Lo esencial de Possessed
- Formados en 1982 en el Área de la Bahía de San Francisco, son ampliamente reconocidos como los creadores del death metal como género
- Su debut Seven Churches (1985) es considerado el primer álbum de death metal de la historia: gruñidos guturales, velocidad extrema y oscuridad sin concesiones
- La canción “Death Metal” del mismo disco le dio nombre a todo un género y a décadas de metal extremo
- El guitarrista Larry LaLonde, integrante de la alineación clásica, se unió después a Primus como guitarrista titular
- En 1989, el vocalista y bajista Jeff Becerra fue baleado durante un asalto y quedó paralizado del pecho para abajo; pese a ello, continuó liderando la banda desde una silla de ruedas desde su regreso en 2007
- Revelations of Oblivion (2019), su tercer álbum de estudio, llegó 33 años después de su segundo disco y confirmó que la llama fundacional seguía intacta
Historia
Todo empieza en los suburbios del Área de la Bahía. En 1982, Mike Torrao (guitarra) y Mike Sus (batería), residentes de San Pablo y El Sobrante, California, arrancan una banda de garaje con el nombre Possessed. La alineación inicial se completa con el vocalista Barry Fisk, pero la tragedia golpea pronto: Fisk muere por suicidio antes de que el grupo alcance ningún escenario. El proyecto queda tambaleante, pero Torrao y Sus no lo abandonan.
El Sobrante, California, 1982–1985
La banda que le puso nombre al death metal
La pieza que faltaba llega cuando contactan a Jeff Becerra, bajista y vocalista que acaba de separarse de su proyecto previo, Blizzard, en la ciudad vecina de Pinole. Becerra trae consigo una voz que nadie había escuchado en el metal: gutural, cavernosa, casi inhumana. También llega el guitarrista Brian Montana, reemplazado más adelante por un adolescente con un talento técnico desconcertante llamado Larry LaLonde.
Con esta alineación —Becerra, Torrao, LaLonde y Sus— la banda firma con Combat Records y entra al estudio. El 4 de noviembre de 1985 llega Seven Churches, producido por Randy Burns. El impacto en el metal underground es inmediato y definitivo: nadie había grabado nada parecido. Los riffs son de thrash extremo, pero más lentos en los momentos más oscuros; la batería destruye a una velocidad que el thrash convencional todavía no había explorado; y la voz de Becerra —aquellos gruñidos que parecen surgir de las entrañas de algo no humano— define de golpe una forma de cantar que se convertirá en el estándar de un nuevo género. El disco abre con “The Exorcist”, que comienza con una versión de las Tubular Bells de Mike Oldfield —la misma melodía de la película El Exorcista— y no da tregua durante diez canciones. La última, “Death Metal”, le da nombre a todo lo que vendrá después.
1986–1987 · 1989 · 2007–presente
La separación, el disparo y el regreso
El segundo álbum, Beyond the Gates, llega el 31 de octubre de 1986 —el día de Halloween, una fecha difícilmente más adecuada— a través de Combat Records. El disco mantiene la brutalidad de su predecesor con una producción algo más pulida, y aunque no tiene el impacto sísmico del debut, consolida la identidad de la banda. En 1987 graban el EP The Eyes of Horror, producido por el guitarrista de jazz-rock Joe Satriani —que en ese entonces era el profesor de guitarra de Larry LaLonde—, y poco después la banda se disuelve. LaLonde se une eventualmente a Primus, donde permanece hasta hoy.
Dos años más tarde, en 1989, ocurre lo impensable: Jeff Becerra es asaltado a mano armada y recibe dos disparos durante el robo. Las balas lo dejan paralizado del pecho para abajo. Durante años, su nombre queda ligado más a esa tragedia personal que a la música. Pero Becerra no desaparece del mundo del metal. En 2007, anuncia su regreso con Possessed para actuar en el Wacken Open Air, con músicos de la banda californiana Sadistic Intent como su nueva alineación de apoyo. Desde entonces, Becerra lidera la banda desde una silla de ruedas, con una energía escénica que desmiente cualquier idea de limitación. El 10 de mayo de 2019, Nuclear Blast publica Revelations of Oblivion, el tercer álbum de estudio de Possessed: treinta y tres años después del segundo, y la prueba de que la banda no solo tenía historia sino también futuro.
Sonido y estilo
Possessed construyó su sonido en la intersección exacta entre el thrash del Área de la Bahía —la velocidad de Metallica y Exodus— y algo más oscuro, más visceral, más cercano al horror que al riff celebratorio. La diferencia no está tanto en la velocidad como en la intención: donde el thrash quería energía y adrenalina, Possessed quería incomodar, oscurecer, arrastrar al oyente hacia algo sin nombre.
Possessed no inventó el metal extremo de la nada: tomó el thrash más agresivo del Área de la Bahía, le bajó la temperatura emocional hasta el punto de congelación y le añadió una voz que sonaba como si viniera del otro lado.
Los gruñidos de Jeff Becerra son el elemento más identificable y más imitado del sonido de Possessed. No son los gritos agudos del speed metal ni los ladridos del hardcore: son guturales profundos, casi ininteligibles en las mezclas originales, que crean una distancia radical entre el oyente y el cantante. Las guitarras de Torrao y LaLonde en el álbum debut operan con tremolo picking en los momentos más veloces y con riffs más pesados, casi doom, en los pasajes más lentos. La batería de Mike Sus abandona el groove del heavy metal tradicional y adopta el blast beat como idioma central. El resultado es música que suena inevitable: como si el death metal no hubiera sido inventado sino descubierto, como si ya hubiera existido siempre y Possessed simplemente lo hubiera encontrado en un garaje en El Sobrante.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Seven Churches | 1985 | Debut. Primer álbum de death metal de la historia. “Death Metal”, “The Exorcist”, “Pentagram”. |
| Beyond the Gates | 1986 | Segundo álbum, publicado en Halloween. Producción más refinada. |
| The Eyes of Horror | 1987 | EP de cinco canciones producido por Joe Satriani. Último lanzamiento de la primera era. |
| Revelations of Oblivion | 2019 | Regreso definitivo vía Nuclear Blast. 33 años después de su segundo disco. |
Legado e influencia
Hablar del legado de Possessed es, en buena medida, hablar del origen de la mitad del metal extremo que existe. El death metal —con todas sus ramas, sub-géneros y variaciones— parte de un punto concreto en el tiempo y el espacio: noviembre de 1985, California, Seven Churches. Bandas tan distintas entre sí como Death, Obituary, Cannibal Corpse, Morbid Angel, Entombed o Sepultura comparten una deuda directa con lo que Possessed definió en ese disco inaugural.
Lo que hace especialmente notable el caso de Possessed es que su influencia no descansa sobre una carrera extensa ni sobre una discografía voluminosa: descansa sobre dos álbumes de estudio y un EP grabados en menos de dos años. Pocas bandas han hecho tanto con tan poco tiempo. La historia personal de Jeff Becerra —el disparo, la parálisis, los años de silencio, el regreso en silla de ruedas— añade una dimensión que trasciende la música y convierte su figura en algo cercano a la leyenda. No por la adversidad en sí, sino por lo que hizo con ella: en lugar de dejar que definiera su final, la convirtió en el contexto de su continuación.
Revelations of Oblivion (2019) cerró el círculo de una manera que pocos esperaban: no como un ejercicio nostálgico sino como un disco de death metal genuinamente brutal, capaz de sostenerse junto a sus clásicos sin avergonzarse. Possessed sigue activa, sigue tocando en festivales de todo el mundo y sigue siendo citada por cada nueva generación de bandas de metal extremo como una de las pocas referencias absolutamente indispensables del género que —sin quererlo del todo— inventaron.
Por dónde empezar a escuchar
- The Exorcist
- Death Metal
- Pentagram
- Seven Churches
- No More Room in Hell