Lo esencial de Oasis
- Formados en Manchester en 1991, Oasis fueron la banda más importante del Britpop y una de las más influyentes del rock de los años 90 en todo el mundo
- El motor creativo fue siempre Noel Gallagher —compositor, guitarrista y voz secundaria—, mientras que Liam Gallagher aportó una de las presencias vocales más inconfundibles del rock moderno
- Su debut Definitely Maybe (1994) se convirtió al instante en el álbum debut más vendido en la historia del Reino Unido hasta ese momento
- Morning Glory (1995) es el tercer álbum más vendido de todos los tiempos en el Reino Unido, con más de 22 millones de copias en el mundo
- En agosto de 1996 tocaron ante 250.000 personas en Knebworth en dos noches, con 2,6 millones de solicitudes de entradas: el 5% de la población británica quiso estar ahí
- Tras la separación definitiva en 2009 y 15 años de silencio, los hermanos Gallagher se reunieron en 2025 en una gira histórica que recorrió 14 países y reunió a más de dos millones de fanáticos
Historia
Todo empezó antes de Oasis. En 1990, cuatro jóvenes de Manchester —Paul “Bonehead” Arthurs en guitarra, Paul “Guigsy” McGuigan en bajo, Tony McCarroll en batería y el vocalista Chris Hutton— formaron una banda llamada The Rain. Insatisfechos con Hutton, Arthurs invitó a Liam Gallagher a probar como cantante. Liam era joven, carismático, y tenía esa rabia tranquila que define a los grandes frontmen. Aceptó. Cambió el nombre a Oasis —inspirado por un cartel de la gira de los Inspiral Carpets que colgaba en el cuarto que Liam compartía con su hermano mayor Noel— y el 14 de agosto de 1991 tocaron su primer concierto en el Boardwalk de Manchester.
Manchester, 1991–1994
De los pubs de Manchester a conquistar el mundo
Pocos meses después de aquel primer concierto, Liam convenció a su hermano Noel de unirse como guitarrista líder y compositor. Fue la pieza que faltaba. Noel llevaba años perfeccionando canciones mientras trabajaba como roadie de los Inspiral Carpets, y llegó con una condición: él escribía todas las canciones y tenía la última palabra creativa. Nadie protestó demasiado.
La banda empezó a girar sin parar por los pubs del norte de Inglaterra hasta que el productor y dueño del sello Creation Records, Alan McGee, los vio actuar en Glasgow en mayo de 1993 y quedó fulminado. Les firmó contrato en el acto. Un año después, en agosto de 1994, llegó Definitely Maybe: siete semanas en el número uno del Reino Unido y el álbum debut más vendido en la historia del país hasta ese momento. Canciones como “Supersonic”, “Cigarettes & Alcohol” y “Live Forever” no sonaban como nada que se hubiera escuchado antes: eran enormes, ambiciosas, cargadas de melancolía y de una seguridad en sí mismas que rozaba la arrogancia. Oasis no pedía permiso. Lo tomaba.
1995–2009
El ascenso, el exceso y la caída
Antes de Knebworth, en octubre de 1995, había llegado (What’s the Story) Morning Glory?. Si Definitely Maybe fue la promesa, Morning Glory fue el cumplimiento. “Wonderwall”, “Don’t Look Back in Anger” y “Champagne Supernova” se convirtieron en tres de los himnos más reconocibles del rock de los 90. El disco vendió más de 22 millones de copias en el mundo y sigue siendo el tercer álbum más vendido de todos los tiempos en el Reino Unido.
Lo que vino después fue más complicado. Be Here Now (1997) llegó entre una expectativa histórica y los excesos bien documentados de la banda. Vendió cuatro millones de copias en sus primeras semanas —el álbum de lanzamiento más rápido en la historia del Reino Unido hasta entonces— pero la crítica lo recibió con frialdad y la euforia inicial dio paso a la decepción. Era un disco más largo, más pesado, menos enfocado. El exceso de producción y el estilo de vida que rodeaba a la banda comenzaban a cobrar factura.
Los años siguientes estuvieron marcados por cambios de alineación y una búsqueda sonora más errática. Bonehead y Guigsy dejaron la banda en 1999; los reemplazaron Gem Archer en guitarra y Andy Bell en bajo, dos músicos sólidos que dieron a Oasis una segunda vida. Heathen Chemistry (2002) y Don’t Believe the Truth (2005) recuperaron parte del terreno perdido. Dig Out Your Soul (2008) fue acogido como uno de sus mejores trabajos en años. Pero los roces entre Liam y Noel —que habían sido el combustible y también el veneno de la banda durante casi dos décadas— llegaron a su límite.
El 28 de agosto de 2009, minutos antes de salir al escenario en el festival Rock en Seine de París, Noel anunció su salida definitiva con una declaración que terminaba con estas palabras: “simplemente no podía seguir trabajando con Liam ni un día más”. Oasis se disolvía después de 18 años, siete álbumes de estudio y uno de los legados más contundentes del rock en español y en inglés.
Sonido y estilo
El sonido de Oasis es, ante todo, grandilocuente. Noel Gallagher construyó canciones pensadas para ser coreadas por miles de personas al mismo tiempo: melodías de guitarra que parecen paredes de sonido, estructuras simples pero de una eficacia aplastante, y la voz de Liam —nasal, desafiante, inmediatamente reconocible— pegada encima como un sello de identidad.
Sus influencias son transparentes y nunca disimuladas: los Beatles impregnan cada acorde de “Champagne Supernova” y “Don’t Look Back in Anger”; el rock de los 70 de T. Rex y Slade se cuela en la contundencia de “Cigarettes & Alcohol”; el krautrock y la psicodelia asoman en los álbumes posteriores. Oasis no pretendió inventar algo nuevo desde cero, sino tomar la tradición del rock británico y elevarla a proporciones épicas. Lo que los hizo únicos no fue la originalidad de sus componentes, sino la manera en que los ensamblaron y la convicción con la que los entregaban.
Con Oasis, cada canción sonaba como si estuviera destinada a sonar en un estadio antes incluso de ser grabada. Esa ambición descarada fue tanto su fuerza como su marca registrada.
La tensión permanente entre los Gallagher —Liam el iconoclasta de cara al público, Noel el arquitecto musical detrás de las canciones— generaba una energía que las bandas compuestas por gente que se lleva bien raramente alcanzan. Sus entrevistas eran peleas. Sus giras eran dramas. Y aun así, cuando sonaba la música, todo eso desaparecía.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Definitely Maybe | 1994 | Debut. Álbum debut más vendido en la historia del Reino Unido hasta ese momento. “Supersonic”, “Live Forever”, “Cigarettes & Alcohol”. |
| (What’s the Story) Morning Glory? | 1995 | El 3er álbum más vendido de todos los tiempos en el UK. Más de 22 millones de copias. “Wonderwall”, “Don’t Look Back in Anger”, “Champagne Supernova”. |
| Be Here Now | 1997 | Álbum de mayor lanzamiento más rápido en la historia del UK hasta entonces. Recibido con controversia crítica. |
| Standing on the Shoulder of Giants | 2000 | Primera grabación sin Bonehead ni Guigsy. Sonido más psicodélico y experimental. |
| Heathen Chemistry | 2002 | Recuperación parcial de terreno. Primer álbum con canciones escritas por Liam y otros miembros. |
| Don’t Believe the Truth | 2005 | Aclamado por la crítica como su mejor trabajo desde Morning Glory. |
| Dig Out Your Soul | 2008 | Último álbum antes de la separación. Sonido más oscuro y psicodélico. |
Legado e influencia
Oasis definieron lo que significó ser una banda de rock en el Reino Unido durante los años 90. No solo musicalmente: fueron el símbolo cultural de una época, la banda sonora de la “Cool Britannia”, esa marea de optimismo y orgullo nacional que inundó Gran Bretaña a mediados de la década. Primeros ministros los invitaban a Downing Street. Sus portadas de revista eran portadas de periódicos. Ser fanático de Oasis era, en cierta manera, una declaración de identidad.
Su influencia sobre el rock posterior es difícil de exagerar. Arctic Monkeys, Kasabian y The Libertines la reconocen de manera explícita. Cualquier banda de rock que haya querido sonar grande, que haya apostado por melodías de guitarra que se quedan pegadas en la cabeza y por letras que mezclan la cotidianidad con algo parecido a la épica, tiene una deuda con Oasis. Fueron incluidos en el Rock and Roll Hall of Fame —inductados junto a ocho miembros oficiales que atravesaron la banda— como reconocimiento a una carrera que cambió el mapa del rock moderno.
Tres décadas después de que Liam Gallagher cantara “Live Forever” con esa mezcla de desafío y nostalgia que solo él sabía transmitir, Oasis sigue siendo una de esas raras bandas cuyas canciones no envejecen: simplemente esperan la próxima generación que las descubra y las haga suyas.
Por dónde empezar a escuchar
- Wonderwall
- Don't Look Back in Anger
- Champagne Supernova
- Supersonic
- Cigarettes & Alcohol