El Auditorio Nacional es, sin discusión, el recinto de conciertos más emblemático de la Ciudad de México. Lo encuentras sobre Paseo de la Reforma, a un costado del Bosque de Chapultepec, en Polanco. Su construcción arrancó en 1952 y concluyó en 1953, aunque el edificio que hoy conoces es fruto de una remodelación mayor: fue reinaugurado el 6 de septiembre de 1991 tras 18 meses de obra.
Con un aforo que las fuentes ubican entre las 9,366 butacas y los 10,000 lugares, por su escenario ha pasado prácticamente todo género musical, además de danza, ballet, ópera y cine. Si vas a un show grande en la CDMX, hay muchas probabilidades de que sea aquí.
El complejo suma también el Lunario del Auditorio Nacional, una sala más íntima para alrededor de mil personas, ideal para presentaciones de menor escala.