Lo esencial de Therion
- Fundados en Upplands Väsby, Suecia en 1988 por Christofer Johnsson, son los padres fundadores del symphonic metal tal como lo conocemos hoy
- Su giro radical en 1996 con Theli —incorporando dos coros clásicos y una orquesta sinfónica— redefinió lo que el metal podía ser
- Vovin (1998) es su álbum más exitoso en ventas y uno de los discos más influyentes del metal europeo de los noventa
- En 2004 grabaron Lemuria y Sirius B simultáneamente con 171 músicos, incluyendo la Orquesta Filarmónica de Praga
- Son pioneros en integrar una orquesta en vivo como parte estructural de sus actuaciones, no como simple adorno decorativo
- Bandas como Nightwish, Epica y Within Temptation citan directamente a Therion como la influencia que les abrió el camino
Historia
Todo empezó en 1987 en Upplands Väsby, un suburbio al norte de Estocolmo, cuando un adolescente llamado Christofer Johnsson formó una banda llamada Blitzkrieg junto al guitarrista Peter Hansson y el baterista Oskar Forss. Aquella primera encarnación fue efímera —dos conciertos, ninguna grabación, disolución en 1988—, pero la semilla ya estaba plantada. Ese mismo año, Johnsson y Hansson resurgieron bajo el nombre Megatherion, inspirado directamente en el álbum To Mega Therion de Celtic Frost, la banda suiza que en los ochenta ya experimentaba con orquestaciones oscuras en el metal extremo. El nombre pronto se abrevió a Therion, tomado del griego antiguo: therion (θηρίον), la bestia del Apocalipsis, el número 666 hecho carne.
Upplands Väsby, 1988–1995
Del death metal a la catedral: los años de transformación
Durante los primeros años, Therion fue una banda de death metal pura y dura. Su debut Of Darkness… (1991) y el seguimiento Beyond Sanctorum (1992) mostraban a un grupo con influencias claras en Celtic Frost y en la brutalidad del death metal escandinavo emergente. Sin embargo, ya en Symphony Masses: Ho Drakon Ho Megas (1993) —publicado en Megarock Records— comenzaron a aparecer texturas inusuales: elementos de música de Oriente Medio, drones industriales, coros gregorianos. Johnsson estaba escuchando otra cosa. Estaba pensando en Verdi, en Wagner, en la grandiosidad de la música sacra europea. Con Lepaca Kliffoth (1995), editado por Nuclear Blast, la transformación ya era evidente para quienes supieran escuchar: las guitarras seguían siendo pesadas, pero algo más grande se gestaba en los bordes de cada canción.
La ruptura definitiva llegó en 1996 con Theli. Para ese álbum, Johnsson contrató a dos coros clásicos reales, añadió una orquesta simulada con un arsenal de teclados y abrió las puertas de par en par a las voces operáticas. El resultado fue algo que el mundo del metal no había escuchado antes: épico, oscuro, cinematográfico y al mismo tiempo profundamente pesado. Theli fue aclamado de forma unánime como un hito del género y vendió 75.000 copias en un mes, más del doble que Lepaca Kliffoth.
1998–presente
La cima orquestal y el legado imparable
Vovin (1998) consolidó su nuevo sonido y se convirtió en su álbum más vendido: temas como “The Rise of Sodom and Gomorrah”, “Wine of Aluqah” y “Birth of Venus Illegitima” demostraron que Therion podía escribir canciones que sonaban a una película de Kubrick dirigida por Verdi. Secret of the Runes (2001) exploró la mitología nórdica como concepto unificador, añadiendo otra capa de profundidad temática a su universo. Pero la cima de su ambición llegó en 2004: Johnsson grabó Lemuria y Sirius B como dos álbumes paralelos y simultáneos, con 171 músicos en total —incluyendo a la Orquesta Filarmónica de Praga— en lo que fue un logro de producción sin precedentes en el metal.
Los años siguientes vieron llegar Gothic Kabbalah (2007), un doble álbum conceptual sobre la vida del erudito esotérico del siglo XVII Johannes Bureus, con cinco vocalistas distintos navegando entre el barroco y el metal más pesado. La trilogía Leviathan (2021–2023) —tres álbumes surgidos de las mismas sesiones de grabación— demostró que, más de tres décadas después de sus inicios en Upplands Väsby, Therion todavía tiene cosas importantes que decir y maneras completamente originales de decirlas.
Sonido y estilo
Describir el sonido de Therion es como intentar describir una catedral: puedes hablar de cada piedra, de cada arco, de cada vitral, pero la experiencia de estar dentro de ella supera con creces cualquier descripción verbal. En esencia, Therion construye sobre guitarras eléctricas pesadas y rítmicas de death metal una arquitectura de coros operáticos, tramas orquestales complejas y voces que van del barítono dramático al soprano clásico más puro. Christofer Johnsson ha declarado en múltiples ocasiones que su objetivo no es añadir cuerdas al metal sino escribir composiciones donde la orquesta y las guitarras sean igualmente estructurales, igualmente necesarias.
Therion no usa la orquesta como decoración. La usa como Beethoven usaba los metales: como la voz de lo inevitable.
Sus letras beben de la tradición ocultista occidental —el hermetismo, la Cábala, la astrología, la mitología greco-romana y nórdica, el esoterismo renacentista— sin nunca caer en el satanismo banal. Johnsson es un estudioso serio de estas tradiciones y eso se nota en la elaboración conceptual de álbumes como Secret of the Runes o Gothic Kabbalah. El resultado es un universo estético denso, opulento y coherente que funciona tanto para el oyente casual que simplemente quiere sentir la epicidad de “To Mega Therion” como para el que se sienta a leer los libretos y descubrir las capas de simbolismo que subyacen bajo cada nota.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Of Darkness… | 1991 | Debut. Death metal de raíz, influencias de Celtic Frost. |
| Beyond Sanctorum | 1992 | Más experimental. Primeras texturas melódicas. |
| Symphony Masses: Ho Drakon Ho Megas | 1993 | Incorpora elementos de Oriente Medio y coros gregorianos. |
| Lepaca Kliffoth | 1995 | Nuclear Blast. “The Beauty in Black”. La transformación se acerca. |
| Theli | 1996 | El disco que inventó el symphonic metal. Dos coros clásicos reales. |
| Vovin | 1998 | Su álbum más vendido. “The Rise of Sodom and Gomorrah”. |
| Deggial | 2000 | Conceptual. Continúa la exploración sinfónica con temas herméticos. |
| Secret of the Runes | 2001 | Mitología nórdica como concepto unificador. |
| Lemuria | 2004 | Doble lanzamiento simultáneo con Sirius B. Filarmónica de Praga. |
| Sirius B | 2004 | 171 músicos en total entre ambos álbumes. Cima de producción. |
| Gothic Kabbalah | 2007 | Doble álbum. Johannes Bureus y el esoterismo barroco sueco. |
| Sitra Ahra | 2010 | Regreso al sonido más pesado. Temática cabalística. |
| Les Fleurs du Mal | 2012 | Versiones de pop y cabaret en clave sinfónica. |
| Beloved Antichrist | 2018 | Ópera rock triple. Historia del anticristo según Vladímir Soloviev. |
| Leviathan | 2021 | Primera parte de la trilogía. Nuclear Blast. |
| Leviathan II | 2022 | Más melancólico y oscuro. Espíritu de Vovin. |
| Leviathan III | 2023 | Cierre del ciclo. Los temas más aventureros y folk de las sesiones. |
Legado e influencia
El impacto de Therion en el metal mundial no puede medirse solo en cifras de ventas o en premios —aunque los hay—, sino en la cantidad de bandas que cambiaron de rumbo después de escuchar Theli o Vovin. Nightwish admite la deuda. Epica la reconoce en cada entrevista. Within Temptation, Apocalyptica, Haggard, Serenity: todos trazan una línea directa hacia lo que Christofer Johnsson construyó en Upplands Väsby durante los años noventa. El symphonic metal como género —uno de los más populares del metal europeo contemporáneo— tiene una fecha de nacimiento que la mayoría de los historiadores del género sitúa en 1996: el año de Theli.
En México y América Latina, Therion ha cultivado un público fiel y apasionado, un sector del metal que valora precisamente lo que los hace difíciles de explicar a los no iniciados: esa capacidad de hacer que una guitarra distorsionada y un coro de opera convivan no como un truco sino como algo que suena absolutamente necesario y verdadero. “To Mega Therion”, “The Rise of Sodom and Gomorrah”, “Wine of Aluqah”: canciones que no necesitan traducción porque su idioma real no es el inglés ni el latín ni el alemán sino algo más antiguo, más profundo, que resuena directamente en el pecho de quien se ha atrevido a escuchar sin prejuicios. Más de treinta y cinco años después de aquellos primeros ensayos en Upplands Väsby, Therion sigue siendo una de las bandas más originales, más ambiciosas y más incomprendidas del metal mundial. Y eso, en un género que a veces olvida que la grandeza no siempre es la más ruidosa en la sala, es exactamente donde quieres estar.
Por dónde empezar a escuchar
- To Mega Therion
- The Rise of Sodom and Gomorrah
- Wine of Aluqah
- Birth of Venus Illegitima
- Midgard
- Son of the Staves of Time