitie operan en el territorio donde el death metal melódico se convierte en algo que ninguna otra banda suena igual. La fórmula, en apariencia simple, es devastadoramente efectiva: guitarras afinadas bajo la cuerda estándar, riffs rápidos y melódicos al estilo de At the Gates o Dark Tranquillity, una sección rítmica poderosa, y sobre todo eso, una capa de instrumentos celtas que no funciona como ornamento sino como melodía principal. La zanfona —ese instrumento de cuerdas y manivela que suena entre un oboe y una gaita— ocupa el lugar que en otros grupos tendría el sintetizador. Las gaitas y los whistles trazan las melodías más recordables. El arpa celta puntúa los momentos de calma. Y las voces alternan entre los growls de Chrigel Glanzmann y la voz limpia y cristalina de Fabienne Erni, que desde 2017 aportó una dimensión vocal que la banda no había explorado antes con tanta profundidad.
Eluveitie no reviven el pasado: lo fusionan con el presente con tanta violencia que ya no sabes dónde termina la historia y dónde empieza el riff.
Lo que hace extraordinario el sonido de Eluveitie no es la suma de sus ingredientes sino la forma en que los integran. No hay momentos de “ahora viene la parte folk” ni “ahora viene la parte metal”: los instrumentos celtas y eléctricos comparten el mismo espacio sin jerarquías. Una flauta puede llevar el riff principal mientras las guitarras funcionan como colchón rítmico. Una gaita puede duplicar a la guitarra solista en la misma frecuencia de intensidad. La zanfona puede construir una tensión tan efectiva como cualquier riff de thrash. Es una integración orgánica que tomó años de práctica en vivo y de estudio perfeccionar, y que convierte cada concierto de Eluveitie en una experiencia sin comparación directa en el metal actual.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Vên (EP) | 2004 | Reedición del demo original. Inicio de todo. |
| Spirit | 2006 | Debut de largo aliento. Sienta las bases del sonido Eluveitie. |
| Slania | 2008 | Primer álbum con Nuclear Blast. “Inis Mona”. Explosión internacional. |
| Evocation I: The Arcane Dominion | 2009 | Álbum completamente acústico de folk celta. Giro inesperado. |
| Everything Remains (As It Never Was) | 2010 | Regreso al metal. Potencia renovada. |
| Helvetios | 2012 | Álbum conceptual sobre las Guerras Gálicas. Su obra maestra. |
| Origins | 2014 | Exploración de los mitos de origen celtas y helvéticos. |
| Evocation II: Pantheon | 2017 | Primera entrega con la nueva formación. Acústico y ceremonial. |
| Ategnatos | 2019 | Regreso contundente al death metal melódico con seis nuevos miembros. |
| Ànv | 2025 | Décimo estudio. Publicado con Nuclear Blast. Vigencia total. |
Legado e influencia
Cuando Eluveitie irrumpieron en el metal extremo europeo a mediados de los 2000, el folk metal era ya un género con nombres establecidos —Finntroll, Ensiferum, Korpiklaani— pero ninguno había puesto al frente una propuesta tan arqueológicamente rigurosa ni tan musicalmente ambiciosa. Su aportación no fue solo mezclar gaitas con guitarras pesadas, sino hacerlo con la convicción de quien está recuperando algo que le fue arrebatado hace dos mil años. Esa seriedad intelectual, que podría haber resultado pedante, resultó magnética: fans de todo el mundo se interesaron en los Helvecios, en el idioma galo, en las Guerras Gálicas, por primera vez en sus vidas, simplemente porque Eluveitie hicieron esa historia sonar urgente y devastadoramente hermosa.
La crisis de 2016 pudo haber destruido a cualquier otra banda. El hecho de que Eluveitie sobreviviera la pérdida de tres miembros fundadores, se rehiciera con seis músicos nuevos y siguiera publicando material de calidad dice todo sobre la solidez de la visión que Chrigel Glanzmann sembró desde aquel invierno solitario de 2002. Ategnatos (2019) fue su declaración de resurgimiento; Ànv (2025) es la confirmación de que no se trata de supervivencia sino de evolución genuina.
Para quien llega al metal desde el rock convencional, Eluveitie ofrecen una puerta de entrada perfecta: tienen la melodía y la emoción del rock, la potencia y la velocidad del metal extremo, y una capa de historia y cultura que convierte cada escucha en algo más que entretenimiento. Para quien ya vive en el metal, son uno de esos grupos que recuerdan por qué este género puede ser tan intelectualmente estimulante como físicamente devastador. Desde Winterthur, con zanfona y growl, llevan más de dos décadas demostrando que el pasado más lejano puede sonar como la música más viva del presente.
Por dónde empezar a escuchar
- Inis Mona
- A Rose for Epona
- Omnos
- The Call of the Mountains
- Thousandfold