Lo esencial de Motörhead
- Fundados en Londres en 1975 por Lemmy Kilmister —el único miembro constante en 40 años de carrera—, Motörhead son considerados inventores del speed metal y precursores del thrash
- La alineación clásica Lemmy / Fast Eddie Clarke / Philthy Animal Taylor produjo los discos definitorios: Overkill, Bomber y Ace of Spades (1979–1980)
- Ace of Spades (1980) es su álbum más exitoso comercialmente y su canción más icónica, un himno absoluto del metal mundial
- Influyeron directamente en Metallica, Slayer, Motley Crüe y prácticamente todo el thrash y speed metal de los 80
- Lemmy siempre insistió en que Motörhead era una banda de rock and roll, no de metal —una postura que los hizo únicos en ambos mundos—
- Con 24 álbumes de estudio en 40 años, no pararon hasta la muerte de Lemmy el 28 de diciembre de 2015
Historia
Cuando Lemmy Kilmister fue despedido de Hawkwind en mayo de 1975 —arrestado durante una gira norteamericana por posesión de lo que resultó ser anfetaminas, no cocaína—, no tardó ni un segundo en armar su propia banda. El nombre lo tomó de la última canción que había escrito para Hawkwind: “Motörhead”, argot para “adicto a las anfetaminas”. Era la declaración de principios perfecta.
Londres, 1975–1980
De Hawkwind al rugido propio
La formación original de Lemmy con el guitarrista Larry Wallis y el baterista Lucas Fox no duró. En diciembre de 1975 entró Phil “Philthy Animal” Taylor a la batería, y en marzo de 1976, tras una única sesión de ensayo, Eddie “Fast” Clarke quedó como guitarrista definitivo cuando Wallis decidió irse. Ese trío —Lemmy, Clarke y Taylor— sería la alineación clásica que cambiaría el rock para siempre.
Los primeros años fueron de lucha. El primer disco homónimo de 1977 sentó las bases: sonido sucio, velocidad brutal, letras directas al hueso. Pero fue con Overkill (1979) y Bomber (1979) —dos álbumes lanzados en el mismo año— que Motörhead despegó hacia otro nivel. La doble bomba de aquel año los colocó entre las bandas más peligrosas del Reino Unido, justo cuando el punk y el heavy metal peleaban por el alma del rock.
1981–2015
Cuarenta años sin frenos
En 1981, No Sleep ’til Hammersmith —grabado en vivo— se convirtió en el primer álbum número uno en el UK Albums Chart de la historia de la banda. Era la confirmación de que Motörhead no solo era una fuerza en estudio, sino una máquina de guerra en directo.
Clarke abandonó en 1982 y comenzaron los cambios de alineación: Brian Robertson, luego el cuarteto con Würzel y Phil Campbell a las guitarras. Pero Lemmy nunca se detuvo. Con la llegada del baterista Mikkey Dee en 1992, la alineación Lemmy / Campbell / Dee se consolidó como la más duradera —de 1995 a 2015— y produjo discos importantes como Sacrifice (1995), Motörizer (2008) y el último, Bad Magic (2015), grabado meses antes de que Lemmy fuera diagnosticado con cáncer de próstata.
El 28 de diciembre de 2015, cuatro días después de su cumpleaños número 70 y apenas días después de conocer su diagnóstico, Lemmy Kilmister murió de arritmia cardíaca e insuficiencia cardíaca congestiva. Al día siguiente, Mikkey Dee y Phil Campbell confirmaron que Motörhead había terminado. No podía existir sin Lemmy. Nunca existió sin él.
Sonido y estilo
Motörhead inventó un lenguaje propio al correr a la misma velocidad que el punk y con la potencia del heavy metal. Lemmy tocaba el bajo como si fuera una guitarra rítmica —con pick, con distorsión, saturando el espacio sonoro que en otras bandas ocupaba la guitarra—, lo cual le daba al trío un sonido sorprendentemente denso para tres instrumentos.
El sonido Motörhead es velocidad, volumen y contundencia sin ornamentos. Las letras combinaban el orgullo de la clase trabajadora, el submundo del juego y la velocidad, el viaje en moto, la guerra, la muerte y el sexo —siempre con una honestidad brutal que las hacía más poéticas que panfletarias. Lemmy no pretendía ser otra cosa que lo que era.
Motörhead no era punk ni metal: era Motörhead, y eso era lo más amenazante de todo.
Su actitud los hizo bienvenidos en ambos mundos. Los punks los respetaban por su velocidad y su rechazo a la pose de rock progresivo. Los metaleros los veneraban por su potencia y su destreza. Y ambos grupos los seguían en masa porque Motörhead nunca tocó para la industria —siempre tocó para la gente que estaba al frente del escenario.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Motörhead | 1977 | Debut. Sonido crudo y fundacional. |
| Overkill | 1979 | Primer clásico; doble bombo legendario de Taylor. |
| Bomber | 1979 | Segundo álbum del mismo año. Top 15 UK. |
| Ace of Spades | 1980 | Su álbum más exitoso. Top 5 UK. Disco de oro. |
| No Sleep ’til Hammersmith | 1981 | Directo histórico. Número 1 en el UK. |
| Iron Fist | 1982 | Último con la alineación clásica. Top 10 UK. |
| Another Perfect Day | 1983 | Con Brian Robertson. Sonido más variado. |
| Orgasmatron | 1986 | Regreso poderoso con el cuarteto Würzel+Campbell. |
| Rock ‘n’ Roll | 1987 | Ritmo más accesible, hits como “Eat the Rich”. |
| 1916 | 1991 | Más experimental. Canción anti-bélica titular memorable. |
| Bastards | 1993 | Con Mikkey Dee. Regreso a la ferocidad. |
| Sacrifice | 1995 | Consolida la alineación final. |
| Bad Magic | 2015 | Último álbum. Grabado mientras Lemmy ya estaba enfermo. |
Legado e influencia
Motörhead es la banda que demostró que el rock podía ser simultáneamente el más ruidoso, el más rápido y el más honesto del planeta. Su influencia sobre el heavy metal y el rock extremo es sencillamente inconmensurable.
Metallica, Slayer, Anthrax, Megadeth —los cuatro grandes del thrash— señalan a Lemmy y Motörhead como una influencia directa y decisiva. James Hetfield ha declarado en múltiples ocasiones que sin Motörhead, Metallica no existiría tal como la conocemos. Más allá del metal, bandas como Mötley Crüe, Guns N’ Roses y toda una generación de hard rock de los 80 bebieron del mismo pozo.
Lo que Motörhead dejó no es solo una discografía extraordinaria de 24 álbumes en 40 años de carrera sin parar. Es una actitud: la convicción de que el rock no necesita permiso, no necesita producción perfecta ni imagen cuidada, solo necesita honestidad, volumen y las ganas de jugarse todo en cada canción. Lemmy lo vivió así hasta el último día. Y el mundo del rock todavía siente el peso de ese bajo distorsionado resonando en cada escenario donde suena un riff pesado y sin pretensiones.
Por dónde empezar a escuchar
- Ace of Spades
- Overkill
- Killed by Death
- Bomber
- Motörhead