Lo esencial de Make Them Suffer
- Formados en Perth en 2008, son la banda de metalcore australiano que más ha evolucionado sin traicionar su identidad, desde el deathcore melódico hasta el metalcore progresivo con teclados sinfónicos
- Su debut Neverbloom (2012), firmado con Roadrunner Records, los colocó en el mapa global del metal extremo y llegó al puesto 56 del ARIA Albums Chart australiano
- La voz dual —el scream brutal de Sean Harmanis y el contrapunto melódico de los teclados— es su sello más reconocible y diferenciador
- Worlds Apart (2017) marcó un punto de inflexión creativa; la partida de Louisa Burton ese mismo año abrió un capítulo de reinvención que duró cinco años
- “Erase Me” y “Ghost Of Me” superan los 30 millones de streams en Spotify, confirmando su alcance más allá del círculo metalero tradicional
- Su álbum homónimo de 2024, editado por SharpTone Records, incorpora djent y electrónica pesada en drop E, y es su propuesta más ambiciosa y polarizante hasta la fecha
Historia
Perth, 2008. En el extremo occidental del continente más aislado del mundo, un grupo de adolescentes construye una banda que suena como si la oscuridad tuviera su propio código postal. Sean Harmanis y Nick McLernon, dos de los pilares fundadores, tienen claro desde el primer ensayo que quieren algo más que brutalidad: quieren atmósfera, arquitectura, capas que el oyente tarde en descubrir. La alineación inicial incluye a Heather Menaglio en teclados y a Richard West en batería, entre otros, y el sonido que emerge apunta hacia el deathcore melódico con influencias del black metal sinfónico. No es exactamente lo que nadie esperaba de Perth.
En 2009 circula un demo que llama la atención de la escena local. El año siguiente, el EP Lord of Woe (2010) llega como primera declaración formal: diez minutos de deathcore atmosférico con teclados que no se limitan a decorar, sino que construyen el paisaje emocional de cada canción. Es un primer paso crudo pero inequívoco sobre el tipo de banda que van a ser. Para ese momento, West ya ha sido reemplazado por Cody Brooks, y la banda empieza a perfilar su lineup de manera más estable.
Perth, 2011–2015
Roadrunner Records y el Neverbloom que lo cambió todo
En 2011 llegan dos cambios cruciales en la formación: Craig Buckingham entra a la batería y Louisa Burton ocupa el puesto de teclados y voz limpia. La incorporación de Burton transforma el sonido de Make Them Suffer de manera inmediata: su voz soprano sobre el growl de Harmanis crea la dinámica que va a definir su identidad durante los siguientes seis años. Es la combinación que llama la atención de Roadrunner Records, que firma con la banda en febrero de 2012.
El 25 de mayo de 2012 llega Neverbloom, su debut en larga duración. Con producción que captura tanto la brutalidad del deathcore como la amplitud del metal sinfónico, el álbum incluye pistas como “Morrow (Weaver of Dreams)”, “Elegies” y el tema titular que funcionan como declaraciones de principios. Neverbloom llega al puesto 56 del ARIA Albums Chart, un resultado extraordinario para una banda de metal extremo procedente de Australia Occidental. La respuesta internacional no se hace esperar: Make Them Suffer empieza a girar fuera del país y a construir una base de fans que trasciende el deathcore de nicho.
Old Souls (2015) consolida la evolución. El álbum llega al puesto 30 del ARIA Albums Chart —un escalón por encima del debut— y es reeditado en 2016 con contenido adicional. La producción es más pulida, las canciones más variadas, y la banda demuestra que puede sostener un arco de desarrollo coherente disco a disco.
2017–2024
Reinvención, SharpTone Records y la era del álbum homónimo
El 9 de junio de 2017, Make Them Suffer anuncia la salida de tres miembros: Chris Arias-Real, Lachlan Monty y, la más significativa de todas, Louisa Burton. La partida de Burton —cuya voz había sido tan definitoria durante seis años— obliga a la banda a replantearse su identidad. Worlds Apart, lanzado el 28 de julio de 2017, es el primer álbum que afronta ese cambio sin solución de continuidad: el disco sale prácticamente al mismo tiempo que el anuncio de las bajas, y la banda lo presenta con la formación en transición.
How to Survive a Funeral llega en 2020, en el año más extraño para lanzar un álbum de metal. Es un disco que reflexiona sobre la pérdida y la reconstrucción, y resulta la declaración de una banda que ha procesado sus propias turbulencias internas y las ha convertido en material. El 13 de octubre de 2022, Make Them Suffer presenta a Alex Reade como nueva teclista y vocalista, cerrando el ciclo abierto con la partida de Burton.
El regreso a la grandeza llega el 8 de noviembre de 2024 con el álbum homónimo Make Them Suffer, editado por SharpTone Records. Es la primera grabación completa con Reade y la declaración más audaz de su carrera: guitarras afinadas en drop E, uso extensivo de sintetizadores y keytar, producción propia junto a Jeff Dunne (quien ha trabajado con Disturbed, Ice Nine Kills y Fit For a King). Los once temas —desde la urgencia de “The Warning” hasta la arquitectura electrónica de “Doomswitch”— muestran a una banda que ya no busca validación del género: busca su propia definición.
Sonido y estilo
Make Them Suffer construyen sus canciones desde la tensión. No la tensión de dos guitarras peleando por espacio sonoro, sino la tensión entre extremos: el peso de un riff en drop afinado bajísimo contra la ligereza de una melodía de teclado; la ferocidad de un blast beat contra una progresión armónica que podría venir del dream pop. Esa polaridad no es accidental ni es un gimmick de marketing: es la razón por la que su música resulta más difícil de categorizar que la mayoría de sus contemporáneos del metalcore australiano.
Make Them Suffer demostraron que el deathcore podía tener alma sinfónica, y que el metalcore podía absorber la electrónica sin perder un gramo de peso.
Los referentes son reconocibles si los buscas —Parkway Drive en la construcción de los riffs australianos, Dimmu Borgir en el uso de los teclados como instrumento protagonista, Asking Alexandria en la accesibilidad melódica— pero la síntesis resultante es genuinamente propia. Lo que distingue a Make Them Suffer de las docenas de bandas que combinan growl con partes limpias es la calidad de la escritura melódica: sus ganchos son ganchos reales, no concesiones al mercado mainstream. “Erase Me” y “Ghost Of Me” funcionan en playlists de metalcore y en playlists de rock alternativo porque la canción está bien construida, no porque suene suavizada.
Con la llegada de Alex Reade, la dimensión electrónica ha crecido de manera consecuente. “Doomswitch”, del álbum de 2024, es quizás el ejemplo más claro: la síntesis de keytar y djent en drop E en un mismo tema hubiera parecido una contradicción en los tiempos de Neverbloom. En 2024 es simplemente Make Them Suffer siendo coherentes con su propia lógica de evolución.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Lord of Woe (EP) | 2010 | Primera grabación oficial. Deathcore atmosférico desde Perth. |
| Neverbloom | 2012 | Debut en LP con Roadrunner Records. Puesto 56 ARIA Chart. |
| Old Souls | 2015 | Madurez sonora. Puesto 30 ARIA Chart. Reeditado en 2016. |
| Worlds Apart | 2017 | Transición y reinvención. Primer álbum con la nueva formación. |
| How to Survive a Funeral | 2020 | Reflexión sobre la pérdida. Lanzado en plena pandemia. |
| Make Them Suffer | 2024 | Álbum homónimo. SharpTone Records. Drop E y electrónica. |
Legado e influencia
Make Them Suffer no son una banda de catálogo todavía —llevan diecisiete años activos y acaban de publicar su quinta producción de estudio—, pero su influencia en el metalcore de habla inglesa del siglo XXI es concreta y rastreable. En Australia, forman parte de una generación que, junto a Parkway Drive, Northlane y Architects, demostró que el metal extremo no era un fenómeno geográficamente restringido a Estados Unidos y el Reino Unido. Desde Perth —literalmente la ciudad más aislada del mundo entre las de su tamaño— construyeron un puente sonoro con el resto del planeta.
Su huella es visible en cómo decenas de bandas de metalcore posteriores han integrado los teclados no como ornamento sino como instrumento estructural. La legitimidad que Make Them Suffer le dieron a la síntesis de melodía extrema y electrónica sinfónica abrió un espacio que hoy ocupa toda una corriente del metalcore progresivo contemporáneo. Sus más de 30 millones de streams en “Erase Me” y “Ghost Of Me” confirman que esa síntesis no solo tiene credibilidad dentro del género: tiene audiencia real.
Diecisiete años después de aquellos primeros ensayos en Perth, Make Them Suffer siguen activos, siguen evolucionando, y siguen siendo incapaces de hacer el mismo disco dos veces. En un género donde la inercia es el enemigo más peligroso, eso es exactamente lo que los mantiene relevantes.
Por dónde empezar a escuchar
- Erase Me
- Ghost Of Me
- Doomswitch
- Epitaph
- Hollowed Heart