Lo esencial de Greta Van Fleet
- Formados en 2012 en Frankenmuth, Michigan, por los hermanos Kiszka —Josh (voz), Jake (guitarra) y Sam (bajo/teclados)— más su amigo Danny Wagner en batería
- Su sencillo debut “Highway Tune” encabezó el ranking de rock mainstream de Billboard durante cuatro semanas consecutivas en 2017
- Ganaron el Grammy al Mejor Álbum de Rock en 2019 por el EP From the Fires, siendo una de las bandas más jóvenes en lograrlo
- La voz de Josh Kiszka —comparada unánimemente con Robert Plant— es uno de los fenómenos vocales más asombrosos del rock del siglo XXI
- Tres álbumes de estudio y una trayectoria de giras globales los consolidan como los mayores exponentes del rock clásico revivalista en activo
- Aunque la sombra de Led Zeppelin los acompaña en cada reseña, su evolución hacia Starcatcher (2023) apunta a una identidad propia cada vez más definida
Historia
En Frankenmuth, un pueblo pequeño de Michigan famoso por su herencia alemana y sus pollos asados, tres hermanos crecieron rodeados de discos de vinilo y guitarras. Josh, Jake y Sam Kiszka escucharon a Muddy Waters, Howlin’ Wolf y Led Zeppelin desde niños, y en 2012, siendo todavía adolescentes, pusieron en marcha lo que sería una de las bandas de rock más comentadas de la última década. El nombre lo tomaron de una vecina local —Gretna Van Fleet— al descubrir que sonaba exactamente como el de una banda de rock.
Frankenmuth, 2012–2017
De pueblo pequeño a la cima del rock
Los primeros años fueron de ensayo continuo: bares locales, festivales regionales y el aprendizaje implacable que solo da el escenario en vivo. En 2013, el baterista original Kyle Hauck fue sustituido por Danny Wagner, completando la formación que el mundo conocería pocos años después. La banda fichó con Lava Records en marzo de 2017, y apenas un mes después publicó su EP debut, Black Smoke Rising. La respuesta fue inmediata: “Highway Tune” trepó hasta el número uno del Billboard Mainstream Rock y Active Rock en septiembre de ese mismo año, manteniéndose cuatro semanas en la cima. Era la señal de que algo extraordinario estaba ocurriendo en Michigan.
Con From the Fires —un doble EP publicado en noviembre de 2017 que recogía el material de Black Smoke Rising más cuatro canciones nuevas— terminaron de lanzar su nombre al plano internacional. El EP incluía “Safari Song” y “Black Smoke Rising”, dos piezas que demostraban que la banda no era un truco de mercadotecnia retro: había sustancia, hay músicos de verdad, hay una visión.
2018–presente
Álbumes, estadios y una identidad en construcción
Su debut en álbum largo, Anthem of the Peaceful Army (octubre de 2018), encabezó el ranking de Billboard Rock Albums en su primera semana. La ambición del disco era clara: canciones largas, arreglos elaborados y una confianza lírica que pocos debuts de rock exhiben. Las comparaciones con Led Zeppelin alcanzaron entonces su punto máximo —el propio Robert Plant describió a Josh Kiszka como “un pequeño y bello cantante”— pero la banda siempre defendió la legitimidad de sus influencias, apuntando a las mismas raíces del blues que nutrieron a Zeppelin: Muddy Waters, Howlin’ Wolf, Lightnin’ Hopkins, John Lee Hooker.
The Battle at Garden’s Gate (abril de 2021) marcó un paso hacia una sonoridad más ambiciosa y temáticamente profunda, explorando el medioambiente, el crecimiento personal y la espiritualidad con un sonido que incorporaba capas orquestales y psicodelia. Fue recibido con elogios críticos que reconocieron a la banda más allá del cliché revivalista. En 2023, Starcatcher —su tercer álbum de estudio— llegó para consolidar ese proceso: más crudo, más enfocado, con el debut en el número 8 del Billboard 200.
Sonido y estilo
El punto de partida de Greta Van Fleet es el blues amplificado: la misma materia prima que Zeppelin, Cream y Free convirtieron en rock de estadio a finales de los 60. Jake Kiszka maneja la guitarra con una fluidez que mezcla el slide blues del delta con el riff de hard rock más directo; Sam Kiszka aporta una base de bajo sólida y, cada vez más, colorea las canciones con teclados y órgano Hammond que añaden dimensión psicodélica. Danny Wagner golpea con la convicción y el peso de los grandes bateristas clásicos. Y sobre todo eso, la voz de Josh Kiszka.
La voz de Josh Kiszka no suena como un intento de imitar a Robert Plant; suena como si ambos bebieran de la misma fuente eterna del blues más visceral.
Josh Kiszka posee uno de los instrumentos vocales más extraordinarios del rock contemporáneo: un rango que va del susurro al alarido en segundos, con un timbre que los críticos ubican en algún punto entre Plant, Ronnie James Dio y el primer Geddy Lee. El propio Josh ha explicado que su estilo vocal emergió de manera orgánica mientras intentaba hacerse escuchar encima del volumen de la banda —no como ejercicio de imitación, sino como necesidad expresiva pura. Esa autenticidad, más que cualquier otro factor, es lo que convierte a Greta Van Fleet en algo más que nostalgia empaquetada.
Lo que distingue a la banda del rock revival más superficial es la solidez técnica. Jake Kiszka lleva años perfeccionando un estilo de guitarra que no se limita a copiar solos famosos: sus influencias van desde el blues más primitivo del delta hasta el folk psicodélico, y esa amplitud se refleja en la variedad de texturas que aporta en cada disco. Sam Kiszka, por su parte, es quizás el miembro más versátil: además del bajo, maneja el teclado Hammond y el piano con una naturalidad que amplía el espectro sonoro de la banda sin alejarlo de su esencia rockera. Danny Wagner completa el cuadro con una batería sólida como una roca, precisa sin ser mecánica, capaz de imprimir tanto peso como swing según lo requiera la canción.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Black Smoke Rising (EP) | 2017 | Debut. “Highway Tune” #1 en Mainstream Rock. |
| From the Fires (EP doble) | 2017 | Grammy al Mejor Álbum de Rock 2019. Incluye “Safari Song”. |
| Anthem of the Peaceful Army | 2018 | Primer LP. #1 en Billboard Rock Albums en su primera semana. |
| The Battle at Garden’s Gate | 2021 | Sonido más ambicioso. Psicodelia, orquestación, crítica unánimemente positiva. |
| Starcatcher | 2023 | Tercer LP. Más crudo y directo. Debut en el #8 del Billboard 200. |
Legado e influencia
En un panorama musical dominado por el pop electrónico y el trap, Greta Van Fleet hizo algo que muchos consideraban imposible: devolver el hard rock de estadio a las listas de éxitos con guitarras reales, sin producción digital que suavice los bordes. Eso solo ya sería suficiente para ganarles un lugar en la historia del rock del siglo XXI.
La pregunta que la crítica lleva haciendo desde 2017 —¿son Greta Van Fleet demasiado derivativos?— se va respondiendo disco a disco. Con cada álbum, la banda amplía su vocabulario, incorpora nuevas influencias y demuestra que la conversación con sus raíces no es un límite sino un punto de partida. Su Grammy, sus ventas y sus estadios llenos alrededor del mundo confirman que el rock clásico no murió: solo esperaba que alguien en Frankenmuth, Michigan, pusiera un vinilo en el tocadiscos y decidiera que merecía la pena seguir tocando.
Por dónde empezar a escuchar
- Highway Tune
- Black Smoke Rising
- Safari Song
- When the Curtain Falls
- Heat Above