El Salón Los Ángeles abrió sus puertas el 29 de julio de 1937 en Lerdo 206, Colonia Guerrero, y desde entonces se volvió el templo del baile popular de la Ciudad de México. Su lema lo dice todo: quien no conoce Los Ángeles, no conoce México.
Aquí manda el danzón, el mambo, el chachachá, el swing, la salsa y la cumbia. La pista de madera es enorme y da cabida a más de 600 personas bailando al mismo tiempo. No es un foro de rock en sentido estricto, pero forma parte del ADN de la vida nocturna y musical chilanga que cualquier melómano debería pisar al menos una vez.
Sigue vivo casi 90 años después, con función de martes y domingos. Es una de esas paradas obligadas donde la historia de la música mexicana se sigue bailando en vivo.