Lo esencial de Obituary
- Formados en Tampa, Florida en 1984 como Executioner (luego Xecutioner), cambiaron su nombre a Obituary en 1988 y se convirtieron en uno de los pilares fundacionales del death metal mundial
- Su debut Slowly We Rot (1989) definió el sonido de Tampa: más lento, más grueso, más aplastante que cualquier cosa que existiera antes en el metal extremo
- Cause of Death (1990) con el guitarrista invitado James Murphy es considerado uno de los mejores álbumes de death metal de todos los tiempos
- La voz de John Tardy —gutural, visceral, casi animal— es uno de los sellos sonoros más reconocibles e influyentes del género
- Tras un hiato entre 1997 y 2003, volvieron con fuerza renovada y siguen activos y relevantes más de cuatro décadas después de su formación
- Dying of Everything (2023) demostró que su capacidad para crear grooves de death metal mortíferos no ha menguado con los años
Historia
En los garajes y sótanos de Tampa a mediados de los ochenta se gestaba algo oscuro y sin precedentes. Los hermanos John Tardy (voz) y Donald Tardy (batería), junto al guitarrista Trevor Peres, fundaron lo que sería Obituary en 1984, cuando el grupo todavía se llamaba Executioner. Tampa era entonces un hervidero de bandas que empujaban el metal hacia territorio extremo —Death, Morbid Angel, Deicide crecían en la misma escena—, y Obituary encontró su propia voz dentro de esa comunidad adoptando una dirección que nadie esperaba: ir más lento.
Tampa, Florida, 1984–1992
El sonido que vino del pantano
Después de pasar por el nombre Xecutioner y publicar algunas demos que circularon en el underground, la banda adoptó el nombre Obituary en 1988 y firmó con Roadrunner Records. El debut Slowly We Rot llegó en 1989, producido por el legendario Scott Burns en los estudios Morrisound de Tampa, y el golpe fue inmediato. Las guitarras de Allen West construían riffs de una densidad casi imposible; la batería de Donald Tardy marcaba el paso con autoridad; y la voz de John Tardy —un gruñido primitivo y doloroso que sonaba más como un lamento de ultratumba que como una técnica vocal convencional— sellaba una propuesta que no se parecía a nada.
Donde sus contemporáneos apostaban por la velocidad, Obituary apostaba por el peso. Esa diferencia fue determinante. Slowly We Rot estableció el estándar del death metal de groove: música que aplasta, que se mueve como lava, que hipnotiza antes de destruir. Al año siguiente, Cause of Death (1990) llevó esa fórmula a un nivel superior, con el guitarrista James Murphy —quien venía de Death— aportando solos de una expresividad inusual para el género. El resultado es uno de los discos más perfectos que el death metal ha producido.
1992–presente
Hiato, regreso y continuidad
Con The End Complete (1992) Obituary alcanzó su mayor éxito comercial dentro del género, afianzando su posición como una de las bandas más grandes del death metal mundial. Los años siguientes trajeron World Demise (1994) y Back from the Dead (1997), pero el agotamiento acumulado de años de giras intensas y la falta de respaldo sostenido de su sello terminaron por pasar factura. En 1997, Obituary se disolvió. Los hermanos Tardy y Peres siguieron otros proyectos, y muchos daban por cerrado el capítulo.
Se equivocaban. En 2003, la banda volvió a reunirse, y en 2005 publicaron Frozen in Time, su primer disco en ocho años. El regreso fue recibido con entusiasmo genuino por una base de fans que nunca los había olvidado. A partir de ahí, Obituary se instalaron en un ritmo más sostenible: discos que llegan cuando tienen algo que decir, giras que refuerzan su estatus como espectáculo en vivo demoledor. Xecutioner’s Return (2007), Darkest Day (2009), Inked in Blood (2014), el autotitulado Obituary (2017) —financiado en parte por una campaña exitosa en Kickstarter— y Dying of Everything (2023) confirman que la banda sigue siendo una fuerza activa y plenamente vigente.
Sonido y estilo
Obituary no hacen death metal rápido. Esa es su marca, su aporte fundamental al vocabulario del género. Mientras bandas contemporáneas competían por velocidad y técnica, Obituary construyó su identidad sobre el groove: riffs lentos y pesados que se repiten y varían con una economía casi hipnótica, capas de guitarra que se van acumulando hasta que el peso se vuelve insoportable.
Obituary demostraron que en el death metal, la velocidad es opcional; el peso, nunca.
En el centro de todo está la voz de John Tardy. Es difícil de describir sin escucharla: un gruñido que suena orgánico y visceral, casi improvisado, como si cada grito emergiera directamente de las entrañas sin pasar por ningún filtro de control. Esa aparente falta de artificio es, paradójicamente, su mayor sofisticación. La batería de su hermano Donald es contundente y musculosa, sin concesiones técnicas innecesarias, siempre al servicio del groove. Las guitarras de Trevor Peres construyen el armazón de la bestia: riffs pesados, oscuros, repetitivos en el mejor sentido, que generan una tensión que solo se libera cuando el siguiente riff llega y aplasta todo lo anterior.
El resultado es música que funciona casi a nivel físico: se siente en el pecho antes de procesarse en el cerebro. Y eso, dentro del death metal, es algo que muy pocas bandas han sabido hacer con tanta coherencia y durante tanto tiempo.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Slowly We Rot | 1989 | Debut. Definió el death metal de Tampa. Producido por Scott Burns en Morrisound. |
| Cause of Death | 1990 | Cumbre creativa. Con James Murphy en solos. Considerado uno de los mejores del género. |
| The End Complete | 1992 | Mayor éxito comercial. Grooves más accesibles sin perder brutalidad. |
| World Demise | 1994 | Más oscuro y denso. Bajo el sello Roadrunner. |
| Back from the Dead | 1997 | Último disco antes del hiato. |
| Frozen in Time | 2005 | Regreso tras ocho años. Producido por Rob Barrett. |
| Xecutioner’s Return | 2007 | Homenaje a sus raíces con el nombre original de la banda. |
| Darkest Day | 2009 | Exploración de sonidos más atmosféricos dentro de su estilo. |
| Inked in Blood | 2014 | Sólido retorno a la fórmula clásica. |
| Obituary | 2017 | Financiado por Kickstarter. Enérgico y directo. |
| Dying of Everything | 2023 | Más reciente. Demuestra que la fuerza creativa sigue intacta. |
Legado e influencia
Obituary son, junto a Death, Morbid Angel, Deicide y Cannibal Corpse, uno de los cinco nombres imprescindibles del death metal de Florida. Su contribución específica al género fue demostrar que la ferocidad no requería velocidad: que el tempo lento podía ser igual de devastador —o más— que la velocidad frenética. Esa lección la aprendieron bandas de todo el mundo, y su influencia se puede rastrear en el doom-death de los noventa, en el sludge metal, en el death metal de los países nórdicos que miró hacia Tampa como modelo, y en decenas de bandas que han citado a Obituary como una de sus referencias fundamentales.
La voz de John Tardy marcó una generación entera de vocalistas de death metal que intentaron capturar esa mezcla de bestialidad y expresividad. La capacidad de Obituary para escribir grooves que quedan grabados en la memoria —en un género donde la memoria a largo plazo no siempre es el objetivo— los distingue de buena parte de sus contemporáneos. Canciones como “Slowly We Rot”, “Cause of Death”, “Don’t Care” o “Turned Inside Out” son reconocibles para cualquier aficionado al metal extremo en cualquier parte del mundo.
Más de cuatro décadas después de que tres adolescentes de Tampa empezaran a hacer ruido en un garaje bajo el nombre de Executioner, Obituary siguen en pie, siguen girando y siguen grabando. No hay euforia forzada en esa continuidad, ni nostalgia de dinosaurio que se aferra al pasado. Hay simplemente una banda que encontró su sonido muy joven, que lo perfeccionó a lo largo de los años, y que nunca ha necesitado reinventarse porque lo que hacen —ese death metal pesado, lento, inexorable, con la voz de John Tardy al frente— sigue siendo tan efectivo hoy como en 1989. Algunas cosas no necesitan arreglarse porque nunca estuvieron rotas.
Por dónde empezar a escuchar
- Slowly We Rot
- Cause of Death
- Don't Care
- Turned Inside Out
- Dying of Everything