El Teatro Diana nació como Cine Diana en 1965, obra del arquitecto Julio de la Peña, y durante décadas fue una de las salas de cine emblemáticas del Centro de Guadalajara. Cerró sus puertas en 1995 y pasó años en el olvido, hasta que la Universidad de Guadalajara recuperó el inmueble en 2001 y lo reabrió convertido en teatro el 4 de febrero de 2005.
Hoy es un recinto de butacas para poco más de 2,300 personas, sobre la Avenida 16 de Septiembre. Su tamaño lo vuelve ideal para shows sentados: aquí caben desde festivales de cine hasta conciertos de rock alternativo y propuestas más íntimas, con una acústica pensada para escuchar cada detalle.
Para muchos tapatíos, el Diana es sinónimo de esas noches en las que una banda se presenta en ‘formato teatro’ y el concierto se disfruta de principio a fin, sin empujones y con la vista clavada en el escenario.