El Teatro Blanquita abrió el 27 de agosto de 1960 en el número 16 del Eje Central Lázaro Cárdenas, sobre la vieja Plaza Villamil. Nació del sueño de la empresaria teatral Margo Su, luego de que su primer recinto, el Teatro-Salón Margo, fuera demolido en 1958.
Con capacidad para unas 2 mil personas, fue durante décadas uno de los templos del espectáculo popular chilango. Su última función, en 2015, la dio una banda de rock: La Gusana Ciega bajó el telón de un escenario que ya no volvió a levantarse.
Hoy el inmueble sigue enrejado y en abandono, aunque en 2016 fue declarado Patrimonio Cultural Urbano de la CDMX, lo que lo salvó de la piqueta. Lo seguimos recordando como lo que fue: uno de esos escenarios que la ciudad no debería dejar apagarse.