Lo esencial de Hate
- Formados en Varsovia en 1990, son uno de los pilares del metal extremo polaco junto a Vader, Decapitated y Behemoth
- Adam “ATF Sinner” Buszko es el único miembro constante desde la fundación, el cerebro creativo detrás de cada álbum
- Su debut Daemon Qui Fecit Terram (1996) estableció su propuesta: death metal despiadado con capas de oscuridad negra
- A partir de Tremendum (2017) viraron hacia la mitología eslava pagana, logrando su obra más original y aclamada
- Auric Gates of Veles (2019) y Rugia (2021) son considerados cimas de su carrera por la crítica especializada
- Bellum Regiis (2025), su decimotercer álbum en Metal Blade Records, recibió 8.5/10 en Blabbermouth como “uno de sus mejores discos”
Historia
En 1990, Varsovia no era la capital europea que sería décadas después. Era una ciudad que todavía digería las cicatrices de un pasado reciente, y en sus sótanos y salas de ensayo crecía algo que no pedía permiso: una escena de metal extremo que llegaría a rivalizar con cualquier punto del mundo. Fue en ese contexto donde Adam Buszko —que adoptaría el alias ATF Sinner, abreviatura de “Adam The First Sinner”— fundó Hate junto al guitarrista Quack y el baterista Mittloff. La banda operó inicialmente bajo el nombre Somuchhate antes de abreviar a Hate en 1991, simplificando el nombre y concentrando la intención.
Varsovia, 1990–2005
Los cimientos de la oscuridad polaca
Entre 1990 y 1995, Hate forjó su sonido en las trincheras del underground con tres demos: Abhorrence (1992), Evil Art (1994) y The Unwritten Law (1995). Eran grabaciones crudas, sin filtros, que circulaban en cassettes y fanzines entre una comunidad que aún construía sus propios canales de distribución. En 1996, la banda firmó con el sello underground polaco Novum Vox Mortiis y publicó su primer álbum de larga duración, Daemon Qui Fecit Terram, un debut que estableció con claridad el territorio que Hate se proponía habitar: death metal de extrema densidad, con capas de atmósfera negra y una ferocidad que no dejaba espacio para la complacencia.
El segundo álbum, Lord Is Avenger (1998), profundizó esa propuesta bajo el mismo sello. Para entonces, ATF Sinner comenzaba a consolidarse como el único eje permanente de una formación que cambiaría de miembros en múltiples ocasiones a lo largo de las décadas siguientes. Esa constante rotación nunca sería un obstáculo, sino una prueba de que el núcleo creativo de la banda estaba en una sola mente. Con Cain’s Way (2001) y Awakening of the Liar (2003), Hate comenzó a llamar la atención más allá de las fronteras polacas, y en 2005 publicó Anaclasis – A Haunting Gospel of Malice & Hatred, un disco que Blabbermouth reconoció como “indicativo de una banda que ha formado una identidad propia”.
2010–2025
La era pagana: cuando la mitología se volvió armamento
Morphosis (2008) y Erebos (2010) marcaron la consolidación de Hate en el circuito internacional del metal extremo. El sello francés Listenable Records abrió las puertas europeas al catálogo de la banda, y la gira de soporte de Erebos llevó a Hate ante audiencias que aún no los conocían pero que fueron conquistadas de inmediato por su intensidad escénica. Solarflesh – A Gospel of Radiant Divinity (2013), publicado a través de Napalm Records, es considerado por muchos seguidores como el punto de madurez definitivo de su primera etapa: doce canciones de blackened death metal que incluyen piezas como “Eternal Might”, “Alchemy Ov Blood” y “Festival Ov Slaves”, cada una construida con una precisión casi quirúrgica.
El verdadero giro llegó con Tremendum (2017). ATF Sinner comenzó a volcar en sus letras el fascinante y poco explorado universo de la mitología eslava y la historia pagana previa a la cristianización de Polonia. El resultado fue una música que sonaba más enraizada, más particular, más difícil de comparar con cualquier otra cosa. Auric Gates of Veles (2019) —donde Veles es el dios eslavo de los muertos y el ganado, guardián del inframundo— profundizó ese camino: nueve canciones construidas alrededor de los rituales y cosmovisiones de los eslavos precristianos. Fue el primer álbum publicado con Metal Blade Records, uno de los sellos más prestigiosos del metal extremo mundial, y abrió una nueva etapa en la carrera de Hate. Rugia (2021), dedicado a la isla báltica sagrada de los eslavos, y Bellum Regiis (2025), que explora el poder, la gloria y la guerra como motivadores eternos de la humanidad, completaron la racha más sólida y creativa de su historia.
Sonido y estilo
Hate no es una banda fácil de categorizar con precisión, y eso es exactamente lo que quieren. La etiqueta “blackened death metal” los describe con suficiente aproximación: el punto de partida es el death metal de temperatura extrema —riffs que tritura huesos, blast beats que no perdonan, voces que gutural desde las profundidades— pero sobre esa base se superpone la atmósfera, la frialdad y la oscuridad melódica del black metal. No hay concesiones al mainstream, no hay coros que faciliten el acceso, no hay melodías diseñadas para ser tarareadas. Hate construye ambientes sónicos que aplastantes e hipnóticos al mismo tiempo.
Hate demostraron que la mitología eslava podía ser tan devastadora como cualquier imaginería satánica: más personal, más arraigada y, en última instancia, más inquietante.
Lo que distingue a Hate del promedio del género no es solo la técnica —que la tienen, y considerable— sino la coherencia de su evolución. La banda que grabó Daemon Qui Fecit Terram en 1996 ya contenía los gérmenes de la que grabaría Auric Gates of Veles en 2019, pero no porque se hayan quedado quietos: cada álbum ha profundizado, refinado y expandido un vocabulario propio. El pivot hacia la mitología eslava pagana en la segunda mitad de su carrera no fue un giro de mercado ni una búsqueda de novedad; fue una consecuencia natural de ATF Sinner explorando sus propias raíces culturales y encontrando en ellas un material igual de rico y oscuro que cualquier imaginería del metal extremo convencional. La producción, cada vez más pulida y atmosférica —culminando en Bellum Regiis (2025), grabado en Estocolmo con el productor David Castillo—, subraya que Hate no se conforman con haber llegado adonde están.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Daemon Qui Fecit Terram | 1996 | Debut. Death metal sin concesiones desde el underground polaco. |
| Lord Is Avenger | 1998 | Segundo álbum, mismo sello (Novum Vox Mortiis). |
| Cain’s Way | 2001 | Expansión del sonido, primeras giras internacionales. |
| Awakening of the Liar | 2003 | Consolidación como banda del circuito europeo extremo. |
| Anaclasis – A Haunting Gospel of Malice & Hatred | 2005 | Primer álbum que llama la atención de la prensa especializada internacional. |
| Morphosis | 2008 | Grabado en Hertz Studio. Listenable Records los lleva al mercado europeo. |
| Erebos | 2010 | El álbum que los consolida en el circuito internacional. Video oficial del tema homónimo. |
| Solarflesh – A Gospel of Radiant Divinity | 2013 | Napalm Records. “Eternal Might” y “Festival Ov Slaves” entre sus mejores temas. |
| Crusade: Zero | 2015 | Grabado en Efektura Studio, Varsovia. Napalm Records. |
| Tremendum | 2017 | El giro hacia la mitología eslava pagana. Punto de inflexión en su carrera. |
| Auric Gates of Veles | 2019 | Primer álbum con Metal Blade Records. Veles, dios eslavo del inframundo. |
| Rugia | 2021 | Dedicado a la isla báltica sagrada de los eslavos. Metal Blade Records. |
| Bellum Regiis | 2025 | Decimotercer álbum. 8.5/10 en Blabbermouth. Grabado en Estocolmo con David Castillo. |
Legado e influencia
Hate llevan más de tres décadas activos sin haber grabado un disco de transición comercial, sin haberse suavizado para atraer audiencias más amplias y sin haber traicionado el espíritu que animó sus primeras grabaciones underground. En Polonia, son reconocidos como parte de los “cuatro grandes” del death metal nacional junto a Vader, Decapitated y Behemoth —una distinción que habla de su lugar en la historia del género, no solo del país—. En el panorama internacional, son una referencia para cualquier banda que quiera explorar el blackened death metal con seriedad y ambición.
El viraje hacia la mitología eslava iniciado en Tremendum (2017) no solo enriqueció el catálogo de Hate, sino que abrió una conversación más amplia sobre la identidad cultural dentro del metal extremo. En un género dominado durante décadas por imaginería nórdica, anglosajona y mediterránea, Hate propuso que las tradiciones paganass de Europa del Este —los dioses eslavos, los rituales precristianos, la cosmovisión de los pueblos bálticos— eran igual de fértiles para la oscuridad musical. Otras bandas de la región han seguido ese camino con menos coherencia o menos convicción. Hate lo hicieron primero y lo han sostenido con autoridad.
Con Bellum Regiis (2025), su decimotercer álbum, la banda no da señales de querer frenar. ATF Sinner y la formación actual —Domin en guitarra líder, Nar-Sil en batería, Tiermes en bajo— suenan más agresivos y más seguros de sí mismos que nunca. Más de tres décadas después de los primeros ensayos en Varsovia, Hate siguen siendo exactamente lo que prometieron ser: sin concesiones, sin disculpas, sin fin a la vista.
Por dónde empezar a escuchar
- Eternal Might
- Leviathan
- Auric Gates of Veles
- Solarflesh
- Valley of Darkness