Lo esencial de Ihsahn
- Ihsahn es el proyecto en solitario de Vegard Sverre Tveitan, nacido en 1975 en Notodden, Noruega, y conocido mundialmente como fundador, guitarrista y vocalista de Emperor, la banda que definió el black metal sinfónico
- La carrera en solitario arrancó en 2006 con The Adversary y sigue plenamente activa: en 2024 publicó un ambicioso álbum doble homónimo con una versión metal y una versión orquestal de las mismas canciones
- Su sonido parte del black metal pero lo empuja hacia el metal progresivo, el jazz, la música clásica y el rock de vanguardia, con estructuras complejas y una libertad compositiva que pocos músicos del metal extremo se permiten
- El saxofón de Jørgen Munkeby, introducido en After (2010), se volvió una de las señas de identidad de su etapa solista y una de las apuestas más arriesgadas y celebradas del metal progresivo moderno
- A lo largo de ocho discos ha colaborado con figuras como Mikael Åkerfeldt (Opeth) y Devin Townsend, reforzando su papel de referente del metal artístico y de autor
- Su voz alterna el grito desgarrado del black metal con un registro limpio y melódico, un contraste que se convirtió en el motor emocional de toda su obra en solitario
Historia
Para entender a Ihsahn el proyecto hay que entender primero a Ihsahn el músico. Vegard Sverre Tveitan nació el 10 de octubre de 1975 en Notodden, un pueblo del interior de Noruega, y a comienzos de los noventa —siendo apenas un adolescente— se convirtió en una de las figuras centrales de la escena de black metal más influyente de la historia. En 1991 fundó Emperor junto al guitarrista Samoth, y con esa banda ayudó a inventar el black metal sinfónico: una fusión de la crudeza extrema del género con arreglos clásicos, teclados cinematográficos y una ambición compositiva que rompía con todo lo que se esperaba de la música más brutal de Escandinavia. Antes de Emperor ya había pasado por Thou Shalt Suffer, y en paralelo desarrolló Peccatum, un proyecto experimental junto a su esposa, la también música Heidi Solberg Tveitan.
Cuando Emperor se disolvió por primera vez en 2001, Ihsahn no se apagó: siguió componiendo, produciendo y buscando un lenguaje propio que ya no cabía dentro de las fronteras de una sola banda. Ese impulso cristalizó en 2006 con The Adversary, su debut en solitario, el primer capítulo de una trilogía conceptual que continuaría con angL (2008) y After (2010). Desde el principio quedó claro que esto no era Emperor en miniatura, sino un territorio distinto: un espacio para explorar el metal progresivo, la disonancia, el jazz y la melodía sin rendir cuentas a nadie.
De ahí en adelante, la discografía de Ihsahn se convirtió en un ejercicio constante de reinvención. Cada disco propuso una pregunta nueva —¿qué pasa si sumo un saxofón?, ¿y si improviso?, ¿y si compongo pensando en bandas sonoras de terror?— y cada respuesta amplió el mapa de lo que el metal extremo podía ser. Para su trabajo en vivo se apoyó durante años en músicos de la banda noruega Leprous, y en el estudio tejió una red de colaboradores fijos, entre ellos el baterista Tobias Ørnes Andersen y el saxofonista Jørgen Munkeby, que dieron forma a su sonido maduro.
Sonido y estilo
El sonido de Ihsahn es difícil de encasillar precisamente porque él construyó su carrera en solitario para escapar de las etiquetas. La raíz sigue siendo el black metal —los blast beats, el tremolo picking, la voz rasgada— pero sobre esa base levanta capas de metal progresivo, rock de vanguardia, pasajes acústicos, electrónica y arreglos orquestales que remiten tanto a la música clásica como al jazz. Es un músico que piensa como compositor: las canciones respiran, cambian de tempo, se detienen para dejar hablar a un saxofón o a un piano, y luego regresan a la furia con más peso emocional.
Su voz es una de las herramientas más expresivas del metal extremo contemporáneo. El grito gutural de sus raíces convive con un canto limpio, casi de rock melódico, y ese contraste no es un adorno: es el eje dramático de buena parte de su obra. Cuando la voz limpia aparece en medio de una tormenta de guitarras, el efecto es el de una grieta de luz en un paisaje oscuro.
Ihsahn nunca quiso repetir el black metal que ayudó a inventar. Prefirió usarlo como punto de partida para un viaje sin mapa, donde el saxofón, la orquesta y el silencio pesan tanto como los blast beats.
El otro gran rasgo de su estilo es la ambición estructural. Ihsahn no compone para la radio ni para el mosh inmediato: sus discos piden ser escuchados enteros, como obras conceptuales. Temas largos como “Undercurrent” —que cierra After con más de once minutos— muestran esa vocación de arquitecto, capaz de sostener una sola pieza a través de múltiples movimientos sin perder tensión. Es metal para escuchar con la misma atención con que se escucha una sinfonía.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| The Adversary | 2006 | Debut en solitario y primer capítulo de una trilogía conceptual. Diversidad estilística que ya anunciaba su rumbo progresivo. |
| angL | 2008 | Segundo acto de la trilogía. Incluye una colaboración de Mikael Åkerfeldt (Opeth) en el tema “Unhealer”. |
| After | 2010 | Cierre de la trilogía. Introduce el saxofón de Jørgen Munkeby; el épico “Undercurrent” resume su ambición. |
| Eremita | 2012 | Disco de colaboraciones, con invitados como Devin Townsend y Einar Solberg (Leprous). |
| Das Seelenbrechen | 2013 | Giro experimental y de improvisación; su trabajo más abstracto e imprevisible. |
| Arktis. | 2016 | Regreso a estructuras más directas y a un sonido más frontal, sin abandonar la vanguardia. |
| Ámr | 2018 | Atmósferas oscuras y sintetizadores en primer plano; una vuelta a lo introspectivo. |
| Ihsahn | 2024 | Álbum doble homónimo influido por bandas sonoras de terror: una versión metal y otra orquestal de las mismas piezas. |
Legado e influencia
Ihsahn ocupa un lugar poco común en el metal: es a la vez fuente primaria y explorador incansable. Como cofundador de Emperor está en el ADN mismo del black metal sinfónico, un subgénero sin el cual buena parte del metal extremo moderno no se entendería. Pero en lugar de administrar ese legado, decidió arriesgarlo una y otra vez con su carrera en solitario, y en el camino se convirtió en un referente para todos los músicos que quieren llevar el metal hacia lo progresivo y lo artístico sin perder peso ni oscuridad. Su influencia se siente en incontables bandas que hoy mezclan disonancia, melodía, jazz y estructuras complejas: él normalizó la idea de que un músico de black metal también puede ser un compositor de vanguardia.
En México y América Latina, donde el black metal y sus vertientes más extremas tienen una comunidad devota y creciente, la figura de Ihsahn funciona como un doble puente. Por un lado, conecta a las nuevas generaciones con la mitología fundacional de Emperor y la escena noruega de los noventa; por el otro, ofrece un modelo a seguir para las bandas latinoamericanas que buscan salir del molde y experimentar sin miedo. En festivales, foros y tiendas especializadas, su nombre aparece una y otra vez como referencia obligada tanto para el fan del black metal clásico como para el oyente de metal progresivo que descubre que los dos mundos pueden ser el mismo. No es casualidad que sus discos en solitario circulen con respeto casi reverencial entre los músicos de la región: representan la prueba de que la fidelidad a una raíz extrema y la libertad artística total no están reñidas.
Con ocho álbumes en solitario y una obra que se niega a detenerse o a repetirse, Ihsahn ha demostrado que su verdadero instrumento no es la guitarra ni la voz, sino la curiosidad. Mientras Emperor sigue siendo la banda que lo hizo leyenda, su carrera bajo su propio nombre es la que lo mantiene vivo como artista: siempre un paso más allá, siempre en territorio inexplorado, siempre empujando los límites del sonido que ayudó a crear.
Por dónde empezar a escuchar
- And He Shall Walk in Empty Places
- A Grave Inversed
- Undercurrent
- Arcana Imperii