Lo esencial de Watain
- Formados en Uppsala, Suecia, en 1998, toman su nombre de una grabación del grupo estadounidense Von — un guiño a sus raíces más oscuras desde el primer día
- Su segundo álbum Casus Luciferi (2003) cristalizó su sonido definitivo y estableció los rituales en escena — huesos, sangre, fuego y altares — que los harían legendarios en el circuito internacional
- Lawless Darkness (2010) los llevó a ganar el Grammis sueco (equivalente al Grammy) en la categoría de Mejor Hard Rock, un hito sin precedentes para una banda de black metal
- Representan la vanguardia del black metal sueco de segunda generación: herederos directos de Bathory y Dissection, con una intensidad ritual que supera a casi todos sus contemporáneos
- En septiembre de 2025 anunciaron que su octavo y último álbum se publicará en 2028, año de su 30 aniversario, tras el cual la banda dejará de existir
- Sus conciertos son considerados entre los más extremos e impactantes de la escena metalera mundial: altares ardientes, vísceras animales y una teatralidad que borra la línea entre música y rito
Historia
Uppsala, 1998. Tres adolescentes obsesionados con el black metal más extremo —Erik Danielsson, Pelle Forsberg y Håkan Jonsson— deciden formar una banda con un nombre tomado directamente de una grabación del oscuro grupo estadounidense Von: Watain. No es un capricho: desde el principio, la banda concibe su proyecto como algo que va más allá de la música. El black metal no será para ellos un género, sino una filosofía, un rito, una forma de vida.
Uppsala, 1998–2007
El nacimiento de un ritual
Sus primeros pasos son contundentes: en 1998 publican la demo Go Fuck Your Jewish “God”, seguida por la cinta en vivo Black Metal Sacrifice (1999). En octubre de 1999, su EP The Essence of Black Purity, editado por Grim Rune Productions, es considerado por la propia banda su primer lanzamiento oficial. El álbum debut, Rabid Death’s Curse (2000), llega a través de End All Life Productions — el sello artesanal del underground más extremo — y confirma que Watain no están aquí para negociar con nadie.
Pero es Casus Luciferi (2003), su segundo álbum, donde la banda encuentra su identidad plena. La producción es más poderosa, la composición más elaborada y, sobre todo, los escenarios empiezan a transformarse en altares: fuego, sangre, huesos, cráneos de animales. Lo que muchos verían como provocación pura, Danielsson insiste en llamarlo rito genuino. La distinción importa. Sworn to the Dark (2007) confirma la propuesta: Watain tournan junto a leyendas como Celtic Frost y Kreator, consolidándose como la nueva guardia del black metal europeo.
2010–presente
Del underground al Grammis sueco
Lawless Darkness (2010) es el disco que cambia la dimensión de Watain. Publicado por Season of Mist, el álbum recibe aclamación crítica generalizada y, en enero de 2011, sucede algo que nadie en el black metal esperaba: Watain ganan el Grammis sueco —el equivalente local del Grammy— en la categoría de Mejor Hard Rock, derrotando a bandas más accesibles como Ghost y Sabaton. La reacción de Danielsson no deja lugar a dudas sobre su postura: “El diablo ganó de nuevo.”
The Wild Hunt (2013) representa una apuesta arriesgada: la banda incorpora elementos más melódicos y atmosphéricos, incluyendo la balada “They Rode On”, que divide a su base de fans. Lejos de amilanarse, responden con Trident Wolf Eclipse (2018) —publicado por Century Media— un retorno feroz y deliberado al black metal más puro, construido como homenaje sonoro al género tal como sonaba en los primeros años 90. The Agony & Ecstasy of Watain (2022), su séptimo álbum y el primero sin la batería en estudio de Håkan Jonsson, cierra por ahora un catálogo sin relleno.
En septiembre de 2025, la banda anuncia que su octavo álbum —sin título aún— será el último. Llegará en 2028, año de su 30 aniversario, y con él Watain pondrán fin a su existencia como banda. No como una retirada silenciosa: como el último acto de un ritual que comenzó en Uppsala hace tres décadas.
Sonido y estilo
El sonido de Watain parte de la tradición más salvaje del black metal escandinavo —Bathory, Dissection, Mayhem— pero lo procesa a través de una lente ritual que hace que cada riff suene a declaración de principios. Las guitarras de Pelle Forsberg construyen muros de distorsión que no reniegan de la melodía: hay armonías, hay desarrollo, hay estructura debajo del caos aparente. La voz de Danielsson es un aullido ceremonioso, más cerca del chamán que del cantante convencional, que alterna entre el susurro amenazante y el grito visceral con precisión calculada.
Watain demostraron que el black metal más extremo no está reñido con la grandeza compositiva: sus mejores canciones son al mismo tiempo devastadoras y perfectamente construidas.
Lo que distingue a Watain de la mayoría de sus contemporáneos no es solo la velocidad o la brutalidad —hay decenas de bandas igualmente brutas— sino la coherencia filosófica que rodea cada decisión artística. Sus escenarios en vivo son altares literales: huesos de animales, velas, sangre, fuego real. No es decorado ni irresponsabilidad; es la extensión lógica de una visión del mundo en la que la música de black metal es un acto de invocación genuina. Esa convicción —se comparta o no— imprime una intensidad que pocas bandas del género pueden igualar. Cuando Watain tocan “Malfeitor” o “Lawless Darkness”, la sala no es una sala: es un templo en llamas.
Discografía
| Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|
| Rabid Death’s Curse | 2000 | Debut. End All Life Productions. Cimientos del sonido más crudo. |
| Casus Luciferi | 2003 | Salto cualitativo definitivo. Origen de los rituales en escena. |
| Sworn to the Dark | 2007 | Tercero. Gira con Celtic Frost y Kreator. Consolidación internacional. |
| Lawless Darkness | 2010 | Su obra cumbre. Ganador del Grammis sueco a Mejor Hard Rock. |
| The Wild Hunt | 2013 | Disco más melódico y atmosférico. Divisivo y valiente. |
| Trident Wolf Eclipse | 2018 | Retorno al black metal más puro. Century Media. |
| The Agony & Ecstasy of Watain | 2022 | Séptimo álbum. Nuclear Blast. Nuevo baterista en estudio. |
Legado e influencia
En el mapa del black metal de segunda generación —la ola que llegó después de las bandas noruegas fundacionales—, Watain ocupan un lugar sin discusión. Son, junto a Deathspell Omega y Mgła, la referencia más citada por cualquier banda que haya intentado llevar el género a otro nivel de intensidad y seriedad artística. Su influencia en la escena latinoamericana es directa y rastreable: desde Ciudad de México hasta Buenos Aires, pasando por São Paulo y Bogotá, decenas de bandas de black metal extremo citan Casus Luciferi y Lawless Darkness como textos fundacionales de su propio sonido.
Lo que Watain lograron —y que hace su cierre en 2028 especialmente significativo— fue demostrar que el black metal podía sostenerse como proyecto de largo aliento sin traicionar su radicalidad original. Ganaron un premio de la industria musical sueca cantando sobre oscuridad y ritual; llenaron salas en todo el mundo con un show que incluía fuego real y vísceras de animal; publicaron siete álbumes sin uno solo que pudiera clasificarse como relleno comercial. Esa consistencia, en un género donde la pose y la mediocridad abundan, es la forma más duradera de influencia. El black metal sueco tiene en Watain su representante más extremo, más serio y, paradójicamente, más comprometido con la idea de que hacer música puede ser, literalmente, un acto sagrado.
Por dónde empezar a escuchar
- Malfeitor
- Lawless Darkness
- Storm of the Antichrist
- Black Wedding
- Death's Cold Dark