El José Cuervo Salón fue, durante más de una década, una de las salas de conciertos más queridas por la escena rockera y metalera de la Ciudad de México. Nació como Salón 21 —nombre con el que fue fundado— y con los años pasó por Vive Cuervo Salón hasta quedar como José Cuervo Salón. Estaba en Lago Andrómaco 17, en la Ampliación Granada, cerca del metro San Joaquín.
Era un espacio amplio y de buena acústica, que lo mismo recibía propuestas emergentes que a nombres grandes de la industria. Según el registro, su último concierto fue el 10 de septiembre de 2014, cuando las bandas de blackened death metal Belphegor y Kataklysm le pusieron el punto final.
Poco después el inmueble fue demolido: quien pasó por ahí solo encontró escombros. Hoy no queda nada del edificio, pero para toda una generación de melómanos chilangos el 21 sigue siendo legendario.