Lo esencial de Orphaned Land
- Formados en Bat Yam, Israel, en 1991, son los pioneros indiscutidos del metal oriental: la fusión de metal progresivo con música de Medio Oriente y del Mediterráneo
- Su núcleo lo sostienen dos miembros fundadores que siguen al frente después de más de tres décadas: Kobi Farhi (voz) y Uri Zelcha (bajo)
- Mabool (2004) fue el disco que los puso en el mapa mundial: un álbum conceptual sobre el diluvio bíblico narrado desde las tres religiones abrahámicas
- Cantan en hebreo, árabe, inglés y arameo, y su mensaje de coexistencia entre judíos, musulmanes y cristianos les ha ganado seguidores en todo Medio Oriente, incluidos países en conflicto con Israel
- Instrumentos como el oud, el saz y el bouzouki conviven con guitarras distorsionadas y coros orquestales, creando un sonido tan devocional como pesado
- Sus fans llegaron a proponerlos para el Premio Nobel de la Paz por la fuerza de su mensaje unificador
Historia
La historia de Orphaned Land empieza en 1991 en Bat Yam, una ciudad costera al sur de Tel Aviv, cuando un grupo de adolescentes formó una banda de death metal llamada Resurrection. Al año siguiente, convencidos de que su música se estaba volviendo algo mucho más melódico y arraigado en sus propias raíces culturales, cambiaron el nombre a Orphaned Land (“Tierra Huérfana”) y bautizaron a su estilo naciente con un término que terminaría definiendo todo un subgénero: metal oriental. La idea era sencilla y radical a la vez: en lugar de imitar a las bandas escandinavas o estadounidenses, tomarían la música que sonaba en sus propias casas —melodías yemenitas, mizrajíes, sefardíes, árabes y turcas— y la fundirían con el death y el doom metal.
Su debut, Sahara (1994), y su continuación El Norra Alila (1996) ya contenían todos los gérmenes de esa visión, pero fue el silencio posterior lo que se volvió legendario: la banda desapareció de los estudios durante ocho años. Cuando por fin regresaron en 2004 con Mabool: The Story of the Three Sons of Seven, lo hicieron con una obra maestra. El disco es un álbum conceptual sobre el diluvio universal contado desde la perspectiva de tres hijos —uno judío, uno cristiano, uno musulmán— y consolidó a Orphaned Land como algo más que una curiosidad regional: eran ahora una de las bandas de metal progresivo más ambiciosas del planeta.
Los álbumes siguientes elevaron aún más la vara. The Never Ending Way of ORwarriOR (2010), producido por Steven Wilson (Porcupine Tree), es una travesía épica de más de setenta minutos. All Is One (2013) simplificó la fórmula hacia coros himnódicos y colaboraciones con coros y orquestas árabes y judías tocando juntos. Y Unsung Prophets & Dead Messiahs (2018) retomó la ambición conceptual con una reflexión sobre cómo la humanidad tiende a asesinar a quienes intentan iluminarla. En 2023 publicaron el álbum en directo A Heaven You May Create, celebrando tres décadas ininterrumpidas de carrera.
Sonido y estilo
Describir el sonido de Orphaned Land es describir un choque de mundos que, en sus manos, nunca suena forzado. Sobre una base de metal —a veces death, a veces doom, casi siempre progresivo— la banda superpone capas de instrumentos tradicionales de Medio Oriente. El oud y el saz de Chen Balbus e Idan Amsalem no son adornos exóticos: llevan las melodías principales, dialogan con las guitarras eléctricas y arrastran escalas microtonales que suenan a plegaria antigua. La voz de Kobi Farhi alterna entre el growl gutural del death metal y un canto limpio, casi litúrgico, que a menudo entona en hebreo o árabe.
Orphaned Land no fusiona Oriente y Occidente como un experimento: los hace sonar como si siempre hubieran sido la misma música, separada por accidente y reunida por fin.
El otro sello de la banda es su escala monumental. Sus discos están construidos como suites: coros orquestales, secciones instrumentales largas, transiciones entre movimientos y arcos narrativos que atraviesan el álbum completo. Es metal progresivo en el sentido más literal —música que progresa, que cuenta una historia de principio a fin— pero atravesado por una espiritualidad que muy pocas bandas de su género se atreven a abrazar sin ironía. Cuando miles de personas cantan el estribillo de “Sapari” o “Norra El Norra” en un festival europeo, lo que sucede se parece menos a un concierto de metal y más a un rezo colectivo multitudinario.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Sahara | 1994 | Debut. Primera mezcla de death metal con música oriental tradicional. |
| El Norra Alila | 1996 | Consolida el metal oriental. Tras su salida, la banda pausa ocho años. |
| Mabool: The Story of the Three Sons of Seven | 2004 | Álbum conceptual sobre el diluvio. Su obra definitoria y salto internacional. |
| The Never Ending Way of ORwarriOR | 2010 | Producido por Steven Wilson. Epopeya progresiva de más de 70 minutos. |
| All Is One | 2013 | Coros himnódicos, orquesta y coros árabes y judíos tocando juntos. |
| Unsung Prophets & Dead Messiahs | 2018 | Concepto sobre profetas asesinados. “Like Orpheus” con Hansi Kürsch de Blind Guardian. |
| A Heaven You May Create | 2023 | Álbum en directo. Celebra tres décadas ininterrumpidas de carrera. |
Legado e influencia
El legado de Orphaned Land es doble: musical y humano. En lo musical, prácticamente inventaron el metal oriental y abrieron la puerta a una generación entera de bandas que fusionan metal con las tradiciones de sus propias regiones —desde Melechesh y Myrath en el mundo árabe hasta incontables proyectos de metal folclórico en Asia y el Mediterráneo. Antes de Orphaned Land, tomar la música de tu abuela y meterla en un disco de metal parecía una rareza; después de ellos, se volvió una forma legítima y poderosa de decir de dónde vienes. En lo humano, demostraron que el metal —un género acusado tantas veces de nihilismo— podía ser un vehículo de reconciliación, tendiendo puentes reales entre públicos que sus gobiernos mantienen separados.
En México y América Latina ese mensaje encontró terreno fértil. Orphaned Land ha visitado la Ciudad de México en varias ocasiones, con presentaciones recordadas en el Circo Volador —incluida la parada del 31 de enero de 2017, dentro de su gira mundial por el 25 aniversario— y su regreso en abril de 2024 al Foro Supremo, tras siete años de ausencia, como parte de una gira latinoamericana que solo incluyó Brasil, Chile y México. Para el metalero mexicano, la banda representa algo que resuena de manera especial: un grupo que se niega a esconder sus raíces, que canta en su propio idioma y que convierte la identidad cultural en fuerza y no en limitación. En un país con una escena de metal orgullosa de su mestizaje, la propuesta de Orphaned Land se siente como una hermandad a distancia. Cada vez que suben al escenario en Latinoamérica, el desierto de Medio Oriente y los volcanes mexicanos parecen, por un rato, la misma tierra huérfana buscando reunirse.
Por dónde empezar a escuchar
- Sapari
- Norra El Norra
- All Is One
- Like Orpheus