Lo esencial de Hyukoh
- Banda de indie rock formada en Seúl en mayo de 2014; su nombre nace del propio nombre del líder, Oh Hyuk
- Oh Hyuk creció en varias ciudades del norte de China (Jilin, Shenyang y Pekín) como hijo de profesores universitarios coreanos, y esa vida entre culturas se refleja en letras que mezclan coreano, mandarín e inglés
- El EP debut 20 (2014), autoeditado y nombrado por la edad de los integrantes, los puso en el mapa del underground antes de firmar con el sello HIGHGRND de YG
- Una aparición en el programa de variedades Infinite Challenge en 2015 los catapultó del circuito indie a la fama masiva en Corea
- Se convirtieron en la primera banda de rock coreano —no un grupo idol— en tocar en Coachella (2019), abriendo la puerta internacional para toda una generación de K-indie
- Tras una pausa marcada por el servicio militar, regresaron en 2024 con AAA, un álbum a dúo con la banda taiwanesa Sunset Rollercoaster
Historia
Hyukoh se formó en Seúl en mayo de 2014, y para entender su música primero hay que entender a su líder. Oh Hyuk (오혁) pasó los primeros veinte años de su vida en el norte de China —Jilin, Shenyang y Pekín— porque sus padres, ambos coreanos, trabajaban como profesores universitarios. Creció hablando coreano, mandarín e inglés, siempre un poco extranjero en cualquier lugar donde estuviera. Al terminar la preparatoria en 2012, se mudó solo a Corea del Sur para dedicarse a la música a tiempo completo, en contra de la firme oposición de sus padres. Esa sensación de no pertenecer del todo a ninguna parte se volvería el corazón emocional de todo lo que Hyukoh grabó después.
La banda —completada por el guitarrista Lim Hyun-jae, el bajista Im Dong-geon y el baterista Lee In-woo— autoeditó su primer EP, 20, el 18 de septiembre de 2014. El título hacía referencia a la edad que tenían los integrantes en ese momento, un gesto de honestidad generacional que se volvería marca de la casa: cada disco siguiente llevaría por nombre un número. 20 contenía “Wi Ing Wi Ing” y “Comes and Goes”, dos canciones que corrieron por el boca a boca del underground de Hongdae y que, sin promoción de un sello grande, empezaron a acumular una base de seguidores fiel. En cuestión de meses, Hyukoh dejó de ser un secreto.
El salto definitivo llegó en 2015. Una aparición en Infinite Challenge —uno de los programas de variedades más vistos de Corea— los expuso a millones de espectadores de golpe y disparó su popularidad más allá de cualquier expectativa indie. Ese mismo año firmaron con HIGHGRND, la subsidiaria de YG Entertainment dirigida por el rapero Tablo, y publicaron el EP 22. Dos años después llegó su primer álbum de estudio, 23 (2017), con “Tomboy” como sencillo principal: la canción alcanzó el número dos en el chart digital de Melon y el número uno en Genie, Bugs! y Olleh. Hyukoh ya no era una promesa; era uno de los actos más importantes de la música coreana contemporánea.
Sonido y estilo
Lo primero que se reconoce de Hyukoh es la voz de Oh Hyuk: rasposa, elástica, capaz de deslizarse de un murmullo somnoliento a un grito quebrado en la misma frase. No es una voz “bonita” en el sentido pulido del pop coreano, y precisamente por eso funciona. Alrededor de ella, la banda construye un indie rock cálido y de textura orgánica —guitarras con jangle y reverb, líneas de bajo melódicas, una batería que respira— más cercano al art rock introspectivo que al muro de sonido. Hay ecos de The Velvet Underground, de Mac DeMarco, del rock psicodélico de los sesenta filtrado por la sensibilidad melancólica de una juventud asiática urbana.
Hyukoh suena como un domingo por la tarde en una ciudad enorme: la certeza de que eres joven y libre, y al mismo tiempo la sospecha de que no perteneces del todo a ningún lado. Esa contradicción es toda su música.
El otro rasgo inconfundible es el trilingüismo. Oh Hyuk escribe y canta indistintamente en coreano, mandarín e inglés, a veces dentro de una misma canción, no como truco de mercadotecnia sino como reflejo literal de su biografía. Las letras giran alrededor de temas recurrentes: la alienación, la identidad partida entre culturas, la ansiedad de crecer, el desencanto amoroso, la fricción entre lo que se espera de ti y lo que quieres ser. Títulos como “Wanderer” (방황, “extravío”) o “Citizen Kane” no cuentan historias lineales; dibujan estados de ánimo. Con el EP 24 (2018) y sobre todo con Through Love (사랑으로, 2020), la banda amplió su paleta hacia paisajes más atmosféricos y producidos, alejándose del garage inicial sin perder nunca esa melancolía juvenil que los define.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| 20 (EP) | 2014 | Debut autoeditado, nombrado por la edad de los integrantes. Incluye “Wi Ing Wi Ing” y “Comes and Goes”. |
| 22 (EP) | 2015 | Primera edición bajo HIGHGRND (YG). Consolidó su base tras el estallido de Infinite Challenge. |
| 23 | 2017 | Primer álbum de estudio. El sencillo “Tomboy” fue número uno en varios charts digitales coreanos. |
| 24 (EP) | 2018 | Cierre de la tetralogía numérica. Sonido más maduro y expansivo. |
| Through Love (사랑으로) (EP) | 2020 | Primer gran giro estético: más atmosférico y texturado. Ya bajo DooRooDooRoo Artist Company. |
| AAA (con Sunset Rollercoaster) | 2024 | Álbum colaborativo con la banda taiwanesa. Ocho temas, editado el 10 de julio de 2024. Sencillo “Young Man”. |
Legado e influencia
Cuando Hyukoh subió al escenario de Coachella en abril de 2019 —junto a otros actos coreanos como BLACKPINK y Jambinai—, no era solo un logro personal: era una declaración. Por primera vez, una banda de rock coreana, con instrumentos propios y canciones melancólicas cantadas en tres idiomas, ocupaba uno de los escenarios más codiciados del mundo occidental sin haberse convertido en un grupo idol de baile. Entre 2017 y 2019, Hyukoh hizo giras extensas por Norteamérica y Europa, demostrando que el K-indie podía existir y viajar por sí mismo, al margen de la maquinaria del K-pop. Toda la ola de bandas coreanas independientes que buscaron audiencia internacional en los años siguientes le debe algo a ese camino que Hyukoh trazó primero.
Su regreso en 2024 fue igual de significativo. Tras una pausa larga —marcada en parte por el servicio militar obligatorio de sus integrantes, con Im Dong-geon enlistándose en 2021—, la banda reapareció no con un disco en solitario, sino con AAA, una colaboración de ocho canciones con la banda taiwanesa Sunset Rollercoaster (落日飛車). El proyecto tendió un puente entre dos de los actos indie más queridos de Asia oriental y giró por Bangkok, Kuala Lumpur, Yakarta y Kaohsiung, entre otras ciudades. Fue una jugada generosa y poco convencional, muy propia de una banda que nunca ha perseguido la fórmula fácil.
En el mundo hispanohablante, y en México en particular, Hyukoh forma parte del universo del fandom K-indie que creció al calor del streaming: seguidores que llegaron a la banda por YouTube, por Spotify, por la puerta de atrás de la ola coreana, buscando algo más crudo e íntimo que el pop de estadio. Hasta la fecha no hay registro verificado de un concierto de Hyukoh en la Ciudad de México, Monterrey o Guadalajara, ni de una presencia confirmada en festivales como el Corona Capital —así que aquí no vamos a inventarte fechas ni recintos—. Pero su música lleva años circulando entre el público mexicano que sigue de cerca el rock asiático, y su influencia se siente cada vez que una banda joven decide que se puede sonar melancólico, honesto y local sin renunciar a la ambición internacional. Ese, quizá, es su legado más duradero: la prueba de que el indie de tu propia ciudad, cantado en tu propio idioma (o en tres), puede llegar a cualquier parte.
Por dónde empezar a escuchar
- Wi Ing Wi Ing
- Comes and Goes
- Tomboy
- Gondry
- Citizen Kane