Lo esencial de Krokus
- Formados en Solothurn, Suiza, en 1975, son la banda de rock suiza más exitosa a nivel internacional, con más de 15 millones de discos vendidos
- Su transformación de rock progresivo a hard rock agresivo tras ver a AC/DC en vivo a finales de los 70 fue el punto de inflexión que lo cambió todo
- La llegada del vocalista maltés Marc Storace en 1979 les dio la voz que necesitaban para conquistar Europa y luego Norteamérica
- Headhunter (1983) es su obra maestra indiscutible y el álbum más alto de toda su carrera en las listas de EE. UU.
- “Screaming in the Night” y “Midnite Maniac” son sus canciones más reconocidas y todavía suenan en la radio de rock clásico
- Tras anunciar su retiro en 2018 y una gira de despedida en 2019, Krokus renació en 2024 para celebrar su 50 aniversario y sigue activa
Historia
La historia de Krokus empieza en Solothurn en 1975, cuando Chris von Rohr y Tommy Kiefer —dos veteranos de la banda Kaktus— decidieron montar un nuevo proyecto. El nombre elegido fue Krokus, la flor alpina que rompe la nieve en primavera: una imagen de resistencia que, sin saberlo, describía perfectamente su destino. Los primeros años los dedicaron al rock progresivo, un género entonces en auge, pero la banda nunca terminó de encontrar su voz propia dentro de ese universo.
Solothurn, 1975–1983
De los Alpes a los estadios de América
Todo cambió a finales de los 70, cuando Krokus asistió a un concierto de AC/DC. La brutalidad directa de esos australianos fue una revelación: nada de arquitecturas complejas, solo electricidad destilada al máximo. La banda viró en redondo. Adoptaron un sonido más duro, más veloz, más amenazante.
Para materializar esa nueva dirección necesitaban una voz excepcional. La encontraron en Marc Storace, un maltés criado en las calles de Malta con una garganta capaz de cortar acero. Storace había pasado por varias bandas —TEA, Eazy Money— antes de unirse a Krokus en 1979. Con él graban Metal Rendez-vous (1980), el disco que lo cambia todo: hard rock europeo de primera categoría, con energía desbordante y una actitud que el público reconoció de inmediato. El álbum los lanzó fuera de Suiza y dejó claro que Krokus no era una curiosidad local.
One Vice at a Time (1982) consolidó ese camino. “Long Stick Goes Boom” y su versión del clásico de The Guess Who “American Woman” demostraron que la banda sabía combinar originales poderosos con una lectura propia del rock clásico. Europa los aplaudía. América los observaba.
1984–2025
Caída, resurrección y legado
El éxito de Headhunter tuvo su continuación inmediata en The Blitz (1984), otro disco sólido que incluye “Midnite Maniac”, una de las canciones más recordadas de su carrera. Sin embargo, la segunda mitad de los 80 fue turbulenta. Los excesos propios de la época, los cambios en la alineación —incluida la salida y posterior regreso de Marc Storace— y un mercado musical cada vez más dominado por el glam metal fueron erosionando su posición. Change of Address (1985) y Heart Attack (1987) mostraron una banda que buscaba adaptarse sin terminar de encontrar el equilibrio.
La década de los 90 trajo disoluciones y reencuentros. To Rock or Not to Be (1995) y Round 13 (2000) mantuvieron el nombre vivo, pero fue en 2008 cuando la formación clásica —von Rohr, von Arb, Kohler, Storace y el baterista Freddy Steady— se reunió con ganas reales de construir algo nuevo. Hoodoo (2010) y Dirty Dynamite (2013) demostraron que Krokus todavía tenía fuego en las manos. En 2018 anunciaron su retiro definitivo y su gira de despedida “Adios Amigos”, pero la pandemia interrumpió los planes. Para cuando la situación mejoró, la banda se había dado cuenta de que no querían parar. En 2024, para celebrar su 50 aniversario, Krokus volvió a los escenarios con nueva energía. Marc Storace lo resumió sin rodeos: “Krokus ha renacido.”
Sonido y estilo
Krokus construyó su identidad sobre una premisa simple y devastadora: el hard rock más directo posible, sin ornamentos innecesarios, con un vocalista capaz de pelear de igual a igual con cualquier referente del género. La influencia de AC/DC es evidente en la economía de sus riffs —pocos acordes, mucha contundencia— pero Krokus añadió un matiz europeo propio: melodías más marcadas, cierta oscuridad alpina que los diferenciaba de los australianos.
Krokus demostró que puedes venir de un pequeño país alpino y aun así hacer el hard rock más poderoso del planeta.
La voz de Marc Storace es el gran activo diferencial del grupo: una potencia natural raramente igualada en el género, capaz de pasar del grito desgarrado a la melodía pegajosa sin perder ni un gramo de intensidad. Fernando von Arb es el cerebro guitarrístico detrás de los riffs más reconocibles de la banda, mientras que Chris von Rohr aporta la base rítmica y la visión estratégica que ha mantenido al grupo en pie durante cinco décadas.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Krokus | 1976 | Debut. Rock progresivo. Antes de la transformación al hard rock. |
| To You All | 1977 | Segunda entrega. Todavía en el territorio del rock progresivo. |
| Painkiller | 1978 | Transición hacia sonidos más duros. |
| Metal Rendez-vous | 1980 | Gran debut de Marc Storace. El hard rock toma el control. |
| Hardware | 1981 | Consolidación del sonido. Primer disco que llama la atención fuera de Europa. |
| One Vice at a Time | 1982 | “Long Stick Goes Boom”. Su versión de “American Woman”. |
| Headhunter | 1983 | Obra maestra. Su disco más alto en EE. UU. “Screaming in the Night”. |
| The Blitz | 1984 | “Midnite Maniac”. Segundo gran éxito en Norteamérica. |
| Change of Address | 1985 | La banda busca ampliar su sonido con resultados mixtos. |
| Heart Attack | 1987 | Último disco de la era clásica antes de la separación temporal. |
| To Rock or Not to Be | 1995 | Regreso con nueva formación. |
| Round 13 | 2000 | El número 13 como guiño al peso de la superstición en el rock. |
| Rock the Block | 2003 | Vuelta a los fundamentos del hard rock. |
| Hellraiser | 2006 | Primer disco de la reunión moderna. |
| Hoodoo | 2010 | Formación clásica de vuelta. “Hoodoo Woman”, “Rock And Roll Handshake”. |
| Dirty Dynamite | 2013 | Energía renovada. Uno de sus mejores discos del siglo XXI. |
| Big Rocks | 2017 | Álbum de versiones de clásicos del rock. |
Legado e influencia
Pocas bandas pueden presumir de haber puesto a Suiza en el mapa del rock mundial. Krokus lo hizo de manera contundente y sin pedir permiso. Durante los años dorados de la NWOBHM y el hard rock de estadio, una banda de un pequeño país alpino —sin la tradición de blues anglosajona, sin la escena de garage norteamericana— compitió de tú a tú con los grandes del género y ganó en muchas rondas. Más de 15 millones de discos vendidos y discos de oro y platino en Estados Unidos y Canadá son la prueba objetiva de ese logro.
El legado de Krokus va más allá de los números. Su trayectoria es también la historia de una banda que sobrevivió a la adversidad una y otra vez: cambios de formación, altibajos del mercado musical, un retiro anunciado que nunca llegó a consumarse y una pandemia que interrumpió su despedida. En cada uno de esos momentos, Krokus eligió seguir. Para su 50 aniversario en 2025, la banda estaba de vuelta en los escenarios, con Marc Storace, Fernando von Arb y Chris von Rohr al frente, tan combativos como siempre. Algunas flores alpinas, al parecer, no dejan de florecer.
Por dónde empezar a escuchar
- Screaming in the Night
- Midnite Maniac
- Long Stick Goes Boom
- Headhunter
- Eat the Rich