Lo esencial de Municipal Waste
- Formados en Richmond, Virginia, en 2001, son el estandarte del renacimiento del crossover thrash de los 2000s a nivel mundial
- Su sonido mezcla la brutalidad del thrash metal con la velocidad y la actitud del hardcore punk, en canciones que rara vez superan los dos minutos
- Hazardous Mutation (2005) y The Art of Partying (2007) fueron los discos que los lanzaron al reconocimiento global y revivieron el género ante una nueva generación
- Tony Foresta y Ryan Waste son los únicos miembros fundadores constantes; el baterista Dave Witte y el bajista Land Phil Hall reforzaron la alineación desde 2004
- Han lanzado siete álbumes de estudio entre 2003 y 2022, manteniendo intacta su ferocidad y su sentido del humor corrosivo
- Son considerados una fuerza fundamental en la segunda ola del crossover thrash americano, herederos directos de D.R.I., Nuclear Assault y Suicidal Tendencies
Historia
A finales del año 2000, en la escena underground de Richmond, Virginia, un grupo de amigos decidió hacer exactamente el tipo de música que querían escuchar: rápida, furiosa, sin concesiones y con la misma energía de un mosh pit a las tres de la madrugada. Tony Foresta y Ryan Waste fundaron Municipal Waste y tocaron su primer show en una fiesta de fin de año 2000-2001. Desde esa primera noche de caos, el propósito fue siempre el mismo: recuperar el espíritu del crossover thrash de los 80 y proyectarlo al siglo XXI sin suavizarlo ni romantizarlo.
Richmond, Virginia, 2001–2005
Del sótano al mapa del thrash mundial
Los primeros años fueron de trabajo constante en la escena DIY: demos, EPs, splits con bandas afines, y una disposición total para tocar en cualquier venue que abriera sus puertas. La alineación original —Foresta en voz, Ryan Waste en guitarra, Andy Harris en bajo y Brendan Trache en batería— fue evolucionando hasta que, tras la publicación del debut Waste Em All en 2003, tanto Harris como el segundo baterista Brandon Ferrell dejaron la banda.
Sus reemplazos fueron definitivos. Philip “Land Phil” Hall, bajista también conocido por Cannabis Corpse, y Dave Witte —veterano de grupos como Human Remains, Burnt by the Sun y Agoraphobic Nosebleed— solidificaron la sección rítmica en 2004. Con esa base, Municipal Waste grabó Hazardous Mutation (2005), producido por Corey Smoot —guitarra de GWAR bajo el alias Flattus Maximus—, y el resultado fue electrizante: 18 canciones en menos de 25 minutos, una declaración de principios sin margen para el respiro.
2007–presente
The Art of Partying y la consagración global
The Art of Partying (2007) fue el salto definitivo. Publicado por Nuclear Blast, el tercer álbum de Municipal Waste los posicionó junto a bandas como Evile, Warbringer y Toxic Holocaust como protagonistas del revival thrash de la segunda mitad de los 2000s. Pero mientras muchos de esos grupos apostaban por un sonido más pulido y técnico, Municipal Waste mantuvo la suciedad del hardcore en su ADN. El resultado fue un disco con una personalidad inconfundible: caótico, divertido, devastador.
Desde entonces, la banda no ha aflojado el paso. Massive Aggressive (2009), The Fatal Feast (2012) y Slime and Punishment (2017) consolidaron una discografía coherente y honesta. En 2022, con el baterista Dave Witte de regreso y el guitarrista Nick “Nikropolis” Poulos completando la formación actual, llegó Electrified Brain —producido por Arthur Rizk en Filadelfia—, un álbum de 14 canciones que demostró que, más de dos décadas después de su primera fiesta de fin de año, Municipal Waste sigue siendo la banda más peligrosa de la sala.
Sonido y estilo
El sonido de Municipal Waste parte de una premisa simple y demoledora: toma el thrash metal de los 80 —la velocidad de Metallica, los riffs de Nuclear Assault, la actitud de D.R.I.— y fúndelo con la velocidad y la brutalidad del hardcore punk más directo. El resultado son canciones que raramente superan los dos minutos, construidas alrededor de riffs que entran de golpe, cambios de tempo que desafían al oyente y la voz motormouth de Tony Foresta, capaz de meter más palabras por segundo que la mayoría de los MC.
Lo que distingue a Municipal Waste de cualquier banda de revival es que nunca sonaron a copia. Sus influencias —D.R.I., Suicidal Tendencies, Animosity-era Corrosion of Conformity, Nuclear Assault, Attitude Adjustment— son evidentes, pero la banda de Richmond las procesa con su propia actitud irreverente y un sentido del humor oscuro que convierte cada álbum en algo más que un ejercicio de nostalgia. El crossover es un género que se presta al postureo; Municipal Waste se mantiene siempre del lado de la autenticidad.
Municipal Waste no revivió el crossover thrash para hacer nostalgia: lo revivió porque era la música que querían tocar, y eso se nota en cada golpe de batería y cada riff.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Waste Em All | 2003 | Debut. Grabado con Corey Smoot (GWAR). Sentó las bases del sonido. |
| Hazardous Mutation | 2005 | El disco que los puso en el mapa del crossover global. Referencia del género. |
| The Art of Partying | 2007 | Nuclear Blast. Su obra más conocida y punto de entrada para miles de fans. |
| Massive Aggressive | 2009 | Sonido más robusto. Mantuvo la velocidad sin sacrificar contundencia. |
| The Fatal Feast | 2012 | Exploración de temas más oscuros sin abandonar la velocidad característica. |
| Slime and Punishment | 2017 | Regreso con actitud. Uno de sus álbumes mejor recibidos por la crítica. |
| Electrified Brain | 2022 | 14 canciones grabadas con Arthur Rizk. Primera entrega en cinco años. |
Legado e influencia
En una época en que el thrash metal había migrado hacia producciones más grandes y el hardcore tendía a fracturarse en subgéneros cada vez más herméticos, Municipal Waste encontró el punto exacto donde ambas corrientes se encontraban y lo convirtió en su territorio. Ese espacio —el que ocuparon D.R.I. y Suicidal Tendencies en los 80— estaba vacío cuando llegaron, y ellos lo llenaron con una coherencia y una energía que pocas bandas de su generación pudieron igualar.
Más de dos décadas después de su primera noche en Richmond, Municipal Waste sigue tocando con la misma ferocidad de aquel show de fin de año. Tony Foresta y Ryan Waste han visto pasar miembros y décadas sin perder nunca el rumbo. Con siete álbumes en su haber, una reputación live construida show a show en todo el mundo y la lealtad de un público que ha crecido con ellos sin dejar de abrir el pit, Municipal Waste no es solo una banda de culto: es la prueba de que cuando el crossover thrash se toca con convicción genuina, no envejece nunca.
Por dónde empezar a escuchar
- Headbanger Face Rip
- The Art of Partying
- Thrash and Burn
- Hazardous Mutation
- Waste Em All