Lo esencial de System Of A Down
- Banda armenio-americana formada en Glendale, California, en 1995; sus cuatro miembros son de ascendencia armenia, lo que marca profundamente su sonido y su activismo
- Fusionan el metal con escalas y ritmos del Medio Oriente, cambios de tempo brutales y un humor corrosivo que los hace absolutamente inclasificables
- Toxicity (2001) es uno de los álbumes de metal más importantes del siglo XXI, con “Chop Suey!” superando el billón de reproducciones en YouTube
- “B.Y.O.B.” les ganó el Grammy al Mejor Desempeño de Hard Rock en 2006 y Mezmerize e Hypnotize (2005) debutaron simultáneamente en el número uno del Billboard 200
- Tras su pausa en 2006, se reunieron en 2011 y siguen activos como banda de directo; en 2020 lanzaron sus primeras canciones nuevas en 15 años para recaudar fondos por el conflicto en Nagorno-Karabaj
- Su activismo por el reconocimiento del Genocidio Armenio es inseparable de su música y es parte central de su legado
Historia
En 1995, cuatro jóvenes de ascendencia armenia que crecieron en los suburbios de Los Ángeles tomaron una decisión que cambiaría el metal para siempre: no esconder sus raíces, sino meterlas de frente en la distorsión. Serj Tankian, Daron Malakian, Shavo Odadjian y el baterista original Andy Khachaturian —todos de Glendale, California— dieron vida a System Of A Down con un nombre tan desconcertante como la música que estaban a punto de crear.
Glendale, California, 1995–2001
Del garaje de Los Ángeles al tope del metal mundial
Los primeros años fueron de ensayo incansable y de pulir un sonido que no tenía equivalente: cambios de tempo súbitos que iban del susurro al alarido en segundos, riffs que mezclaban el thrash metal más agresivo con escalas propias de la música folclórica armenia y del Medio Oriente, y letras que oscilaban entre la sátira política mordaz y el absurdo surrealista. En 1997, Andy Khachaturian dejó la batería y fue reemplazado por John Dolmayan, cerrando la alineación clásica que llegaría a ser una de las más reconocibles del metal moderno.
Su álbum debut autotitulado, lanzado en 1998 bajo el sello American Recordings de Rick Rubin, los presentó al mundo con una ferocidad desconcertante. Temas como “Sugar” y “Spiders” anticipaban el potencial explosivo de la banda, aunque el gran salto llegaría tres años después.
2005–2006 y el reencuentro
La cima del Billboard, la pausa y el regreso
En 2005, System Of A Down logró una hazaña que no se repetía desde los Beatles: lanzar dos álbumes en el mismo año y que ambos debuten en el número uno del Billboard 200. Mezmerize en mayo y Hypnotize en noviembre fueron en realidad las dos mitades de un disco doble, y juntos consolidan el momento de mayor apogeo comercial y creativo de la banda.
El año siguiente, en mayo de 2006, la banda anunció una pausa indefinida. Las diferencias creativas entre sus miembros —especialmente entre Tankian y Malakian sobre el rumbo musical y el compromiso con las giras— fueron el motor de la separación. Cada quien exploró proyectos en solitario: Tankian lanzó varias entregas solistas, Malakian formó Scars on Broadway con Dolmayan. La pausa duró cinco años. En noviembre de 2010 anunciaron su reunión, y en mayo de 2011 volvieron a los escenarios. Desde entonces, System Of A Down existe como banda de directo sin nuevo material de estudio —hasta 2020.
Sonido y estilo
Definir el sonido de System Of A Down requiere un vocabulario inusual. No son nu metal en el sentido convencional —sin scratches de DJ, sin rap al frente, sin cadenas—, y aunque comparten cartelera con bandas de esa escena, su música bebe de fuentes completamente distintas: el thrash metal de los 80, el folk armenio, el jazz, el rock progresivo, el punk hardcore y hasta las canciones de cuna de sus abuelos. El resultado es una música que puede sonar humorística y aterradora al mismo tiempo, que puede pasar de un riff de guitarra que aplasta a una melodía casi folclórica en menos de diez segundos.
System Of A Down demostró que la rabia política más auténtica y las raíces culturales más antiguas pueden ser la materia prima del metal más original y demoledor de su generación.
Daron Malakian usa guitarras en afinaciones alternativas y explora escalas que rara vez aparecen en el metal occidental. Serj Tankian alterna entre un barítono amenazador y falsetes extravagantes que pueden parecer casi cómicos —hasta que lees la letra y entiendes que el absurdo es intencional. La batería de Dolmayan es precisión y furia en partes iguales. El bajo de Odadjian ancla todo sin perderse en el caos. Y las letras —políticas, surreales, históricas— son otro nivel de construcción.
Canciones como “Aerials” muestran el lado más contemplativo y casi psicodélico de la banda; “B.Y.O.B.” es puro caos orquestado; “Lonely Day” es, sorprendentemente, una balada; y “Holy Mountains” conecta directamente con la historia armenia. No hay fórmula. Y eso es lo que hace que System Of A Down sea System Of A Down.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| System of a Down | 1998 | Debut. “Sugar” y “Spiders”. Producido por Rick Rubin. |
| Toxicity | 2001 | Número uno en EE. UU. “Chop Suey!”, “Toxicity”, “Aerials”. Uno de los grandes álbumes del metal del siglo XXI. |
| Steal This Album! | 2002 | Compilación de material no publicado. “Innervision”, “Boom!”, “I-E-A-I-A-I-O”. |
| Mezmerize | 2005 | Primera parte del disco doble. Número uno en EE. UU. “B.Y.O.B.”, “Question!”. |
| Hypnotize | 2005 | Segunda parte. También número uno en EE. UU. “Lonely Day”, “Holy Mountains”, “Hypnotize”. |
Legado e influencia
Pocas bandas del metal de los años 2000 tienen la huella cultural que dejó System Of A Down. No solo porque sus discos siguen siendo escuchados masivamente —“Chop Suey!” acumula más de un billón de reproducciones en YouTube más de dos décadas después de su lanzamiento—, sino porque demostraron que el metal podía ser político, étnico, surrealista y masivo al mismo tiempo, sin que ninguna de esas características cancelara a las demás.
El Genocidio Armenio de 1915 es una presencia constante en su música desde sus primeras grabaciones: “P.L.U.C.K.” (cuyo acrónimo es Politically Lying, Unholy, Cowardly Killers) en su debut fue una declaración de intenciones que no dejaba lugar a dudas. Sus abuelos sobrevivieron la masacre; la banda la convirtió en combustible artístico. En 2015 se presentaron en Armenia por primera vez, como cierre de la gira “Wake Up The Souls” que conmemoró el centenario del genocidio.
Bandas de metal de todo el mundo citan a System Of A Down como influencia directa: no por su técnica en abstracto, sino por demostrar que puedes traer tu herencia cultural al metal sin diluirla, que el humor y la tragedia pueden coexistir en el mismo disco, y que la conciencia política no hace más floja la música —la hace más necesaria. Más de 20 años después de Toxicity, siguen siendo una anomalía irremplazable en la historia del rock.
Por dónde empezar a escuchar
- Chop Suey!
- Toxicity
- B.Y.O.B.
- Aerials
- Lonely Day