El Café Iguana abrió oficialmente el 9 de mayo de 1991 en el Barrio Antiguo de Monterrey, sobre la calle Diego de Montemayor, como proyecto de Rodrigo Ríos ‘El Foni’. Empezó como galería de arte con bar y terminó volviéndose un parteaguas de la escena rockera regia.
Con el tiempo sumó varios escenarios —el patio, el escenario principal (con aforo cercano a las mil personas) y un espacio dedicado al metal—, por los que a lo largo de más de tres décadas han pasado miles de bandas de rock nacional, punk y metal.
En 2011 sufrió un ataque que dejó víctimas y lo mantuvo cerrado más de dos años; reabrió en 2013 y sigue siendo, para los regios, la casa del rock en Monterrey. Que un lugar así aguante todo eso y siga abierto dice mucho de la fidelidad de esta escena.