Lo esencial de Haken
- Formados en Londres en 2007, son una de las bandas de metal progresivo más importantes de su generación, con siete álbumes de estudio que abarcan el djent, el prog clásico y la música cinemática
- Su tercer disco The Mountain (2013) los catapultó al centro de la escena prog mundial y recibió el elogio de figuras como Jordan Rudess (Dream Theater) y Mike Portnoy
- “The Cockroach King” —del mismo disco— es su canción más emblemática: un tour de force con sabor jazzístico y uno de los momentos más originales del metal progresivo del siglo XXI
- Affinity (2016) demostró que podían escribir ganchos melódicos sin sacrificar la complejidad; Vector (2018) y Virus (2020) los llevaron al terreno más técnico y oscuro del djent
- Fauna (2023) fue recibido como una síntesis brillante de todas sus eras: accesible y sofisticado al mismo tiempo
- En enero de 2026 anunciaron la salida del guitarrista Charlie Griffiths y el bajista Conner Green, pero confirmaron que habrá nueva música, con Bryan Beller y Adam “Nolly” Getgood como músicos invitados en los primeros sencillos del nuevo ciclo
Historia
Todo comenzó en las conversaciones de cuatro estudiantes londinenses que compartían una obsesión: hacer música progresiva que no mirara solo al pasado. Richard Henshall, Ross Jennings y Matthew Marshall habían dado forma a la idea de Haken ya en 2004, pero eligieron afinar su oficio antes de grabar una sola nota. Fue una decisión que marcaría el carácter de la banda: la técnica primero, las prisas nunca.
Londres, 2007–2013
Del sótano londinense al centro del prog mundial
En 2007 la banda quedó completa con la incorporación del teclista Pete Jones —conocido a través de un foro de música online— y del baterista Raymond Hearne. Grabaron un demo ese mismo año y en 2008 lanzaron Enter the 5th Dimension, una demo de larga duración que ya mostraba la escala de sus ambiciones. Ese mismo año Marshall y Jones abandonaron el grupo para seguir otros caminos; Charlie Griffiths entró como segundo guitarrista y se convirtió en pieza esencial de la identidad sonora de Haken durante los siguientes diecisiete años.
Ficharon con el sello norteamericano Sensory Records y publicaron su debut oficial, Aquarius, en 2010. El disco llegó como un meteorito en los foros del prog: largos, laberínticos, ambiciosos hasta la temeridad, sus temas narraban ciclos de agua y transformación en composiciones que podían superar los diez minutos sin perder tensión. Visions (2011) llegó un año después y refinó la propuesta: melodías más afiladas, producción más sólida, el armazón de lo que sería The Mountain.
2016–2026
Del djent al renacimiento melódico
Affinity (2016) fue su exploración más melódica y electrónica hasta la fecha: sintetizadores de los 80, capas vocales intrincadas y el sonido más cercano al pop que la banda se había permitido, sin soltar ni un milímetro de complejidad compositiva. Fue ampliamente reconocido como uno de los mejores álbumes de metal progresivo de la década.
El dúo Vector (2018) y Virus (2020) marcó un giro hacia el djent más oscuro y técnico: poliritmias aplastantes, texturas industriales, letras conceptualmente conectadas entre sí. Generaron debate entre la fanbase —algunos añoraban el calor melódico de The Mountain— pero demostraron que Haken no estaba dispuesto a repetirse.
Con Fauna (2023) llegó la síntesis: un álbum que mira a todas sus eras al mismo tiempo, mezcla lo épico con lo accesible, recupera la riqueza melódica sin abandonar la densidad técnica. Fue recibido como uno de sus mejores trabajos y confirmó su lugar entre las bandas de metal progresivo más relevantes del panorama internacional.
El 5 de enero de 2026, Haken anunció la salida de Charlie Griffiths y Conner Green. Los dos músicos habían sido pilares de la banda durante más de una década, y su partida generó tanto sorpresa como apoyo emocional en la comunidad fan. Sin embargo, los miembros restantes —Jennings, Henshall, Hearne y Pete Jones, el tecladista fundador que había regresado en 2022— dejaron claro que la historia continúa: los primeros sencillos del nuevo ciclo, grabados con los bajistas Bryan Beller y Adam “Nolly” Getgood como invitados, comenzaron a aparecer en mayo y junio de 2026.
Sonido y estilo
Haken operan en la intersección de varias tradiciones musicales al mismo tiempo, y eso es lo que los hace difíciles de categorizar y fascinantes de escuchar. Hay ADN de Yes y Genesis en la forma en que construyen sus arreglos, capas sobre capas de teclados y guitarras que dialogan como voces en una fuga. Hay influencia de Dream Theater en la ambición técnica y en la duración de las composiciones. Pero también hay djent —esas guitarras con afinaciones bajas y ritmos sincopados que hacen vibrar el pecho— y momentos de pop inteligente que ninguna de sus referencias directas se habría atrevido a incluir.
Haken demostraron que el metal progresivo del siglo XXI no tiene que elegir entre la complejidad técnica y la emoción genuina: se puede tener todo al mismo tiempo.
La voz de Ross Jennings es otro factor diferencial: limpia, con un rango amplio y una capacidad para el matiz emocional que contrasta con el peso instrumental que lo rodea. No es una voz que grite para competir con las guitarras, sino una que flota sobre ellas, las ancla, les da un centro. Y la batería de Raymond Hearne —precisa, variada, técnicamente exigente sin ostentación— es el motor invisible que hace posible que composiciones de doce o quince minutos mantengan su impulso de principio a fin.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Aquarius | 2010 | Debut oficial. Composiciones épicas y conceptuales. Sensory Records. |
| Visions | 2011 | Segundo disco. Refinamiento melódico y técnico. |
| The Mountain | 2013 | Su obra maestra. “The Cockroach King” y “Somebody”. Inside Out Music. |
| Affinity | 2016 | Exploración melódica y electrónica. Considerado uno de sus mejores discos. |
| Vector | 2018 | Giro hacia el djent oscuro y técnico. Primera parte de un dúo conceptual. |
| Virus | 2020 | Segunda parte del dúo. Publicado durante la pandemia. El más pesado de su catálogo. |
| Fauna | 2023 | Síntesis de todas sus eras. Recibido como un retorno a la riqueza melódica. |
Legado e influencia
En menos de veinte años de existencia, Haken han conseguido algo que pocas bandas de metal progresivo logran en toda su carrera: construir un catálogo coherente, en constante evolución, sin una sola entrega que se sienta como un relleno. Cada álbum es un capítulo reconocible de la misma historia, pero nunca una repetición del anterior.
Su influencia en la escena prog contemporánea es tangible: productores, guitarristas y compositores de bandas más jóvenes citan The Mountain y Affinity como puntos de referencia obligados. Jordan Rudess señaló el primero como uno de sus álbumes favoritos de 2013. Mike Portnoy hizo lo mismo. Esos no son elogios menores en el mundo del prog.
La salida de Griffiths y Green en 2026 abre un capítulo incierto pero cargado de potencial. Con Henshall y Jennings como núcleo creativo, con Pete Jones de regreso a los teclados y con Hearne detrás de la batería, Haken tienen la arquitectura para seguir construyendo. Los primeros sencillos del nuevo ciclo —grabados con músicos de la talla de Bryan Beller y Adam “Nolly” Getgood— sugieren que la banda no está en modo de transición resignada, sino de reinvención activa. Eso, en el vocabulario de Haken, siempre ha significado algo extraordinario.
Por dónde empezar a escuchar
- The Cockroach King
- Somebody
- Insomnia
- The Good Doctor