Lo esencial de Signs Of The Swarm
- Formados en Pittsburgh, Pennsylvania en 2014, son uno de los nombres más influyentes del deathcore contemporáneo en Estados Unidos
- Su debut Senseless Order (2016) los puso en el radar underground; el éxito de ese disco los llevó a firmar con Unique Leader Records ese mismo año
- Con la llegada del vocalista David Simonich en 2018 — tras la salida de CJ McCreery para unirse a Lorna Shore — la banda encontró su voz definitiva
- Absolvere (2021) es considerado su pico creativo: un álbum que integró elementos de djent y thall en su arquitectura deathcore sin perder un gramo de ferocidad
- Su “Decade of the Swarm Tour” (2024) fue su primera gira de cabeza propia por Norteamérica, señal del lugar que ocupan en la jerarquía del metal extremo actual
- En 2025 lanzaron su sexto álbum, To Rid Myself of Truth, confirmando que una década dentro del género no ha atenuado su ambición ni su brutalidad
Historia
Pittsburgh no es una ciudad que aparezca con frecuencia en los mapas del metal extremo norteamericano. Pero en 2014, cuando un grupo de músicos locales formó Signs Of The Swarm con el vocalista CJ McCreery, los guitarristas Rodney Fabiann y Jacob Toy, el bajista Collin Barker y el baterista Bobby Crow, la ciudad industrial del río Ohio empezó a ganar un lugar en ese mapa. La banda arrancó con una idea clara: hacer deathcore sin concesiones, con la brutalidad del slam como columna vertebral y la precisión técnica del death metal como estructura.
Los primeros años fueron de trabajo silencioso. En enero de 2015, Rodney Fabiann dejó la banda y Cory Smarsh entró como guitarrista rítmico, completando la alineación que grabaría el debut. La historia de esas primeras sesiones no está llena de glamour: es la historia de una banda que ensaya, compone y aguanta en una ciudad donde nadie les regala nada.
Pittsburgh, 2014–2017
Del underground a Unique Leader
Senseless Order, lanzado el 29 de abril de 2016, fue la prueba de que la apuesta valía. El disco absorbió influencias del slam —ese subgénero de breakdowns monstruosos y bajos de afinación absurda— y las mezcló con el deathcore más despiadado. No era un disco para cualquier oyente, pero para quienes buscaban algo que aplastara sin complicaciones académicas, Senseless Order fue exactamente lo que necesitaban. El éxito underground fue suficiente para que Unique Leader Records — el sello de referencia del deathcore y el death metal técnico desde la década de los noventa — los captara ese mismo año.
Con Unique Leader como respaldo, Signs Of The Swarm entregó The Disfigurement of Existence en noviembre de 2017. El salto fue evidente: producción más potente, composición más ambiciosa, y la incorporación de elementos del black metal y el hardcore que ampliaban el vocabulario de la banda sin abandonar su centro gravitacional de brutalidad. La crítica especializada empezó a prestarles atención. El nombre comenzó a circular en foros, playlists extremas y festivales de metal pesado.
2019–presente
Absolvere y la consolidación
Vital Deprivation llegó en octubre de 2019 con la nueva voz de Simonich grabada por primera vez en estudio. El disco entregó lo que sus fans esperaban: deathcore sin filtro, con la influencia del slam todavía presente pero procesada con mayor sofisticación compositiva. Fue el punto de partida de una fase de madurez que culminaría dos años después.
Absolvere (septiembre de 2021) es el disco que más críticos y fans señalan como su obra más completa. En él, la banda incorporó elementos de djent — esas guitarras de textura metálica y tiempos complejos que bandas como Meshuggah popularizaron — y de thall, su primo más progresivo y disonante, dentro de la estructura del deathcore. El resultado fue descrito por la prensa especializada como “una carrera best for Signs of the Swarm y una pieza contundente de heaviness”. “Hollow Prison” y “The Blood” se convirtieron en los temas que mejor demostraban hasta dónde había llegado la banda.
Sin embargo, 2021 también trajo turbulencia interna. En agosto de ese año, la banda se separó de Cory Smarsh y Jacob Toy, dos miembros de larga data. Michael Cassese asumió el bajo para las giras y fue anunciado como miembro permanente en junio de 2022. En abril de 2023, Carl Schulz entró como guitarrista, cerrando la formación actual. Con esa alineación grabaron Amongst the Low & Empty (julio de 2023) y luego To Rid Myself of Truth (agosto de 2025), su sexto álbum y el primero de una nueva década en el horizonte.
Sonido y estilo
El sonido de Signs Of The Swarm parte del deathcore — ese cruce entre el death metal y el metalcore que nació a principios de los 2000 — y lo lleva hacia lugares más oscuros y más técnicos que la mayoría de sus contemporáneos. El slam es la base: breakdowns de un peso que parece gravitacional, riffs de bajo afinado que hacen vibrar el pecho, y una sensación física de aplastamiento que pocos géneros logran replicar.
Signs Of The Swarm no hacen deathcore para comodidad de nadie: lo hacen para el que busca el punto donde el género deja de tener salida y empieza la oscuridad real.
Sobre esa base, la banda fue añadiendo capas a medida que avanzó su carrera. The Disfigurement of Existence (2017) introdujo texturas de black metal y hardcore que ampliaron el espectro sin suavizarlo. Absolvere (2021) es el disco donde el djent y el thall aparecen por primera vez de forma orgánica: esas irregularidades rítmicas y esas disonancias de guitarra que hacen que el tiempo se sienta inestable, como si el compás se negara a comportarse. El resultado es un deathcore que no solo aplasta —también desorienta, y lo hace con intención.
La voz de David Simonich es uno de los activos centrales del proyecto. Sus growls graves tienen una profundidad que los críticos describen como “subterránea”, y sus screams agudos cortan el mezcle con una precisión que no se aprende fácilmente. Bobby Crow, el único miembro original que permanece desde 2014, ancla el sonido desde la batería con una combinación de blastbeats y pasajes más técnicos que le dan al conjunto su sentido de urgencia y de inevitabilidad.
Las letras de la banda habitan un territorio de oscuridad existencial y violencia abstracta. No es el gore descriptivo de otras escuelas del death metal extremo —es una oscuridad más conceptual, más orientada a la experiencia interna de la degradación y el caos. Eso, combinado con el peso físico de su música, crea una experiencia que exige participación activa del oyente.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Senseless Order | 2016 | Debut. Slam y deathcore sin concesiones. El disco que los llevó a Unique Leader Records. |
| The Disfigurement of Existence | 2017 | Primer lanzamiento en Unique Leader. Incorpora black metal y hardcore. Producción superior. |
| Vital Deprivation | 2019 | Primera grabación con David Simonich como vocalista permanente. |
| Absolvere | 2021 | Considerado su obra maestra. Integra djent y thall al deathcore. Elogiado por la prensa especializada. |
| Amongst the Low & Empty | 2023 | Más oscuro y emocionalmente intenso. Formación renovada tras cambios de 2021–2023. |
| To Rid Myself of Truth | 2025 | Sexto álbum. Anunciado el 1 de mayo de 2025, lanzado el 22 de agosto de 2025. Una nueva década. |
Legado e influencia
Signs Of The Swarm llegaron a su primera década de existencia en una posición que pocas bandas del deathcore underground pueden reclamar: con una discografía coherente, un contrato con el sello de referencia del género, y una gira de cabeza propia — el “Decade of the Swarm Tour” de 2024 — que demostró que su nombre tiene peso suficiente para llenar salas por mérito propio. Eso no es trivial en un género donde la rotación de bandas es feroz y la atención del público puede desaparecer con la misma velocidad con la que aparece.
La historia de la banda también es la historia de una resiliencia organizacional notable. La salida de CJ McCreery — que hoy es uno de los vocalistas más reconocidos del deathcore con Lorna Shore — pudo haber sido el final. La incorporación de Simonich fue, en cambio, el comienzo de su capítulo más productivo. Los cambios de 2021 — la salida de Smarsh y Toy — tampoco frenaron el impulso: Amongst the Low & Empty (2023) y To Rid Myself of Truth (2025) llegaron en la nueva configuración sin perder el hilo que conecta cada disco con el anterior.
Para el metal latinoamericano — y particularmente para el fan mexicano de deathcore y death metal brutal que sabe que Pittsburgh no es Los Ángeles ni Nueva York, que es una ciudad industrial con una larga historia de trabajo pesado y poca paciencia para los artificios — Signs Of The Swarm son una referencia directa: la prueba de que el underground norteamericano todavía puede producir algo que aplaste, que sorprenda y que dure. Una década adentro, la pregunta ya no es si la banda llegó para quedarse. La pregunta es hasta dónde puede llegar todavía.
Por dónde empezar a escuchar
- Cesspool of Ignorance
- Pernicious
- Hollow Prison
- Nightcrawler's
- Failed Breed