Lo esencial de Turnstile
- Formados en Baltimore, Maryland en 2010, crecieron de la escena hardcore del Atlántico Medio con la urgencia de quienes no aceptan límites de género
- Sus primeros EPs —Pressure to Succeed (2011) y Step 2 Rhythm (2013)— ya mostraban un hardcore impregnado de funk, soul y rock alternativo que nadie más estaba haciendo
- Glow On (2021) fue el disco que lo cambió todo: tres nominaciones al Grammy y reconocimiento masivo sin abandonar un gramo de ferocidad
- Never Enough (2025) los llevó a ganar el Grammy a Mejor Álbum de Rock y el Grammy a Mejor Performance Metal por “Birds” en la 68ª edición —los primeros de su carrera
- Son la primera banda nominada en las categorías de Rock, Metal y Música Alternativa en el mismo año en la historia de los Grammy
- Su legado más profundo es haber demostrado que el hardcore puede ser genuinamente libre: no hay techo de género, no hay reglas de pureza, solo energía y canción
Historia
Baltimore, 2010. En una escena hardcore del Atlántico Medio que llevaba décadas siendo uno de los caldos de cultivo más productivos y exigentes del underground estadounidense, un grupo de amigos forma una banda con un nombre tan simple como efectivo: Turnstile. Brendan Yates —que en ese momento tocaba la batería para Trapped Under Ice, una de las bandas más respetadas del hardcore de la época— asume el micrófono. Daniel Fang, compañero de universidad, toma los tambores. Franz Lyons entra al bajo. La formación se completa con los guitarristas Brady Ebert y Sean Cullen.
Desde el principio, hay algo distinto en el sonido de Turnstile. No es simplemente hardcore. Es hardcore que ha escuchado demasiado funk, demasiado rock alternativo de los 90, demasiado soul. Sus primeros lanzamientos —los EPs Pressure to Succeed (2011) y Step 2 Rhythm (2013), ambos en Reaper Records— muestran a una banda que tiene muy claro de dónde viene y que es perfectamente capaz de ignorarlo cuando le conviene. Los riffs son gruesos y directos, los breakdowns son demoledores, pero hay una sensación de groove, de cadencia, de ritmo que escapa de la rigidez del género.
Baltimore, 2015–2018
El debut y la primera expansión
Nonstop Feeling (2015) es el primer álbum de estudio y también la primera declaración mayor. En poco más de veintisiete minutos y doce canciones, Turnstile comprimen todo lo que saben hacer: velocidad, melodía, groove, momentos de calma inesperada que hacen que los explosiones siguientes golpeen el doble. El disco los convierte en una referencia dentro del hardcore, pero también empieza a captar la atención de oyentes que jamás habían pisado un show de ese circuito.
Time & Space (2018), su primer lanzamiento bajo un sello major, amplía el mapa. Sean Cullen ha salido de la banda; Pat McCrory entra como segundo guitarrista y se integra de forma permanente desde 2015. El sonido se vuelve más orgánico, más espacioso, más dispuesto a dejar que una melodía respire antes de aplastarla. “Real Thing” se convierte en su tema más reproducido en Spotify hasta ese momento: menos de dos minutos de emoción concentrada que demuestran que Turnstile puede escribir una gran canción en cualquier tempo.
2021–2026
Glow On, los Grammy y el ascenso definitivo
El 27 de agosto de 2021 llega Glow On, producido por Brendan Yates y Mike Elizondo en Roadrunner Records. Es el disco que convierte a Turnstile en un nombre que ya no necesita explicación dentro ni fuera del hardcore. En apenas treinta y tres minutos, la banda despliega todo su arsenal: el riff antológico de “Blackout” con su cowbell y su bajo incandescente, la emotividad abierta de “Holiday”, la textura de synths y soul de “Mystery”, la colaboración con Blood Orange en “Alien Love Call” que suena a nada que el hardcore haya producido antes.
La respuesta crítica es unánime: disco del año en múltiples publicaciones, tres nominaciones al Grammy en 2023 —Mejor Canción de Rock por “Blackout”, Mejor Performance de Rock por “Holiday”, Mejor Performance de Metal por “Blackout”— y una exposición masiva que incluye giras con Blink-182 y apariciones en los festivales más grandes del circuito alternativo mundial.
En agosto de 2022, Brady Ebert, guitarrista fundador, deja la banda. La formación se estabiliza con la llegada posterior de Meg Mills como segunda guitarrista a partir de 2025.
Never Enough llega el 6 de junio de 2025, grabado entre Los Ángeles y Baltimore. El cuarto álbum de estudio es una demostración de confianza absoluta: catorce canciones que van del hardcore más descarnado al rock de estadio, pasando por momentos de extrañeza y ternura que ninguna otra banda de su círculo se atrevería a incluir. Debuta en el top 10 de cinco países, incluyendo Estados Unidos. El 1 de febrero de 2026, en la 68ª ceremonia de los Grammy, Turnstile se lleva Mejor Álbum de Rock por Never Enough y Mejor Performance de Metal por “Birds” —sus primeras victorias en los Grammy—, convirtiéndose además en la primera banda nominada simultáneamente en las categorías de Rock, Metal y Música Alternativa en la historia de la ceremonia.
Sonido y estilo
Intentar definir el sonido de Turnstile en una sola frase es una trampa en la que la banda lleva más de una década burlándose de caer. Son hardcore, sí, en el sentido de que su energía es la del hardcore: urgente, física, sin mediaciones. Pero son también una banda de soul, de funk, de rock alternativo de los 90, de pop emocional. Brendan Yates tiene una voz que puede pasar del grito más abrasivo a la melodía más vulnerable en la misma canción sin que el salto se sienta como una concesión —se siente como la verdad.
Turnstile no rompieron las reglas del hardcore. Las ignoraron con tanta elegancia que nadie se dio cuenta hasta que ya era demasiado tarde para importar.
Daniel Fang es el corazón rítmico de todo esto: una batería que viene del hardcore pero que ha absorbido el groove del soul y el funk hasta el punto de que los breakdowns de Turnstile no solo golpean, también bailan. Franz Lyons al bajo ancla esa sensación: sus líneas son melódicas, activas, parte integral de la armonía en lugar de mero soporte. Y encima de todo eso, las guitarras —los riffs directos de Ebert y McCrory en los primeros años, más tarde Mills— construyen estructuras que son simultáneamente brutales y sorprendentemente accesibles.
La producción de Glow On y Never Enough, supervisada por Yates, captura algo que pocas bandas de este circuito logran: la energía de una sala de conciertos en una grabación de estudio. Cada pista suena viva, imperfecta de la manera correcta, con el tipo de urgencia que no se puede simular desde la frialdad técnica.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Pressure to Succeed (EP) | 2011 | Debut. Hardcore del Atlántico Medio con primeras señales de groove. |
| Step 2 Rhythm (EP) | 2013 | El sonido singular de Turnstile empieza a tomar forma definitiva. |
| Nonstop Feeling | 2015 | Primer álbum de estudio. 27 minutos de hardcore expansivo y melódico. |
| Time & Space | 2018 | Primer lanzamiento major. Más orgánico y espacioso. “Real Thing”. |
| Glow On | 2021 | El disco que lo cambió todo. Tres nominaciones al Grammy. “Blackout”, “Holiday”, “Mystery”. |
| Never Enough | 2025 | Grammy a Mejor Álbum de Rock y Mejor Performance de Metal. “Birds”, “Seein’ Stars”. |
Legado e influencia
Hay bandas que cambian la conversación de un género. Turnstile cambió la conversación de lo que un género puede ser. Cuando Glow On llegó en 2021, el debate inmediato fue si seguía siendo hardcore —una discusión que la banda siempre ha ignorado con perfecta elegancia, porque la respuesta correcta es que esa pregunta no importa. Lo que importa es la energía, la honestidad y la canción.
Su influencia sobre la generación joven del hardcore y el post-hardcore es ya imposible de ignorar: cientos de bandas han absorbido la lección de que el purismo de género es una trampa y que la libertad musical —cuando viene acompañada de verdad emocional y oficio real— es lo único que construye legado. El camino que Turnstile abrió entre el hardcore underground y el rock de estadio es ahora una autopista por la que transitan bandas de todo el mundo.
La escena de Baltimore, de donde nacieron y a la que siempre vuelven, tiene en ellos su carta de presentación más elocuente al siglo XXI. No exportaron nostalgia ni pureza estilística: exportaron actitud, groove y la certeza de que la mejor música es la que no sabe exactamente qué quiere ser hasta que ya lo es. Turnstile lo es: la banda de hardcore más importante de su generación y, al mismo tiempo, una de las propuestas de rock más emocionantes del planeta.
Por dónde empezar a escuchar
- Blackout
- Holiday
- Mystery
- Real Thing
- Seein' Stars