Lo esencial de High On Fire
- Formados en Oakland en 1998 por Matt Pike —exguitarrista de Sleep— son el referente mundial del sludge y stoner metal de los 2000 en adelante
- Su sonido es devastador y directo: riffs colosales de afinación baja, batería implacable y una voz rugiente que no pide permiso a nadie
- Blessed Black Wings (2005) los catapultó a un público más amplio; Death Is This Communion (2007) los consagró como la banda más pesada de su generación
- En 2019 ganaron el Grammy al Mejor Rendimiento de Metal con “Electric Messiah”, la canción más icónica de su catálogo
- Matt Pike sobrevivió una amputación parcial por complicaciones de diabetes en 2018 y regresó más feroz que nunca con Cometh the Storm (2024)
- Su influencia en el metal pesado moderno —del doom al post-metal— es tan profunda que resulta casi imposible de exagerar
Historia
En el verano de 1998, seis meses después de que Sleep —una de las bandas de doom metal más icónicas de los 90— se disolviera, su guitarrista Matt Pike no se tomó un descanso. En Oakland, California, comenzó a construir algo nuevo desde los cimientos: más rápido que Sleep, más agresivo, más crudo. Reclutó al baterista Des Kensel y a un puñado de músicos para poner a punto una propuesta que tomaba todo lo aprendido con Sleep y lo empujaba hacia delante a golpe de riff.
Oakland, 1998–2005
Del underground de Oakland al mundo del metal
Los primeros años fueron de formación y trinchera. La alineación se estabilizó como trío —Pike en guitarra y voz, Kensel en batería, y George Rice en bajo— y en 2000 publicaron The Art of Self Defense a través de Man’s Ruin Records. El disco era un golpe directo al pecho: ocho temas de riffs aplastantes que dejaron claro que esto no era una banda con intenciones decorativas.
En 2002, ya con Relapse Records como sello, llegó Surrounded by Thieves. Joe Preston se sumó en el bajo y la banda comenzó a construir una reputación de directo devastador. Cada actuación en vivo era una prueba de fuerza: Pike tocaba con una intensidad casi litúrgica, como si cada nota fuera la última.
2007–2024
Grammy, adversidad y retorno
Death Is This Communion (2007) fue la consagración. Produzido con una potencia descomunal, el álbum mostraba a High On Fire en su pico creativo: riffs épicos, estructura cinematográfica y una capacidad para pasar del doom aplastante al thrash desatado en cuestión de compases. Vinieron Snakes for the Divine (2010) y De Vermis Mysteriis (2012) —producido por Kurt Ballou de Converge— consolidando a la banda como una de las más consistentes del metal pesado.
En 2018, Electric Messiah llevó su nombre a la cima institucional: un Grammy al Mejor Rendimiento de Metal en 2019. Pero la gloria llegó acompañada de una prueba brutal: ese mismo año, Pike tuvo que cancelar giras por complicaciones de diabetes que le costaron la amputación parcial de un dedo del pie. El guitarrista no se disculpó: “A la mierda eso, ya no lo necesito.” En 2019, Des Kensel anunció su salida tras más de dos décadas, y el Big Business / ex-Melvins Coady Willis tomó el lugar en la batería en 2021. El resultado fue Cometh the Storm (2024), su noveno álbum y una declaración de que el fuego no se apaga.
Sonido y estilo
Describir el sonido de High On Fire como “pesado” es quedarse corto. Su propuesta es una síntesis precisa de influencias: la lentitud ceremonial del doom metal de Black Sabbath, la velocidad y agresión del thrash, el groove del stoner rock y la textura rugosa del sludge. Matt Pike afina sus guitarras considerablemente por debajo del estándar —utilizando cuerdas de calibre grueso y amplificadores llevados al límite— para crear un muro de sonido que se siente tanto como se escucha.
Las letras de Pike orbitan temáticas de mitología, ocultismo, guerra cósmica y misticismo. No son oscuras por pose: hay una coherencia interna, casi una cosmología propia, que atraviesa álbumes como De Vermis Mysteriis —cuyo concepto gira en torno a los Vermes de los Misterios, un texto alquímico ficticio— o Snakes for the Divine, que mezcla iconografía serpentina con referencias a tradiciones esotéricas. Es metal con sustancia, construido por alguien que piensa en lo que canta.
High On Fire no hace ruido por hacer ruido: cada riff de Matt Pike tiene una dirección, un propósito. Eso es lo que separa el gran metal del metal genérico.
La batería de Des Kensel —y después la de Coady Willis— es otro elemento definitorio. Kensel tocaba con una combinación de potencia y musicalidad que rara vez se encuentra en el metal extremo: capaz de apoyar el groove de una sección de riff aplastante tanto como de desatar un blast-beat. Willis, heredero de esa tradición con el peso de Big Business y Melvins en su mochila, no imitó a su predecesor sino que aportó su propia personalidad, visible en los riffs endiablados de Cometh the Storm.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| The Art of Self Defense | 2000 | Debut en Man’s Ruin. Ocho temas de riff crudo y directo. |
| Surrounded by Thieves | 2002 | Primer disco en Relapse Records. Fijaron su identidad sonora. |
| Blessed Black Wings | 2005 | Gran salto. “Devilution” como single. Producción de Steve O’Malley. |
| Death Is This Communion | 2007 | Obra cumbre. Jeff Matz debuta en el estudio. |
| Snakes for the Divine | 2010 | “Frost Hammer” como estandarte. Thrash y doom entrelazados. |
| De Vermis Mysteriis | 2012 | Producido por Kurt Ballou. Concepto alquímico y aplastante. |
| Luminiferous | 2015 | Ambición compositiva máxima. “The Black Plot” abre el disco con autoridad. |
| Electric Messiah | 2018 | Grammy 2019 al Mejor Rendimiento de Metal. Su pico de reconocimiento. |
| Cometh the Storm | 2024 | Primer disco con Coady Willis. Incorpora influencias de música folclórica turca y de Medio Oriente. |
Legado e influencia
Pocos tríos en la historia del metal moderno han generado una corriente de influencia tan clara y reconocible como High On Fire. Desde la segunda mitad de los 2000, bandas de todo el mundo —tanto en el circuito del doom y el sludge como en el del post-metal y el stoner más agresivo— han declarado abiertamente su deuda con el sonido que Matt Pike fue cincelando álbum a álbum. La conexión con Sleep no es solo biográfica: es sonora. Pike trazó una línea directa entre los dos proyectos y expandió su vocabulario en lugar de repetirlo.
Matt Pike es hoy una figura singular en la historia del metal de los últimos treinta años. Como miembro de Sleep contribuyó a definir el doom/stoner de los 90; con High On Fire codificó el sludge de los 2000 y los 2010 con una consistencia que muy pocas bandas pueden igualar. Superó la disolución de Sleep, los cambios de alineación, una amputación por diabetes y la pérdida de su cofundador Des Kensel, y en 2024 volvió con Cometh the Storm para demostrar que no tiene la menor intención de ceder terreno.
En Oakland empezó todo con un guitarrista sin banda y una idea muy clara de lo que quería hacer. Más de veinticinco años después, High On Fire sigue siendo exactamente eso: la realización más completa de esa idea, en forma de nueve álbumes de metal que pesan como deben pesar.
Por dónde empezar a escuchar
- Electric Messiah
- Devilution
- Frost Hammer
- Snakes for the Divine
- Rumors of War