Lo esencial de Van Halen
- Formados en Pasadena, California, en 1974, fueron la banda de hard rock más importante de los años 80 en Estados Unidos
- Eddie Van Halen revolucionó la guitarra eléctrica con el two-hand tapping, una técnica que transformó el vocabulario del instrumento para siempre
- Su debut homónimo de 1978 es considerado uno de los mejores álbumes debut en la historia del rock; “Eruption” lo convirtió en el guitarra más influyente de su generación
- “Jump” (1984) fue su único número uno en el Billboard Hot 100 y uno de los himnos más reconocibles de la década
- La banda operó con dos vocalistas distintos en eras bien diferenciadas: David Lee Roth (1974–1985, 2006–2020) y Sammy Hagar (1985–1996)
- Eddie Van Halen falleció el 6 de octubre de 2020, poniendo fin a la banda y dejando un vacío imposible de llenar en el rock mundial
Historia
Todo empezó con dos hermanos holandeses en el sur de California. Eddie y Alex Van Halen habían nacido en Ámsterdam y emigrado con su familia a Pasadena en 1962. Desde pequeños tocaban música —su padre Jan era músico de jazz— y pronto quedó claro que ambos poseían un talento fuera de serie. A principios de los 70 comenzaron a tocar en la escena de garajes y bares de Los Ángeles bajo el nombre de Mammoth. En 1974, el carismático David Lee Roth se unió como vocalista y el bajista Michael Anthony completó la alineación. Ese año adoptaron el apellido de los hermanos y Van Halen nació como nombre propio.
Pasadena, 1974–1984
La explosión que nadie esperaba
Los años de club en el circuito de Sunset Strip forjaron a Van Halen como una máquina en vivo de primer orden. Cuando el productor Ted Templeman los vio actuar en 1977, quedó tan impresionado que los llevó directamente al estudio. El resultado fue el álbum debut Van Halen (1978), publicado el 10 de febrero de ese año. El disco fue una detonación sónica: abrió con “Runnin’ with the Devil”, una canción que combinaba el groove más oscuro del bajo con la voz animal de Roth. Pero fue la segunda pista la que reescribió las reglas del juego.
“Eruption” —un minuto con cuarenta y dos segundos de solo de guitarra— mostró al mundo algo que nadie había escuchado antes: el two-hand tapping llevado a un nivel de velocidad, precisión y musicalidad que parecía imposible. Eddie cuenta que llegó al estudio antes que nadie para calentar antes de un ensayo y que el productor le pidió que lo grabaran en el momento. Dos tomas y listo. Esa improvisación espontánea se convirtió en la pieza de guitarra más influyente de la segunda mitad del siglo XX.
Durante los años siguientes, Van Halen mantuvo un ritmo de producción imparable: Van Halen II (1979), Women and Children First (1980) y Fair Warning (1981) consolidaron su lugar como la banda de hard rock más excitante de Estados Unidos. La energía escénica de Roth —un showman sin igual, capaz de saltar, patear y vociferar con la gracia de un acróbata— completaba el espectáculo visual que Eddie proporcionaba detrás de su guitarra.
1985–2020
Dos eras, el mismo poder
En 1985, las tensiones entre Roth y los hermanos Van Halen llegaron al punto de quiebre. El vocalista quería llevar a la banda hacia territorios más pop y comerciales; Eddie buscaba un arte más depurado. Roth se fue en solitario y fue reemplazado por Sammy Hagar, exvocalista de Montrose. La transición fue, contra todo pronóstico, un éxito enorme.
Con Hagar, Van Halen lanzó cuatro álbumes consecutivos que llegaron al número uno en Estados Unidos: 5150 (1986), OU812 (1988), For Unlawful Carnal Knowledge (1991) y Balance (1995). La voz más melódica de Hagar abrió la puerta a un sonido más pulido y orientado a las radios de adultos, sin perder nunca la musculatura que Eddie y Alex proporcionaban en el núcleo instrumental. Los fans se dividieron —los de Roth contra los de Hagar se convirtieron en una de las grandes disputas del rock de los 80 y 90—, pero los números no mentían: ambas eras produjeron música de primera línea.
Hagar dejó la banda en 1996 en malos términos. Hubo un breve y desastroso capítulo con el exvocalista de Extreme Gary Cherone (1996–1999), que resultó en el único fracaso comercial de la discografía de Van Halen: Van Halen III (1998). En 2006, Roth regresó para una reunión muy esperada. Michael Anthony fue reemplazado en el bajo por Wolfgang Van Halen, hijo de Eddie, quien demostró estar a la altura en el último estudio de la banda, A Different Kind of Truth (2012). El 6 de octubre de 2020, Eddie Van Halen falleció a los 65 años tras una larga batalla contra el cáncer. Con su partida, Van Halen llegó a su fin.
Sonido y estilo
El sonido de Van Halen era una contradicción aparente que en realidad era una alquimia perfecta: la guitarra más técnica y sofisticada de su época envuelta en canciones que cualquiera podía tararear. Eddie Van Halen no era solo el guitarrista más rápido o más preciso —era capaz de construir melodías sobre sus solos que se te quedaban pegadas durante días. Su técnica de two-hand tapping, donde ambas manos trabajan sobre el diapasón simultáneamente, permitió velocidades y combinaciones de notas que ningún guitarrista había explorado de esa manera en el rock popular.
Eddie Van Halen no reinventó la guitarra: inventó una guitarra completamente nueva. Y lo hizo mientras tocaba canciones que todo el mundo quería escuchar.
Alex Van Halen era el arquitecto rítmico que permitía que todo lo demás funcionara: una batería sólida como un muro y explosiva como un cañón. Michael Anthony aportaba uno de los coros más reconocibles del hard rock —ese falsete que aparece en decenas de canciones y que multiplica la energía de Roth hasta niveles casi irracionales. Y Roth mismo era un espectáculo completo: voz de gama amplísima, presencia escénica desmedida, humor y actitud destilados en su forma más pura. Cuando Hagar tomó el relevo, el sonido se volvió más melódico y menos caótico, pero el corazón instrumental seguía siendo el mismo.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Van Halen | 1978 | Debut explosivo. “Eruption”, “Runnin’ with the Devil”, “Ain’t Talkin’ ’Bout Love”. Uno de los mejores debuts del rock. |
| Van Halen II | 1979 | “Dance the Night Away”. Continuidad de la fórmula del debut. |
| Women and Children First | 1980 | Sonido más oscuro y agresivo. “And the Cradle Will Rock…” |
| Fair Warning | 1981 | Uno de los favoritos de los fans más puristas. “Unchained”. |
| Diver Down | 1982 | Versiones y material diverso. “Oh, Pretty Woman”. |
| 1984 | 1984 | Cumbre comercial con Roth. “Jump” llega al número uno. “Panama”, “Hot for Teacher”. |
| 5150 | 1986 | Debut de Sammy Hagar. Número uno en EE. UU. “Why Can’t This Be Love”. |
| OU812 | 1988 | Segundo número uno consecutivo con Hagar. |
| For Unlawful Carnal Knowledge | 1991 | Tercer número uno con Hagar. Ganó el Grammy al Mejor Álbum de Rock. |
| Balance | 1995 | Cuarto número uno con Hagar. Último álbum de estudio de la era Hagar. |
| Van Halen III | 1998 | Con Gary Cherone. Fracaso comercial y crítico. |
| A Different Kind of Truth | 2012 | Regreso de Roth. Último álbum de estudio. Wolfgang Van Halen al bajo. |
Legado e influencia
La influencia de Van Halen en el rock es tan profunda que es difícil medir su alcance con precisión. Eddie Van Halen disparó una ola de guitarristas que pasaron años —décadas— intentando descifrar y replicar lo que hacía. El “shred” como corriente del rock de los 80, el guitar hero como figura cultural, la idea de que la guitarra podía ser al mismo tiempo un instrumento solista de virtuosismo absoluto y la columna vertebral de canciones de consumo masivo: todo eso tiene la firma de Van Halen.
Van Halen vendió más de 80 millones de álbumes en todo el mundo. Fueron incluidos en el Rock and Roll Hall of Fame en 2007. Ganaron un Grammy por For Unlawful Carnal Knowledge en 1992. Pero más allá de los números, su legado vive en cada guitarra que usa el two-hand tapping, en cada canción de hard rock que equilibra virtuosismo y gancho melódico, en cada banda que quiere sonar grande sin perder su humanidad.
La muerte de Eddie Van Halen en octubre de 2020 fue sentida como la pérdida de uno de los últimos genios irrepetibles del rock. Alex Van Halen, su hermano, lo describió simplemente: “Así era Ed. Todo lo que le importaba era la música, la música, la música”. Esa música —feroz, brillante, imposiblemente humana— es el único legado que importa.
Por dónde empezar a escuchar
- Jump
- Panama
- Runnin' with the Devil
- Eruption
- Hot for Teacher