Lo esencial de Entombed
- Formados en Estocolmo en 1989 a partir de la banda Nihilist (activa desde 1987), son los inventores y máximos exponentes del Swedish death metal
- Su debut Left Hand Path (1990) introdujo el “buzzsaw guitar tone” —Boss HM-2 con todas las perillas a tope— un sonido tan original y devastador que definió un género entero
- Son considerados parte de los “Big Four” del death metal sueco, junto a Dismember, Grave y Unleashed
- Con Wolverine Blues (1993) inventaron el “death ‘n’ roll”: death metal con groove y actitud de hard rock, una fusión que tampoco nadie había explorado antes
- El fundador L.G. Petrov, una de las voces más reconocibles del metal extremo, falleció en marzo de 2021 a los 49 años tras una batalla contra el cáncer de conductos biliares
- En 2025 anunciaron que estaban grabando nuevo material, su primer álbum en casi dos décadas
Historia
Antes de llamarse Entombed, existía Nihilist. En 1987, tres adolescentes de Estocolmo —el baterista Nicke Andersson, el guitarrista Alex Hellid y el bajista Leif Cuzner, todos rondando los quince años— decidieron que querían hacer el metal más pesado que jamás hubieran escuchado. Recluaron al guitarrista Uffe Cederlund y, más tarde, al vocalista L.G. Petrov, quien había pasado brevemente por Morbid. Nihilist grabó tres demos entre 1987 y 1989 en los estudios Sunlight de Estocolmo, con el productor Tomas Skogsberg, que comenzaron a circular ferozmente en la red de intercambio de cintas del underground metálico global. El demo Only Shreds Remain (1988) fue uno de los primeros registros de death metal escandinavo en llegar a coleccionistas de todo el mundo.
Estocolmo, 1987–1993
De Nihilist a Entombed: el nacimiento del buzzsaw
En agosto de 1989, el bajista Johnny Hedlund abandonó Nihilist tras el demo Drowned y fundó Unleashed. Los cuatro miembros restantes —Andersson, Hellid, Cederlund y Petrov— optaron por disolver Nihilist y comenzar de cero con un nombre nuevo: Entombed. La decisión no era solo nominal; era conceptual. Querían un sonido todavía más oscuro, más denso, más inhumano.
El resultado fue Left Hand Path, publicado el 4 de junio de 1990 por Earache Records. Treinta y ocho minutos de death metal que sonaban como si la tierra se estuviera tragando viva una ciudad entera. El secreto estaba en el tono de guitarra: Cederlund y Hellid habían descubierto que si tomabas un pedal Boss HM-2 Heavy Metal y subías todas las perillas al máximo, conectabas eso a un amplificador Peavey y lo grababa Tomas Skogsberg en Sunlight Studios, el resultado era algo que nadie había escuchado antes. Un zumbido de sierra mecánica, denso como el alquitrán y afilado como una hoja de afeitar. Nació el “buzzsaw tone”, y con él, el Swedish death metal tal como lo conocemos.
1991–2014
Del death metal al death 'n' roll y la fractura
El segundo álbum, Clandestine (1991), llegó en circunstancias inusuales: L.G. Petrov había abandonado temporalmente la banda, y fue Nicke Andersson quien asumió las vocales mientras componía la mayor parte del material. El resultado fue un disco más oscuro y técnico que el debut, que consolidó el prestigio de Entombed en el underground pero tensó la relación entre sus miembros. Petrov regresó a tiempo para Hollowman (1993), un EP que anticipaba el siguiente giro radical.
Con Wolverine Blues (1993), Entombed rompió todas las expectativas y volvió a redefinir su propio lenguaje. Las canciones se volvieron más directas, más grooveras, con influencias explícitas del hard rock y el heavy metal clásico mezcladas con la brutalidad del death metal. Los llamaron “vendidos”. Los llamaron “comerciales”. A Entombed no les importó: habían inventado otro subgénero, el “death ‘n’ roll”, y décadas después ese disco sigue siendo uno de los más escuchados de su catálogo. En 1997, Nicke Andersson abandonó la banda para dedicarse a The Hellacopters, y Entombed continuó con Peter Stjärnvind en batería y una serie de álbumes que exploraron el death metal desde ángulos siempre cambiantes. En 2013, una disputa legal sobre la propiedad del nombre entre L.G. Petrov y Alex Hellid desembocó en una fractura definitiva: en enero de 2014, Petrov y el resto de los músicos de entonces formaron Entombed A.D., mientras Hellid retenía los derechos del nombre original.
Sonido y estilo
Entombed construyeron su identidad sobre una paradoja productiva: tomaron la brutalidad técnica del death metal norteamericano —Autopsy, Death, Morbid Angel eran sus referencias— y la filtraron a través del sensibilidad melódica del heavy metal británico clásico. El resultado fue algo más oscuro y primitivo que el death metal técnico de Tampa, pero con una densidad sónica y un groove que lo hacía físicamente irresistible. La voz gutural de L.G. Petrov, áspera y reconocible como pocas en el género, fue el ancla humana de un sonido que de otro modo podría haber resultado abstracto.
Entombed no solo crearon un sonido: crearon una plantilla que miles de bandas han copiado durante más de tres décadas sin poder igualar el original.
Lo que distingue a Left Hand Path de todo lo que vino antes —y de buena parte de lo que vino después— es su densidad atmosférica. Las canciones no solo atacan; envuelven. La pieza que abre el disco y le da nombre tiene más de siete minutos y construye tensión con una paciencia que el death metal rara vez se permite. El riff principal de “Bitter Loss” es un gancho que se instala en el cerebro y no se va. En Clandestine, la producción se oscurece todavía más y los tiempos se vuelven más tortuosos. Luego llega Wolverine Blues, y de pronto hay swing, hay actitud, hay canciones que casi podrían sonar en una emisora de rock clásico si no fuera porque la voz te corta el aliento. Es esa capacidad de ser extremos y accesibles al mismo tiempo —sin traicionar nunca la esencia— lo que hace a Entombed únicos.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Left Hand Path | 1990 | Debut. Inventa el Swedish death metal y el “buzzsaw tone”. Obra maestra absoluta del metal extremo. |
| Clandestine | 1991 | Más oscuro y técnico. Nicke Andersson asume vocales. L.G. Petrov ausente temporalmente. |
| Wolverine Blues | 1993 | Giro radical. Nace el “death ‘n’ roll”. Riffs con groove de hard rock sobre base de death metal. |
| To Ride, Shoot Straight and Speak the Truth | 1997 | Último álbum con Nicke Andersson en batería. Más directo y contundente. |
| Same Difference | 1999 | Primer álbum con Peter Stjärnvind en batería. Incorpora elementos alternativos. |
| Uprising | 2000 | Producido por Nico Elgstrand. Retorno a sonidos más pesados. |
| Morning Star | 2002 | Uno de sus discos más sólidos de la segunda etapa. Death metal oscuro y consistente. |
| Inferno | 2003 | Última colaboración extensa con Uffe Cederlund antes de su salida en 2005. |
| Serpent Saints: The Ten Amendments | 2007 | Primer álbum con Nico Elgstrand en bajo y Olle Dahlstedt en batería. Retorno al death metal clásico. |
Legado e influencia
Entombed son, junto a Dismember, Grave y Unleashed, uno de los “Big Four” del Swedish death metal; pero su influencia va más allá de ese título. Left Hand Path no solo fundó un género: proveyó el sonido, la actitud y el método de producción que bandas de todo el mundo han utilizado como manual durante más de tres décadas. El “buzzsaw tone” del Boss HM-2, popularizado por las grabaciones de Sunlight Studios, es hoy tan reconocible como la guitarra de una banda de blues eléctrico o el riff de heavy metal clásico. Hay todo un ecosistema de pedales, amplificadores y plugins de software diseñados para imitar exactamente ese tono.
El death ‘n’ roll que Wolverine Blues introdujo tampoco quedó en el vacío: abrió la puerta a docenas de bandas que entendieron que el death metal no estaba obligado a ser una carrera de velocidad o una demostración técnica, sino que podía tener cuerpo, swingear, hacer mover el cuello. Bandas como Entombed A.D., Bloodbath, y toda una corriente del metal escandinavo de los 2000 beben directamente de esa fuente.
En marzo de 2025, los miembros actuales de Entombed —encabezados por Alex Hellid, con Robert Andersson en voz y Edvin Aftonfalk en bajo— anunciaron que estaban de vuelta en el estudio grabando nuevo material. Si ese disco llega a publicarse, será el primer álbum bajo el nombre Entombed en casi dos décadas. Un regreso largo, cargado de historia, de fracturas y de una sombra imposible de ignorar: la de L.G. Petrov y la de los demos de Nihilist que alguna vez grabaron cuatro adolescentes de Estocolmo que querían hacer el metal más pesado del mundo. Lo lograron.
Por dónde empezar a escuchar
- Left Hand Path
- Crawl
- Night of the Vulture
- Wolverine Blues
- Like This with the Devil