Lo esencial de No Te Va Gustar
- No Te Va Gustar, conocida como NTVG, nació en mayo de 1994 en el barrio de Malvín, Montevideo, cuando un grupo de amigos del liceo, casi todos adolescentes, armó una banda para tocar en un festival de la plaza
- El proyecto arrancó como un trío de rock formado por Emiliano Brancciari, Mateo Moreno y Pablo Abdala, y con los años sumó una sección completa de vientos y percusión
- Su marca de fábrica es la fusión: rock con reggae, ska, candombe, murga y funk, un sonido inconfundiblemente rioplatense
- Emiliano Brancciari, voz, guitarra y principal compositor, es el único miembro fundador que sigue en la banda y el corazón creativo del grupo
- En 2012 la banda vivió su golpe más duro con la muerte del tecladista Marcel Curuchet en un accidente durante una gira por Estados Unidos
- Con más de 30 años de carrera, NTVG se convirtió en una de las bandas de rock en español más populares de Latinoamérica, con giras por toda Sudamérica, México, Estados Unidos y Europa
Historia
La historia de No Te Va Gustar empieza como empiezan casi todas las buenas bandas de barrio: un grupo de amigos del liceo con ganas de tocar y un festival de plaza como excusa. Corría mayo de 1994 en Malvín, un barrio costero de Montevideo, y la mayoría de esos chicos rondaba los 16 años. El nombre, medio en broma medio en serio, salió de esa mezcla de humor y autocrítica tan uruguaya: “no te va a gustar”. Nadie imaginaba entonces que ese chiste terminaría escrito en las marquesinas de los estadios más grandes del continente.
En sus primeros años, NTVG era un trío de rock con la formación clásica de guitarra, bajo y batería, integrado por Emiliano Brancciari en voz y guitarra, Mateo Moreno en bajo y Pablo Abdala en batería. Pero entre 1996 y 1997 pasó algo decisivo: la banda empezó a incorporar percusión y vientos, y a dejar entrar ritmos que hasta entonces vivían fuera del rock, como el reggae, el ska y, sobre todo, el candombe, ese tambor afrouruguayo que es patrimonio vivo de Montevideo. Ese cruce lo cambió todo. En 1999 publicaron su disco debut, Sólo de noche, y en 2002 llegó Este fuerte viento que sopla, dos trabajos que fueron construyendo su nombre en el under montevideano.
El salto definitivo llegó con Aunque cueste ver el sol (2004) y, más aún, con El camino más largo (2008), el disco que los catapultó fuera de fronteras y los convirtió en un fenómeno regional, especialmente en Argentina, donde se ganaron un público enorme y fiel. En 2006, sin embargo, la banda vivió una reconfiguración importante: los fundadores Mateo Moreno y Pablo Abdala dejaron el grupo por motivos personales. Entraron entonces Guzmán Silveira en el bajo y Diego Bartaburu en la batería, dos músicos que se volverían parte estable del núcleo. El golpe más duro, en cambio, no fue una salida sino una tragedia: el 14 de julio de 2012, el tecladista Marcel Curuchet murió a raíz de un accidente de tránsito durante una gira por Estados Unidos. La banda cargó ese duelo y siguió adelante, editando discos como El tiempo otra vez avanza (2014) y Luz (2021), y celebrando más de tres décadas de vida arriba del escenario.
Sonido y estilo
Lo que vuelve inconfundible a No Te Va Gustar es que nunca eligieron entre el rock y sus raíces: se quedaron con las dos cosas al mismo tiempo. La base es rockera —guitarras, una sección rítmica sólida, energía de banda en vivo—, pero encima de esa estructura conviven el reggae, el ska, el funk y, muy en el centro, el candombe y la murga, dos géneros profundamente uruguayos. La sección de vientos, con trompeta, trombón y saxo, no es un adorno: es una voz más dentro del arreglo, capaz de llevar una canción del recogimiento a la fiesta en pocos compases.
Las letras de Emiliano Brancciari son la otra mitad de la ecuación. Hay en ellas una honestidad casi de diario personal: hablan de desamor, de amistad, de pérdida, de bronca social y de las contradicciones de crecer. Esa cercanía emocional explica por qué tantas personas sienten que las canciones de NTVG cuentan su propia vida. La banda se mueve con naturalidad entre el himno estadio para cantar a los gritos y la balada íntima que se escucha en soledad, y esa amplitud de registros es justamente lo que le permitió construir un público tan diverso.
No Te Va Gustar entendió algo que pocas bandas logran: que el candombe de Montevideo y una guitarra rockera no son mundos opuestos, sino dos maneras de decir lo mismo con acento propio.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Sólo de noche | 1999 | Álbum debut; primer registro del sonido de fusión de la banda |
| Este fuerte viento que sopla | 2002 | Consolida la incorporación de vientos y percusión |
| Aunque cueste ver el sol | 2004 | Empieza a proyectar a la banda más allá de Uruguay |
| Todo es tan inflamable | 2006 | Salen los fundadores Mateo Moreno y Pablo Abdala; entran Silveira y Bartaburu |
| El camino más largo | 2008 | Disco de despegue continental; gran éxito en Argentina |
| Por lo menos hoy | 2010 | Etapa de plena madurez y consagración regional |
| El calor del pleno invierno | 2012 | Editado en el año de la muerte de Marcel Curuchet |
| El tiempo otra vez avanza | 2014 | Uno de sus discos más celebrados; contiene grandes himnos |
| Suenan las alarmas | 2017 | Reafirma su lugar como banda masiva de rock en español |
| Luz | 2021 | Trabajo de estudio de su etapa más reciente |
Además de sus álbumes de estudio, No Te Va Gustar publicó varios discos en directo que documentan su enorme potencia arriba del escenario, un terreno donde la banda siempre se sintió como en casa y donde construyó buena parte de su leyenda.
Legado e influencia
No Te Va Gustar hizo algo que muy pocas bandas uruguayas habían logrado: convertirse en un nombre grande del rock de habla hispana sin renunciar a lo que las hacía uruguayas. Durante décadas, el rock del Río de la Plata se leyó casi siempre en clave argentina; NTVG demostró que desde Montevideo también se podía llenar estadios en todo el continente. Con más de 30 años de carrera, una fanaticada fiel de varias generaciones y un puñado de himnos que se cantan a coro de punta a punta de sus recitales, la banda es hoy una referencia obligada cuando se habla de rock uruguayo moderno y de la fusión entre rock y ritmos regionales.
En México, ese vínculo tiene una historia concreta y creciente. NTVG se ganó al público mexicano sobre todo a través del Vive Latino, el gran festival de rock en español de la Ciudad de México: cuando se presentaron, congregaron a una de las audiencias más numerosas del festival, y la prensa local reconoció que la banda “sí agradó” y conectó de inmediato con una multitud que coreaba temas como “Al vacío” y “A las nueve” bajo el sol. Esas apariciones, sumadas a giras propias por el país, fueron abriendo un público mexicano que encontró en la mezcla de emoción, tambor y guitarra algo familiar y a la vez distinto. Para el fan mexicano de rock en español, acostumbrado a la escena local y a las grandes bandas argentinas, NTVG representa una tercera vía rioplatense: cercana en el idioma y en el sentimiento, pero con un color propio que solo puede venir de Montevideo.
Ese puente cultural es quizás su mayor legado fuera de casa: haber llevado el candombe, el reggae uruguayo y la sensibilidad de una banda de barrio de Malvín a escenarios de México, Estados Unidos y Europa, sin que nada de eso sonara impostado. No Te Va Gustar sigue en actividad, girando y grabando, y cada nueva parada de su recorrido confirma que aquel chiste adolescente de 1994 terminó siendo una de las banderas más queridas del rock latinoamericano contemporáneo.
Por dónde empezar a escuchar
- Al vacío
- Chau
- A las nueve
- Cero a la izquierda